Micron y otras empresas de semiconductores sufren las consecuencias de la volatilidad importada; la culpa es de SK Hynix.
- El desplome del 15% de SK Hynix en Corea del Sur contagió a todo el sector de semiconductores en Wall Street.
- El índice SOX cayó un 4,8%, con descensos en sus 30 componentes.
- Micron perdió más de un 4% y acumula una corrección superior al 20% desde sus máximos de junio.
La fuerte caída de SK Hynix en Corea del Sur provocó una oleada de ventas en las acciones de semiconductores estadounidenses y puso de manifiesto hasta qué punto los mercados tecnológicos de ambos países están cada vez más conectados.
Según explica Britney Nguyen, las acciones de SK Hynix se desplomaron un 15% en la bolsa surcoreana, su peor sesión en 18 años. Los títulos cotizados en Estados Unidos mediante ADR retrocedieron un 9,3%, apenas una jornada después de haberse disparado un 12,8% en su debut.
El movimiento arrastró a Micron, Sandisk, Nvidia, Broadcom, AMD, Intel y Marvell, dentro de una sesión en la que las ventas afectaron sin excepción a todos los componentes del índice PHLX Semiconductor.
Micron y Sandisk, entre las más castigadas
Micron cayó un 4,4% y amplió a más del 20% la corrección acumulada desde el máximo histórico alcanzado el 25 de junio. La debilidad fue todavía mayor en Sandisk, que se dejó un 12,6% en una sola sesión.
Las pérdidas no se limitaron a los fabricantes de memoria. Nvidia retrocedió un 3,5%, Broadcom un 4%, AMD un 4,2%, Intel un 6,1% y Marvell un 7,8%.
El índice SOX cerró con una caída del 4,8%, y ninguno de sus 30 componentes logró terminar en positivo.
Estados Unidos empieza a importar la volatilidad surcoreana
Gil Luria, director gerente de D.A. Davidson, señala que la elevada participación de inversores minoristas y el enorme peso de las compañías de memoria convierten al mercado surcoreano en uno de los más volátiles del mundo.
La nueva cotización de SK Hynix en Estados Unidos facilita el acceso de los inversores estadounidenses a uno de los grandes beneficiarios del auge de la memoria de alto ancho de banda. Sin embargo, también crea una vía directa para importar esa volatilidad.
En opinión de Luria, las dos mayores referencias cotizadas en Estados Unidos vinculadas a la memoria son ahora Micron y SK Hynix. Como una de ellas opera principalmente desde Corea del Sur, las oscilaciones de la sesión asiática pueden condicionar el comportamiento del sector tecnológico estadounidense desde la apertura.
Nic Puckrin, fundador de Coin Bureau, coincide en que los mercados estadounidense y surcoreano están cada vez más entrelazados debido a su elevada concentración en tecnología.
Esta relación puede generar un efecto circular: una caída en Corea presiona a las acciones estadounidenses, y la posterior debilidad de Wall Street puede alimentar nuevas ventas en Asia.
El Kospi pierde un 25% desde máximos
La presión vendedora también alcanzó al conjunto de la bolsa surcoreana. El índice Kospi cayó un 9% en la sesión y acumula un descenso del 25% desde el récord marcado el 22 de junio.
A pesar de esta corrección, el índice todavía mantiene una subida del 61,5% en 2026, muy por encima del avance cercano al 10% del S&P 500.
Samsung Electronics también sufrió un fuerte castigo, con una caída del 10,7% en Corea del Sur. La combinación de Samsung y SK Hynix explica una parte muy relevante del peso total del mercado y amplifica cualquier movimiento relacionado con el ciclo de memoria.
Britney Nguyen señala que el desplome de SK Hynix se produjo tras una nota de Korea Investment & Securities. Sus analistas anticipan que el beneficio operativo del segundo trimestre podría quedar por debajo de las previsiones del consenso, aunque continuaría creciendo.
La reacción del mercado fue especialmente severa si se tiene en cuenta que la firma no prevé una caída de los beneficios, sino un resultado algo inferior a unas expectativas muy elevadas.
El sector entra en la temporada de resultados con poco margen de error
Puckrin considera que la reacción a SK Hynix demuestra hasta qué punto las expectativas de los inversores pueden haberse vuelto irracionales en determinados segmentos del mercado.
Las compañías de semiconductores han registrado fuertes subidas gracias a la demanda vinculada a la inteligencia artificial, los centros de datos y la memoria de alto ancho de banda. Esa revalorización ha elevado las valoraciones y ha dejado poco margen para cualquier decepción.
De cara a los resultados del segundo trimestre en Estados Unidos, Puckrin advierte de que cualquier incumplimiento de las estimaciones podría desencadenar caídas de dos dígitos.
El riesgo no reside necesariamente en un deterioro del negocio. Incluso un crecimiento sólido puede resultar insuficiente cuando el mercado ha descontado cifras casi perfectas.
Las nuevas salidas a bolsa también absorben liquidez
Brian Mulberry, estratega jefe de mercado de Zacks Investment Management, añade otro elemento de presión. La cotización del ADR de SK Hynix y la reciente salida a bolsa de SpaceX están absorbiendo una gran cantidad de liquidez.
Cuando los inversores destinan capital a nuevas operaciones de gran tamaño, disminuye el dinero disponible para sostener otros valores. Este efecto puede provocar periodos de estancamiento, menor volumen negociado y movimientos más bruscos.
La volatilidad se vio además amplificada por el deterioro geopolítico y el aumento de las tensiones en Oriente Medio, que redujeron el apetito general por el riesgo.
Un recordatorio sobre la fragilidad del rally de los chips
La fuerte corrección no modifica por sí sola las perspectivas estructurales de la industria de semiconductores. La demanda de memoria avanzada, aceleradores de inteligencia artificial y capacidad de procesamiento continúa siendo elevada.
Sin embargo, la sesión dejó claro que el mercado ha entrado en una fase mucho más exigente. Las valoraciones elevadas, la fuerte participación minorista, la concentración en unas pocas compañías y la interconexión entre Estados Unidos y Corea del Sur aumentan la sensibilidad ante cualquier sorpresa.
La conclusión es que el sector sigue contando con importantes motores de crecimiento, pero también con una volatilidad capaz de propagarse rápidamente entre mercados. En este contexto, los resultados empresariales y las previsiones de beneficios serán decisivos para determinar si la corrección representa una oportunidad de compra o el inicio de un ajuste más profundo.