El gráfico semanal: ASML y SAP, dos tecnológicas europeas y globales para apoyar el EuroStoxx
Renta 4 Banco
- ASML y SAP representan dos formas muy distintas de exponerse al desarrollo de la inteligencia artificial.
- ASML se beneficia directamente del aumento de la demanda de chips avanzados.
- SAP podría encontrar en sus datos y procesos empresariales una defensa frente a la disrupción de la IA.
El EuroStoxx 50 alcanzó recientemente nuevos máximos históricos gracias a una subida amplia y diversificada, en la que participaron compañías tecnológicas, industriales, financieras, energéticas y de consumo.
Entre los valores que contribuyeron a ese avance se encuentran nombres como ASML, Infineon, AB InBev, Bayer, Iberdrola, Siemens, TotalEnergies, ENI y Banco Santander. Sin embargo, no todas las grandes compañías europeas han disfrutado del mismo comportamiento.
Renta 4 Banco destaca especialmente el caso de SAP, una de las empresas de mayor calidad del selectivo europeo, pero también uno de los valores más castigados durante 2026. Desde comienzos de año hasta el cierre del pasado viernes, la tecnológica alemana acumula una caída cercana al 34%.
El EuroStoxx pierde impulso tras marcar máximos
Durante la primera semana completa de julio, el EuroStoxx 50 no consiguió mantener los máximos alcanzados y terminó las cinco sesiones con una caída aproximada del 2,2%.
El Dax alemán fue el índice con peor comportamiento entre las principales bolsas europeas, con un descenso semanal del 2,8%. SAP también retrocedió, aunque su caída del 1,5% fue inferior a la registrada por otros componentes del selectivo alemán.
La evolución reciente deja una fotografía interesante dentro del sector tecnológico europeo. Sus dos mayores representantes, ASML y SAP, han seguido trayectorias casi opuestas durante los últimos dos años.
ASML: la gran infraestructura de la IA
ASML es el líder mundial en la fabricación de equipos de litografía avanzada, esenciales para producir los semiconductores más sofisticados.
Su posición es prácticamente única dentro de la cadena global de chips. Las grandes fundiciones y los fabricantes de semiconductores dependen de sus máquinas para avanzar hacia nodos de fabricación más pequeños, eficientes y potentes.
La cotización de ASML inició una fase bajista a partir de julio de 2024, un movimiento que se prolongó hasta el verano de 2025. A partir del otoño del año pasado, la acción comenzó a recuperar terreno y se incorporó al rally de las compañías vinculadas a la inteligencia artificial.
El avance ha sido menos explosivo que el registrado por algunos de los grandes valores tecnológicos estadounidenses, pero la recuperación refleja el reconocimiento del papel estratégico que desempeña ASML.
La compañía se beneficia con independencia de qué fabricante de chips, proveedor de memoria o gran plataforma tecnológica termine liderando el desarrollo de la IA. Todos necesitan aumentar su capacidad de cálculo y, para ello, dependen de equipos de producción cada vez más avanzados.
Esta posición le proporciona unas barreras de entrada extraordinariamente elevadas, una capacidad significativa para fijar precios y una visibilidad de crecimiento difícil de encontrar en otras compañías tecnológicas europeas.
SAP: de beneficiaria del software a víctima de la narrativa
La trayectoria de SAP ha sido muy diferente. La compañía registró un comportamiento muy positivo durante 2024 y la primera mitad de 2025, pero a partir de julio del pasado año comenzó una fuerte corrección.
El principal detonante fue el temor a que la inteligencia artificial redujera el valor del software empresarial tradicional. La idea de que la IA podría sustituir parte de las aplicaciones existentes terminó condensándose en una narrativa cada vez más extendida: “AI will kill software”.
Ese temor ha pesado intensamente sobre la acción, que ha perdido todo lo ganado durante 2024 y la primera mitad de 2025.
Sin embargo, Renta 4 considera que esta visión puede resultar demasiado simplificada. La inteligencia artificial necesita operar sobre información fiable, procesos estructurados y datos empresariales de calidad.
SAP es precisamente uno de los principales proveedores mundiales de esos datos y procesos. Sus sistemas constituyen la infraestructura operativa de miles de grandes compañías y concentran información crítica sobre finanzas, logística, producción, recursos humanos y relaciones con clientes.
La transformación de SAP ya estaba en marcha
Durante los últimos cinco años, SAP ha realizado una transformación profunda para adaptar su modelo al entorno tecnológico actual.
La compañía ha acelerado la migración de sus clientes hacia la nube, ha incrementado el peso de los ingresos recurrentes y ha comenzado a integrar herramientas de inteligencia artificial dentro de sus aplicaciones empresariales.
El principal reto consiste en demostrar que la IA no sustituirá a sus productos, sino que aumentará su utilidad. Si SAP consigue integrar asistentes inteligentes en sus sistemas y convertir los datos empresariales en decisiones automatizadas, podría reforzar la dependencia de sus clientes y elevar el valor de su plataforma.
Su ventaja reside en que ya controla una parte importante de los flujos de información de las mayores empresas del mundo. Un competidor puede desarrollar un modelo de IA avanzado, pero acceder a datos empresariales fiables, organizados y contextualizados resulta mucho más difícil.
Dos modelos de negocio con riesgos diferentes
ASML y SAP son compañías de elevada calidad, aunque sus riesgos son distintos.
En el caso de ASML, la principal amenaza procede de las restricciones comerciales, la concentración de clientes, la ciclicidad del sector de semiconductores y la posibilidad de retrasos en los grandes planes de inversión.
Para SAP, el riesgo reside en la velocidad de la disrupción tecnológica y en su capacidad para convencer al mercado de que su negocio continuará siendo relevante en un entorno dominado por agentes de inteligencia artificial.
Ninguna de las dos compañías tiene garantizado el éxito en una industria sometida a cambios constantes. Sin embargo, ambas cuentan con ventajas competitivas difíciles de replicar y pueden seguir aportando valor estructural al EuroStoxx 50 durante los próximos años.
ASML ocupa una posición central en la fabricación de la infraestructura física de la IA. SAP controla una parte esencial de los datos y procesos sobre los que esa inteligencia debe operar. Dos negocios diferentes, pero igualmente relevantes para entender el futuro tecnológico de Europa.