El oro acaba de sufrir su peor caída desde marzo. Un estratega veterano afirma que el precio mínimo podría estar en los 4.000 dólares.

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Capitalbolsa | 10 jun, 2026 18:00
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Puntos clave

  • El oro sufrió su mayor caída desde marzo tras el repunte de las rentabilidades de los bonos.
  • Yardeni Research sitúa el siguiente soporte relevante en torno a los 4.000 dólares por onza.
  • A pesar de la corrección, algunos estrategas mantienen objetivos alcistas de largo plazo para el metal.

El oro ha sufrido una fuerte corrección tras el buen dato de empleo de mayo en Estados Unidos, que redujo las expectativas de recortes de tipos por parte de la Reserva Federal. Según MarketWatch, los futuros del metal precioso cayeron alrededor de un 1% el lunes, hasta situarse cerca de los 4.321 dólares por onza, después de haber cedido un 3% el viernes.

La caída semanal alcanzó el 4,9%, el mayor descenso de este tipo desde marzo. El movimiento se produjo en paralelo al repunte de las rentabilidades de los bonos estadounidenses, un factor tradicionalmente negativo para el oro, al tratarse de un activo que no ofrece cupón ni rentabilidad periódica.

El oro pierde una referencia técnica clave

Uno de los elementos que más preocupa a los analistas es la pérdida de la media móvil de 200 sesiones, situada en torno a los 4.443 dólares por onza. Para Ed Yardeni, fundador de Yardeni Research, la ruptura de este nivel deja el siguiente soporte importante cerca de los 4.000 dólares.

El deterioro técnico llega después de un fuerte posicionamiento comprador en el metal, lo que dejó al oro vulnerable a una corrección cuando empezaron a ceder los niveles de soporte.

La caída del oro no responde solo a una toma de beneficios: también refleja un cambio en las expectativas de tipos tras unos datos macroeconómicos más fuertes de lo previsto.

Tipos más altos, presión para el metal

El informe de empleo estadounidense reforzó la idea de una economía resistente, menos necesitada de recortes de tipos. La rentabilidad del bono a 2 años subió hasta la zona del 4,16%-4,18%, niveles que complican el atractivo relativo del oro frente a los activos de renta fija.

El dólar también se mantiene firme, con el índice DXY por encima de la zona de 100, otro factor que suele ejercer presión sobre las materias primas denominadas en la divisa estadounidense.

Yardeni no abandona su visión alcista

A pesar de la corrección, Yardeni Research no abandona su escenario constructivo para el oro. La firma mantiene que, una vez finalice la guerra en Oriente Medio, el metal podría retomar su tendencia alcista.

Su objetivo se sitúa en torno a los 5.500 dólares por onza a finales de este año y en los 10.000 dólares hacia final de la década. Es una visión muy ambiciosa, pero refleja que parte del mercado sigue viendo al oro como activo estratégico en un entorno de inflación, deuda elevada e incertidumbre geopolítica.

El soporte de los 4.000 dólares será clave: si aguanta, la corrección podría interpretarse como una pausa dentro de una tendencia alcista mayor; si se pierde, el ajuste técnico podría profundizarse.

La plata cae incluso más

La presión también alcanzó a la plata, que registró caídas más intensas que el oro. Según MarketWatch, el metal cedió más de un 2% el lunes tras haber perdido un 6,5% el viernes, su mayor descenso diario desde mayo.

El movimiento confirma que la corrección no fue aislada, sino parte de un reajuste más amplio en metales preciosos provocado por tipos más altos, dólar firme y reducción de expectativas de recortes por parte de la Fed.

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