IBM se desploma un 19% tras adelantar por sorpresa unos resultados decepcionantes
- IBM se desplomaba cerca de un 19% en la preapertura tras publicar por sorpresa unos resultados preliminares inferiores a lo esperado.
- La compañía incumplió las previsiones tanto en beneficio como en ingresos, algo poco habitual en los últimos años.
- El problema se concentró en el negocio de mainframes Z y en el software asociado, además de un cambio inesperado en las prioridades de inversión de sus clientes.
Las acciones de IBM se encaminaban este martes hacia una de sus peores sesiones bursátiles en décadas, después de que la tecnológica sorprendiera al mercado con la publicación anticipada de sus resultados preliminares del segundo trimestre.
Los títulos caían alrededor de un 19,1% en la preapertura de Wall Street, lo que, de mantenerse durante la sesión, supondría su mayor descenso diario desde el desplome del 23,7% registrado el 19 de octubre de 1987, durante el denominado “Lunes Negro”, según recoge MarketWatch.
La reacción se explica por una doble decepción: IBM quedó por debajo de las expectativas tanto en ingresos como en beneficio por acción, además de reconocer problemas operativos en uno de sus negocios más relevantes.
Un aviso inesperado una semana antes de resultados
IBM tenía previsto publicar sus cuentas definitivas el próximo 22 de julio, después del cierre del mercado. Sin embargo, decidió adelantar una versión preliminar de los resultados una semana antes, lo que incrementó la inquietud de los inversores.
La compañía obtuvo un beneficio ajustado de 2,93 dólares por acción, un 5% más que un año antes, pero por debajo de los 3,01 dólares que esperaba el consenso recopilado por FactSet.
De confirmarse en la publicación definitiva, sería el primer incumplimiento de las previsiones de beneficio de IBM en al menos cinco años, de acuerdo con los datos disponibles desde abril de 2021.
Los ingresos aumentaron un 1%, hasta 17.200 millones de dólares, pero también quedaron claramente por debajo de los 17.860 millones previstos por los analistas.
El problema se concentra en el negocio Z
El consejero delegado de IBM, Arvind Krishna, explicó que el principal foco de debilidad fue el rendimiento del programa de mainframes Z y del software asociado, especialmente en las soluciones de procesamiento de transacciones.
La compañía esperaba que el ciclo de lanzamiento del sistema z17 estuviera prácticamente completado durante el segundo trimestre. Sin embargo, el comportamiento final fue peor de lo previsto.
Los mainframes continúan siendo una pieza relevante para IBM, especialmente entre grandes bancos, aseguradoras, administraciones públicas y otras organizaciones que procesan volúmenes masivos de operaciones críticas.
Una menor actividad en este negocio no afecta únicamente a la venta de equipos. También puede perjudicar a los ingresos procedentes de software, mantenimiento y servicios vinculados a esos sistemas.
Los clientes desviaron inversión hacia memoria y servidores
IBM también detectó un cambio inesperado en las decisiones de gasto de sus clientes durante las últimas semanas de junio.
Ante las previsiones de nuevas subidas de precios, algunas compañías priorizaron la compra de memoria, almacenamiento y servidores. Este movimiento redujo temporalmente el capital disponible para otras inversiones tecnológicas, incluidos determinados productos de IBM.
Krishna reconoció que la empresa ya anticipaba cierto impacto relacionado con la cadena de suministro, pero no esperaba una reasignación de gasto de esta magnitud.
El comentario resulta relevante porque apunta a un problema que podría no limitarse exclusivamente a IBM. El aumento del coste de componentes y la necesidad de asegurar capacidad antes de nuevas subidas de precios podrían estar alterando los presupuestos tecnológicos de numerosas empresas.
El crecimiento del software también decepciona
El negocio de software registró un crecimiento del 5%, una cifra positiva en términos absolutos, pero insuficiente frente a las previsiones del mercado.
El consenso de FactSet esperaba unos ingresos de software cercanos a 8.140 millones de dólares, lo que habría supuesto un crecimiento aproximado del 10,2%.
La diferencia entre el crecimiento esperado y el finalmente comunicado resulta especialmente sensible porque IBM ha construido buena parte de su estrategia reciente alrededor del software, la nube híbrida, la automatización y la inteligencia artificial.
Los inversores conceden normalmente múltiplos más elevados a estos negocios por su mayor recurrencia y mejores márgenes. Por ello, cualquier señal de desaceleración suele provocar una revisión rápida de las valoraciones.
Los resultados aún son preliminares
IBM señaló que todavía está completando el proceso de cierre y revisión de sus estados financieros.
Las cifras definitivas se publicarán el 22 de julio y podrían presentar ligeras variaciones respecto a los datos adelantados. No obstante, el mercado parece considerar que esos posibles ajustes no modificarán sustancialmente la lectura negativa del trimestre.
La atención se centrará ahora en las explicaciones de la dirección, la evolución esperada del negocio Z y la capacidad de la compañía para recuperar el crecimiento del software durante la segunda mitad del año.
Una caída que refleja más que un simple incumplimiento
El fuerte descenso de IBM no responde únicamente a que los resultados hayan quedado algo por debajo del consenso.
La magnitud de la reacción refleja la combinación de varios factores: una publicación inesperadamente adelantada, el primer incumplimiento del beneficio en años, una debilidad mayor de la prevista en los mainframes y un crecimiento del software claramente inferior a las expectativas.
También aumenta la preocupación de que la reasignación de inversiones provocada por el encarecimiento de componentes tecnológicos pueda prolongarse durante los próximos trimestres.
IBM tendrá que convencer al mercado de que el tropiezo es temporal y está vinculado a cuestiones de calendario y ejecución. Si la debilidad del negocio Z y del software resulta más persistente, la caída podría abrir un proceso más amplio de revisión de beneficios y valoración.