Waechter alerta sobre el petróleo: más oferta y presión bajista en precios

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 05 ene, 2026 16:30 - Actualizado: 10:31
petroleocb2123
Puntos clave
  • Philippe Waechter (Ostrum AM, afiliada de Natixis IM) sostiene que “ya no hay escenarios imposibles” en geopolítica.
  • La clave inmediata será la respuesta de Rusia y China, aliados del régimen venezolano.
  • Si EE. UU. controla Venezuela, podrían levantarse sanciones y aumentar oferta: presión bajista para el petróleo.

Os trasladamos una relectura de la visión de Philippe Waechter, economista jefe de Ostrum Asset Management (afiliada de Natixis IM), sobre los últimos acontecimientos en Venezuela. Para Waechter, la captura y exfiltración de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos confirma que en geopolítica ya no existen acontecimientos de probabilidad nula: cuando las reglas se desdibujan, cualquier escenario se vuelve plausible.

Un cambio de paradigma: “todo puede pasar”


Waechter interpreta este episodio como una ruptura del marco habitual. Más allá del shock inicial, el punto central es que el mercado —y la política internacional— entra en una fase donde la incertidumbre deja de ser puntual y pasa a ser estructural. En su lectura, la conversación política se concentra ahora en una pregunta: ¿cómo reaccionarán Rusia y China?, dos actores que han respaldado a Maduro y que podrían intentar responder, directa o indirectamente, a lo sucedido.

Si los grandes actores sienten que el tablero se “re-escribe” por la fuerza, la prima geopolítica puede dejar de ser un pico y convertirse en un factor persistente.

Venezuela y EE. UU.: una tensión histórica con raíz energética


El economista recuerda que la tensión entre Estados Unidos y Venezuela se intensificó con la llegada de Hugo Chávez al poder a finales de los años noventa. Hasta entonces, Venezuela había sido durante décadas un espacio de influencia natural para EE. UU., particularmente por la explotación del petróleo y la industria química. Incluso señala un detalle cultural que ilustra esa conexión histórica: el béisbol se consolidó como deporte preferido del país, en paralelo a su arraigo en Estados Unidos.

La tesis central: el petróleo como objetivo estratégico


Para Waechter, el objetivo de Washington sería claro: poner la mano sobre el petróleo venezolano. Aunque se trata de un crudo de calidad inferior, Venezuela concentra alrededor del 17,5% de las reservas mundiales, las mayores del planeta. Además, la Casa Blanca mantiene un sesgo pro-petróleo y, si la exploración y explotación del shale en EE. UU. se estanca, Venezuela aparece como alternativa lógica dentro de esa estrategia energética.

Desde esta óptica, el “qué pasaría si” también es directo: si EE. UU. logra controlar el país, se podrían levantar las sanciones sobre exportaciones, reactivar producción y aumentar la oferta global. El resultado más probable sería una presión a la baja sobre el precio del petróleo, al intensificarse el excedente en el mercado internacional.

La lectura de Waechter es contundente: más oferta potencial en un mercado global sensible a shocks equivale a petróleo con sesgo bajista, salvo que la reacción geopolítica desate nuevas disrupciones.

La incógnita final: ¿estabilidad o efecto dominó regional?


Waechter cierra con una advertencia: la pregunta final no es solo económica, sino regional. Una intervención de este tipo puede ser desestabilizadora para el entorno latinoamericano, y precedentes históricos sobran. En el corto plazo, el mercado se centrará en petróleo, riesgo país y divisas; en el medio plazo, en si se abre un periodo de transición ordenada o un nuevo foco de inestabilidad prolongada.

contador