Cuando un equipo pierde en la Copa del Mundo, la bolsa de valores de su país también cae. He aquí la extraña razón.

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Capitalbolsa | 10 jun, 2026 11:06 - Actualizado: 20:00
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Puntos clave
  • La Copa del Mundo puede tener un efecto inesperado sobre los mercados bursátiles.
  • Los estudios citados por Mark Hulbert apuntan a caídas en las bolsas de los países eliminados.
  • La explicación estaría en el impacto del estado de ánimo sobre las decisiones financieras.

La Copa del Mundo no solo mueve audiencias, emociones y apuestas deportivas. También podría tener un efecto inesperado sobre los mercados financieros. Según Mark Hulbert, colaborador de MarketWatch, varios estudios académicos han detectado que las bolsas tienden a comportarse peor durante los Mundiales, especialmente en la fase de eliminatorias.

La idea puede parecer extraña, pero encaja con una línea cada vez más amplia de investigación en economía conductual: el estado de ánimo influye en la forma en que los inversores toman decisiones. Y pocas cosas alteran tanto el ánimo colectivo de un país como una derrota de su selección en una gran competición.

La tesis no es que el fútbol cambie los fundamentales de una empresa, sino que puede alterar temporalmente el apetito por el riesgo de millones de inversores.

El efecto de las derrotas en fase eliminatoria

Hulbert recuerda un estudio titulado Sports Sentiment and Stock Returns, que analizó el impacto del sentimiento deportivo sobre los mercados. La conclusión fue clara: durante los Mundiales celebrados entre 1973 y 2004, la bolsa del país cuya selección perdía en una ronda eliminatoria registraba, de media, una rentabilidad significativamente inferior al día siguiente.

Lo más llamativo es que el efecto positivo no aparece con la misma intensidad en los países ganadores. Es decir, la alegría de una victoria no compensa bursátilmente el impacto negativo de una derrota. Según Hulbert, esto implica que, como en cada eliminatoria siempre hay un perdedor, el efecto global sobre las bolsas durante el Mundial tiende a ser desfavorable.

Otro estudio citado por el autor analizó el comportamiento de la bolsa estadounidense durante los Mundiales entre 1950 y 2007 y detectó una pérdida media del 2,6% en esos periodos.

El precedente del Mundial de 2022

El Mundial de 2022 ofrece un ejemplo reciente. Durante la fase eliminatoria de aquel torneo, el S&P 500 perdió un 5,4%, mientras que la bolsa global, medida a través del Vanguard Total World Stock ETF, retrocedió un 4,6%. Hulbert subraya que estas caídas se produjeron dentro de un mercado alcista, lo que hace más llamativo el comportamiento.

No se trata de afirmar que el Mundial fuera la única causa de esas pérdidas. Los mercados siempre responden a múltiples factores. Pero el dato encaja con la evidencia histórica de que los grandes eventos deportivos pueden influir en el ánimo inversor, especialmente cuando generan frustración colectiva.

El mercado es racional en sus mecanismos, pero no siempre en sus participantes. La emoción, la frustración o el pesimismo pueden filtrarse a las decisiones de inversión más de lo que parece.

La explicación psicológica

La explicación se encuentra en la economía conductual. Cuando una derrota deportiva afecta al ánimo de una sociedad, los inversores pueden volverse más pesimistas, más cautos y menos dispuestos a asumir riesgo. Ese cambio emocional, aunque sea temporal, puede tener reflejo en la bolsa.

Hulbert menciona un estudio clásico realizado entre aficionados al fútbol americano antes de la Guerra del Golfo de 1991. Tras un gran partido universitario, los seguidores del equipo perdedor tendían a pensar que la guerra era más probable y que causaría más bajas que los aficionados del equipo ganador. La conclusión es relevante: una derrota deportiva puede distorsionar la percepción de riesgos completamente ajenos al deporte.

Aplicado a los mercados, ese mismo mecanismo puede hacer que los inversores sean más negativos sobre la economía, las empresas o la bolsa después de una derrota importante de su selección.

Qué deben hacer los inversores

La conclusión no es que haya que vender acciones cada vez que empieza un Mundial. Sería una lectura demasiado simplista. Pero sí conviene recordar que los mercados no se mueven solo por datos macro, beneficios empresariales o tipos de interés. También influyen el sentimiento, la confianza y la predisposición al riesgo.

Según la lectura de Hulbert, el riesgo puede ser mayor durante la fase eliminatoria, que en este Mundial comenzará el 28 de junio, con la final prevista para el 19 de julio. Es ahí donde las derrotas tienen mayor carga emocional y, por tanto, donde podría observarse con más claridad este efecto.

  • No es una señal de inversión por sí sola, pero sí un factor curioso de sentimiento de mercado.
  • El efecto parece más negativo que positivo, porque las derrotas pesan más que las victorias.
  • La fase eliminatoria es el tramo más sensible, al concentrar mayor carga emocional.
  • La explicación está en la conducta humana, no en los fundamentales económicos.

En definitiva, el Mundial puede esconder un riesgo peculiar para las carteras: no porque cambie el valor real de las compañías, sino porque puede afectar al estado de ánimo de quienes invierten en ellas. Y como recuerda Mark Hulbert, en bolsa el sentimiento no siempre es ruido; a veces también mueve precios.