JPMorgan afirma que esta acción química estadounidense se beneficiará de la guerra en Irán.
- JPMorgan mejora Eastman Chemical al considerar que la guerra con Irán puede favorecer sus márgenes.
- El banco cree que el repunte de etileno y propileno puede traducirse en una mejora relevante del EBITDA en 2026.
- Dividendo atractivo, balance sólido y recorte de costes refuerzan la tesis positiva sobre la acción.
Eastman Chemical se ha convertido en una de las ideas más llamativas dentro del nuevo mapa que deja la guerra entre Estados Unidos e Irán. Mientras buena parte del mercado se ha centrado en los riesgos para costes, logística y crecimiento, JPMorgan cree que esta química estadounidense puede salir beneficiada por las disrupciones de oferta que están tensionando el mercado de materias primas.
Una subida de materias primas que puede jugar a favor
La firma ha mejorado su recomendación sobre Eastman Chemical desde neutral hasta sobreponderar y ha elevado su precio objetivo hasta los 80 dólares. La tesis parte de un punto concreto: el encarecimiento de dos productos clave, etileno y propileno, provocado por el conflicto en Oriente Próximo.
Según el analista Jeffrey Zekauskas, Eastman produce cada año unos 1.100 millones de libras de etileno y 500 millones de libras de propileno. Aunque la compañía también tendrá que afrontar mayores costes de entrada, JPMorgan calcula que el saldo neto será positivo gracias al mayor precio de venta de sus productos.
Más margen ahora, recuperación después
JPMorgan estima que el repunte de precios puede aportar a Eastman un beneficio neto de unos 282 millones de dólares en 2026, equivalente a cerca de 1,60 dólares por acción. En términos operativos, el banco calcula que los precios más altos de las materias primas podrían elevar el EBITDA anualizado en entre 200 y 300 millones y sumar en torno a 50 millones por trimestre al segmento de Chemical Intermediates durante los tres trimestres restantes de 2026.
La tesis no se limita al corto plazo. Más allá del impulso inmediato por precios, JPMorgan también cree que una futura recuperación de la fabricación de bienes duraderos podría sostener una segunda pata alcista en la acción. A eso se añaden otros argumentos más clásicos, pero importantes: balance sólido, rentabilidad por dividendo del 4,5% y varias iniciativas de reducción de costes ya en marcha.