El Crash Bursátil está aún en fase inicial

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Capitalbolsa | 10 jun, 2026 15:52
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Puntos clave
  • Damir Tokic cree que la corrección bursátil puede estar todavía en una fase inicial.
  • El giro más duro de la Fed, el shock energético y el posible pico del gasto en IA son los tres grandes riesgos.
  • La caída del Nasdaq 100 del pasado viernes podría ser solo el primer aviso de un ajuste más profundo.

El mercado estadounidense podría haber entrado en una fase de corrección más seria de lo que muchos inversores quieren admitir. Según Damir Tokic, la fuerte caída del Nasdaq 100 del pasado viernes, cercana al 5%, no sería un episodio aislado, sino una primera señal de un posible ajuste más prolongado.

Tokic ya había advertido a comienzos de junio de que las bolsas podían sufrir una caída relevante este mes. Su tesis inicial se basaba en un shock inflacionista provocado por la energía y en la posibilidad de que la Reserva Federal adoptara un tono más agresivo en la reunión de junio. Ahora, añade dos elementos más: un mercado laboral que puede estar demasiado fuerte y una posible señal de agotamiento en el crecimiento del gasto en inteligencia artificial.

La advertencia de fondo es clara: si coinciden petróleo al alza, Fed más dura y menor crecimiento del gasto en IA, el mercado puede pasar de una simple corrección a un ajuste mucho más profundo.

El shock energético sigue siendo el primer riesgo

El primer factor que preocupa a Tokic es el posible shock inflacionista derivado de la crisis energética. El conflicto en Oriente Medio sigue sin resolverse y el estrecho de Ormuz continúa siendo el punto crítico para el mercado del petróleo.

Según el análisis, los inventarios globales de crudo podrían acercarse a niveles operativos críticos durante junio. Si Ormuz permanece cerrado, el precio del petróleo podría repuntar con fuerza, alimentando de nuevo la inflación y obligando a la Fed a endurecer su política monetaria.

El mercado todavía confía en que Donald Trump logre algún tipo de acuerdo con Irán para evitar una escalada de precios. Sin embargo, Tokic considera que las dificultades políticas y geoestratégicas hacen probable que el bloqueo se prolongue. Si eso ocurre, el petróleo podría convertirse en el detonante de una nueva fase de aversión al riesgo.

La Fed vuelve al centro del problema

El fuerte informe de empleo de mayo cambió la lectura del mercado. La creación de puestos de trabajo superó ampliamente las expectativas y elevó la posibilidad de que la economía estadounidense esté entrando en una fase de recalentamiento.

Para Tokic, esto refuerza el riesgo de nuevas subidas de tipos. De hecho, los futuros sobre fondos federales ya descuentan dos aumentos de tipos antes de abril de 2027. Esa expectativa fue uno de los factores que desencadenó la venta del pasado viernes.

El autor matiza que el dato de empleo no fue tan sólido como parece a primera vista, ya que parte de la creación de puestos pudo estar relacionada con el Mundial de fútbol y con contrataciones en gobiernos locales. Aun así, el mensaje de fondo es que la combinación de estímulos fiscales, desregulación, inversión extranjera y restricciones migratorias puede alimentar una economía más inflacionista.

El riesgo no es solo que la Fed suba tipos. El riesgo es que tenga que hacerlo en un contexto de inflación energética y desaceleración posterior del crecimiento.

Broadcom y el posible techo del gasto en IA

El tercer riesgo señalado por Tokic es específico del mercado tecnológico: el posible pico del crecimiento del gasto en infraestructura de inteligencia artificial. La referencia clave es Broadcom, que presentó un trimestre récord en IA, pero no logró superar las expectativas más optimistas del mercado.

El problema no fue que las cifras fueran malas, sino que el mercado esperaba aún más. Broadcom decepcionó frente a los llamados whisper numbers, guió márgenes a la baja y no elevó sus previsiones anuales de IA. Para Tokic, esto puede indicar que el crecimiento del gasto en IA está cerca de su punto máximo.

Este matiz es decisivo porque las valoraciones de muchas compañías ligadas a semiconductores e infraestructura de IA dependen de tasas de crecimiento extremadamente elevadas. Si esas tasas se ralentizan, el mercado puede reducir múltiplos aunque los ingresos sigan creciendo.

El peligro de la contracción de múltiplos

Tokic plantea que incluso en el mejor escenario el gasto en IA podría seguir aumentando en 2027, pero a un ritmo menor que en 2026. Y el mercado no valora solo el crecimiento absoluto, sino la velocidad de ese crecimiento.

Si la aceleración se convierte en desaceleración, las valoraciones pueden sufrir. Y si además coinciden petróleo al alza y tipos de interés más altos, el riesgo para las compañías más caras del mercado se multiplica.

El escenario negativo sería claro: subida del petróleo, Fed obligada a endurecer aún más, y gasto en IA plano o incluso a la baja. Según Tokic, ese podría ser el escenario que empieza a desarrollarse.

La inteligencia artificial puede seguir siendo una revolución tecnológica, pero las acciones no cotizan solo la revolución: cotizan expectativas de crecimiento. Y si esas expectativas empiezan a bajar, los múltiplos pueden comprimirse con fuerza.

Tres detonantes para una corrección más profunda

El análisis resume tres grandes temas que podrían seguir presionando al mercado:

  • Shock energético: si Ormuz sigue cerrado, el petróleo podría repuntar y elevar la inflación.
  • Fed más agresiva: el fuerte empleo y la inflación pueden forzar nuevas subidas de tipos.
  • Pico del gasto en IA: Broadcom puede haber enviado una señal de desaceleración en el ciclo de inversión tecnológica.

Estos factores se refuerzan entre sí. El petróleo caro alimenta inflación; la inflación fuerza a la Fed; la Fed presiona valoraciones; y la desaceleración del gasto en IA reduce el soporte de las compañías que han liderado el mercado.

Lectura para los inversores

La caída reciente no confirma por sí sola un mercado bajista, pero sí obliga a tomar en serio el cambio de régimen. El mercado ha pasado de descontar crecimiento, IA y posible alivio monetario a enfrentarse a un escenario más incómodo: energía cara, Fed restrictiva y dudas sobre la sostenibilidad de las valoraciones tecnológicas.

Tokic considera que el movimiento del viernes puede ser solo el inicio de una venta más amplia. Su tesis es especialmente negativa si se confirma que el gasto en IA se estabiliza, el petróleo repunta y la Fed termina subiendo tipos más de lo que el mercado esperaba hace apenas unas semanas.

La conclusión operativa es prudente: mientras sigan abiertos los riesgos de petróleo, Fed y desaceleración del gasto en IA, perseguir rebotes en tecnología puede ser peligroso.

En definitiva, el mensaje de Damir Tokic es que el posible crash bursátil no ha terminado, sino que podría estar aún en una fase temprana. La bolsa sigue dependiendo de que se alivie la tensión energética, de que la Fed no confirme un giro agresivo y de que el ciclo de inversión en IA no muestre señales claras de agotamiento. Sin esos tres apoyos, el riesgo de una corrección más profunda seguirá sobre la mesa.

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