El petróleo marca máximos desde 2025: no es solo Irán, la demanda también empuja
- El petróleo marca máximos desde septiembre de 2025 apoyado por el riesgo geopolítico con Irán.
- No es solo prima de riesgo: las señales de demanda refuerzan el tono alcista del crudo.
- Técnicamente, el WTI ha roto resistencias y los toros miran a 66,44 y 70 dólares, con soporte clave en 62,37.
Según resume Giuseppe Dellamotta, el crudo encadena nuevas subidas y se sitúa en los niveles más altos desde otoño de 2025. A primera vista podría parecer un movimiento puramente político, impulsado por la retórica agresiva de Donald Trump hacia Irán, pero el trasfondo es más complejo: la macro estadounidense y las expectativas de inflación también están empujando al alza el precio del petróleo.
Geopolítica: la presión de Trump sobre Irán como prima de riesgo
El punto de partida del rally reciente está en el tono cada vez más beligerante de Trump frente a Irán. En mensajes recientes en su red social, ha advertido de que “el tiempo se acaba” para Teherán y que el próximo ataque sería mucho peor que el del año pasado, en ausencia de un acuerdo sobre el programa nuclear iraní.
Las informaciones de prensa apuntan a que las negociaciones apenas avanzan y que Irán no muestra intención de ceder, lo que mantiene elevada la prima de riesgo geopolítico incorporada en el precio del crudo.
Este ruido geopolítico ha servido como viento de cola para el mercado, sobre todo en un contexto donde cualquier amenaza sobre la oferta de Oriente Medio se traduce rápidamente en primas adicionales sobre el barril.
Demanda y macro: no es solo una historia de oferta
Dellamotta subraya que el movimiento no se explica solo por la narrativa de conflicto. Las expectativas de demanda también están mejorando. Las breakevens de inflación a cinco años en EE. UU. han ido repuntando casi en línea recta desde diciembre, algo que suele ocurrir cuando el mercado descuenta un entorno de crecimiento más sólido.
En paralelo, los datos de actividad estadounidense siguen sorprendiendo al alza y las solicitudes de desempleo apuntan a un mercado laboral que se fortalece, no que se debilita. En conjunto, este mix de crecimiento mejor de lo esperado e inflación implícita al alza sugiere que, incluso sin el factor Irán, el crudo seguiría contando con un suelo de demanda razonablemente firme.
La conclusión es clara: el tramo actual no es solo una reacción nerviosa a la política; hay un componente de ciclo económico que también sustenta la subida del petróleo.
Análisis técnico diario: ruptura de resistencias y objetivos al alza
En el gráfico diario, el WTI ha superado con claridad el máximo anterior en torno a 62,37 dólares, activando una nueva pata alcista y abriendo camino hacia el siguiente objetivo técnico en el entorno de 66,44 dólares. Esa zona se convierte en el próximo nivel crítico donde cabe esperar que aparezca oferta.
Escenario de trabajo:
- Si el precio alcanza la zona de 66,44, es probable que los vendedores intenten construir un giro, ajustando el stop justo por encima para controlar el riesgo.
- Si los compradores rompen con fuerza esa resistencia, el siguiente gran objetivo psicológico pasa a ser la zona de 70,00 dólares.
Gráfico horario: directriz alcista y niveles clave intradía
En el gráfico de 1 hora, la tendencia sigue definida por una directriz alcista clara que actúa como guía del movimiento. Mientras el precio respete esta línea, la presión compradora seguirá dominando y los retrocesos tienden a ser oportunidades de compra dentro de la tendencia.
Para los alcistas, la estrategia lógica es seguir apoyándose en la directriz para buscar extensiones hacia nuevos máximos. Para los bajistas, la señal de oportunidad no llega hasta que se produzca una ruptura consistente de la directriz, con objetivo inicial de corrección de vuelta a la zona de 62,37 dólares.
En resumen, el petróleo se mueve en un entorno donde geopolítica y macro se refuerzan mutuamente: el riesgo sobre Irán añade prima a la oferta, mientras que la mejora de las expectativas económicas y de inflación mantiene firme la pata de demanda. Técnicamente, el sesgo sigue siendo alcista, con una subida que, por ahora, aún no encuentra un techo claro en el corto plazo.