EE.UU. se está quedando sin reservas estratégicas de petróleo...¿y ahora qué?
- Las reservas estratégicas de petróleo de Estados Unidos se encuentran en su nivel más bajo desde 1983.
- La infraestructura de la SPR presenta problemas de mantenimiento, fugas y fallos de equipos.
- Una interrupción prolongada del estrecho de Ormuz podría volver a disparar el petróleo y complicar la política monetaria de la Fed.
La intención de la Administración Trump de reforzar el control estadounidense sobre el estrecho de Ormuz llega en un momento especialmente delicado para la seguridad energética del país. Las reservas estratégicas de crudo de Estados Unidos se encuentran cerca de mínimos de más de cuatro décadas y, además, parte de su infraestructura presenta problemas de envejecimiento, fugas y fallos operativos.
Según explica Myra P. Saefong en MarketWatch, Donald Trump ha defendido que Estados Unidos debería gestionar el tráfico por el estrecho y recibir una compensación equivalente al 20% del valor de las mercancías transportadas a cambio de garantizar la seguridad de los buques.
La propuesta se produce mientras el alto el fuego entre Washington y Teherán pierde solidez y los ataques entre ambos países vuelven a intensificarse. El Mando Central estadounidense confirmó nuevas ofensivas contra objetivos iraníes, prolongando un conflicto que ya dura más de cuatro meses.
Las reservas estratégicas, en mínimos desde 1983
Los inventarios de la Reserva Estratégica de Petróleo, conocida como SPR por sus siglas en inglés, descendieron hasta 319,5 millones de barriles en la semana finalizada el 3 de julio. Se trata del nivel más bajo desde 1983, de acuerdo con los datos de la Administración de Información Energética estadounidense.
La SPR fue creada tras el embargo petrolero árabe de la década de 1970 para hacer frente a interrupciones graves del suministro. Sin embargo, en los últimos meses Estados Unidos ha recurrido nuevamente a estas reservas para compensar la pérdida de oferta provocada por las dificultades de transporte a través de Ormuz.
MarketWatch recuerda que en marzo se autorizó la liberación de 172 millones de barriles durante un periodo aproximado de 120 días, dentro de una actuación coordinada de la Agencia Internacional de la Energía que contemplaba la salida al mercado de 400 millones de barriles procedentes de las reservas de sus países miembros.
Infraestructura envejecida y fallos operativos
El problema no se limita al volumen de petróleo almacenado. Un informe de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno estadounidense señaló recientemente que tanto el Congreso como el Departamento de Energía carecen de una estrategia coordinada a largo plazo para gestionar la reserva.
El documento también identificó fallos estructurales, fugas, vertidos y problemas de mantenimiento. Desde 2013 se han registrado 16 averías importantes en los equipos de la SPR. En enero de este año, una rotura en una tubería provocó el vertido de cerca de 170 barriles en una de las instalaciones de Texas.
La Oficina de Rendición de Cuentas recomendó limitar temporalmente las ventas no vinculadas a emergencias y crear un mecanismo estable de financiación para cubrir los costes de mantenimiento y modernización.
Ormuz sigue muy lejos de la normalidad
El estrecho de Ormuz continúa registrando un volumen de tráfico muy reducido. Antes del conflicto, aproximadamente una cuarta parte del comercio mundial de petróleo transportado por mar atravesaba esta ruta.
La reapertura plena debía haberse producido después del acuerdo alcanzado a mediados de junio, pero la navegación nunca recuperó su ritmo habitual. Los datos de Kpler citados por MarketWatch muestran que solo seis petroleros atravesaron el estrecho el domingo con sus sistemas de identificación automática desconectados, frente a una media de 25 buques diarios durante los siete días anteriores.
La combinación de una menor circulación marítima, la fortaleza de la economía estadounidense y la temporada estival de desplazamientos podría provocar nuevas caídas de las reservas comerciales y estratégicas, elevando todavía más los precios del crudo.
¿Cuánto petróleo queda realmente disponible?
Los estudios originales realizados durante la creación de la SPR recomendaban mantener un mínimo aproximado de 250 millones de barriles, frente a una capacidad máxima cercana a 727 millones.
Con algo más de 300 millones almacenados, Estados Unidos podría liberar alrededor de un millón de barriles diarios durante 60 días, o dos millones diarios durante un mes, antes de acercarse a ese umbral operativo.
El analista Michael Lynch, presidente de Strategic Energy & Economic Research, advierte de que bajar significativamente de ese nivel podría provocar dificultades técnicas, independientemente de las restricciones legales o políticas.
Estados Unidos tampoco está aislado del encarecimiento del crudo
Aunque Estados Unidos es el mayor productor mundial de petróleo y depende menos de las importaciones que otras grandes economías, no está protegido frente a una subida global de los precios.
Como señala el analista Hani Abuagla, citado por Myra P. Saefong, el crudo se negocia en un mercado internacional. Una interrupción prolongada en Ormuz elevaría tanto el Brent como el WTI, presionando al alza los costes del combustible y del transporte en todo el mundo.
El efecto terminaría trasladándose a la inflación y podría obligar a la Reserva Federal a mantener una política monetaria más restrictiva o incluso a elevar nuevamente los tipos de interés. Esto supondría una presión adicional para el consumo, la actividad económica y los mercados financieros.
El petróleo vuelve a dispararse
El WTI para entrega en agosto cerró la sesión del lunes con una subida del 9,4%, hasta 78,14 dólares por barril. El Brent de septiembre avanzó un 9,6%, hasta 83,30 dólares, y ambos contratos prolongaron posteriormente las ganancias en la negociación nocturna.
Trump ha insistido en que Estados Unidos mantendrá abierto el estrecho, con o sin la colaboración de Irán, y que volverá a imponer un bloqueo sobre los puertos iraníes. Sin embargo, la viabilidad jurídica y operativa de cobrar una tasa equivalente al 20% de las mercancías transportadas sigue generando importantes dudas.
La conclusión es clara: Washington pretende asumir un papel más directo en Ormuz justo cuando su principal herramienta de emergencia energética se encuentra debilitada. Si el conflicto se prolonga, Estados Unidos podría verse obligado a elegir entre seguir drenando sus reservas o aceptar un petróleo más caro, con todas sus consecuencias para la inflación y los tipos de interés.