Estos son los factores que condicionarán hoy la evolución de los mercados (12-01-21)
Las plazas europeas comienzan la sesión sin apenas movimientos en una jornada en la que el plano macro estará protagonizado por datos de precios en EEUU (que deberían mantenerse contenidos, +1,3%e i.a. general y subyacente +1,6%e i.a.), mientras que en la Eurozona conoceremos la producción industrial, que se mantendría débil.
Seguimos vigilando la evolución de la pandemia, que en casos como el de Reino Unido podría obligar a intensificar las restricciones en caso de que las ya decididas no surtan efecto, teniendo en cuenta el elevado ritmo de contagios de la nueva cepa que está cuestionando la capacidad del sistema sanitario y a pesar de ser el país que lidera la vacunación en Europa.
En el plano político, en EEUU los demócratas avanzan en el proceso de impeachment contra Trump, al ser improbable que el vicepresidente Pence invoque la Enmienda 25. En este contexto, la tensión en las calles se mantiene alta, derivada de la elevada fractura social en la sociedad americana, habiendo llegado el FBI a advertir de la existencia de planes de protestas armadas en los 50 estados al menos hasta la toma de posesión del nuevo presidente el día 20-enero.
En términos sectoriales, ayer vimos presión sobre grandes tecnológicas como Twiter (-6%) y Facebook (-3%) tras su decisión de bloquear permanentemente la cuenta de Trump, mientras que la plataforma alternativa Parler se veía suspendida por Amazon al cerrarle el acceso a sus servidores, a la vez que Google y Apple eliminaban a Parler de sus tiendas de aplicaciones, generando cuestiones sobre el poder de las grandes tecnológicas respecto a cómo la información es transmitida. Sus medidas unilaterales han sido también censuradas desde Europa, con países como Alemania o Francia criticando que grandes tecnológicas puedan tomar decisiones que afectan a la libertad de expresión e incluso a la libertad de empresa, cuando éste es un campo que debería corresponder a los legisladores y en última instancia a los jueces. Esta situación podría incrementar el riesgo regulatorio de las grandes tecnológicas para limitar su poder.