La tecnología asiática se desploma: el mercado empieza a cuestionar las valoraciones de la IA
- Las tecnológicas asiáticas vuelven a caer arrastradas por Wall Street.
- SoftBank se hunde cerca del 10% por dudas sobre su financiación ligada a OpenAI.
- El mercado empieza a cuestionar las valoraciones extremas del ecosistema de inteligencia artificial.
Las acciones tecnológicas y de semiconductores asiáticas volvieron a sufrir fuertes ventas este miércoles, siguiendo la debilidad registrada durante la noche en Wall Street. Según CNBC, el rebote previo de los fabricantes de chips perdió fuerza rápidamente, en un contexto de creciente preocupación por las valoraciones alcanzadas por las compañías vinculadas a la inteligencia artificial.
El movimiento más llamativo se produjo en Japón, donde SoftBank Group llegó a desplomarse cerca del 10%. La caída se produjo en medio de un castigo generalizado a los valores tecnológicos y después de que sus intentos de obtener al menos 6.000 millones de dólares mediante un préstamo garantizado con su participación en OpenAI encontraran obstáculos, según Bloomberg. La compañía estaría explorando vías alternativas de financiación, aunque podría retomar esa operación más adelante.
El castigo se extiende por toda Asia
La presión no se limitó a SoftBank. En Japón, los fabricantes de equipos para chips también retrocedieron con fuerza. Advantest cayó alrededor de un 3,8%, mientras que Renesas Electronics perdió cerca de un 3,4%.
En Corea del Sur, el golpe fue especialmente duro para los valores ligados a memoria. SK Hynix se dejó más de un 8%, mientras que Samsung Electronics retrocedió un 7,45%. También sufrieron otros nombres tecnológicos e industriales, como Samsung SDI, que bajó más de un 5%, y LG Display, que llegó a ceder cerca del 9%.
El sector de chips taiwanés tampoco escapó a las ventas. TSMC, el mayor fabricante mundial de semiconductores por contrato, perdió alrededor de un 2%, mientras que Hon Hai Precision Industry, proveedor de Apple, cayó más de un 4%.
Wall Street marca el tono
Las caídas asiáticas siguieron a una sesión negativa en Estados Unidos. El Nasdaq Composite retrocedió un 0,97%, mientras que el S&P 500 cedió un 0,26%. El rally de los semiconductores, que había impulsado al mercado en la jornada anterior, perdió tracción con rapidez. El ETF iShares Semiconductor cayó alrededor de un 1%.
El fondo del problema es que las nuevas operaciones ligadas a la inteligencia artificial podrían estar absorbiendo capital que hasta ahora se dirigía a las grandes tecnológicas cotizadas. Las próximas salidas al mercado de compañías como SpaceX, Anthropic u OpenAI podrían desviar flujos desde los valores tecnológicos ya presentes en bolsa.
OpenAI habría presentado de forma confidencial la documentación para salir a bolsa, aumentando el interés por las inversiones relacionadas con inteligencia artificial. A la vez, SpaceX tiene previsto empezar a cotizar este viernes tras lo que podría ser la mayor OPV de la historia, con una valoración esperada de 1,75 billones de dólares.
¿Nueva oportunidad o señal de exceso?
Para una parte del mercado, estas grandes salidas a bolsa pueden convertirse en un nuevo catalizador para la narrativa de la inteligencia artificial. Sin embargo, otros inversores empiezan a verlas como una posible señal de sobrecalentamiento. Cuando las valoraciones privadas alcanzan cifras tan elevadas, el mercado suele empezar a preguntarse si el ciclo está entrando en una fase de exceso.
Andrew Jackson, estratega de renta variable en Ortus Advisors, apunta que la volatilidad reciente en tecnología podría favorecer una rotación hacia valores de defensa, especialmente en Japón, donde el Gobierno podría reforzar su enfoque en preparación militar.
Entre los posibles beneficiarios cita a compañías como Mitsubishi Heavy Industries, Kawasaki Heavy Industries, IHI Corp. y Japan Steel Works, que podrían volver a captar el interés de los inversores tras su reciente corrección.
Lectura para los inversores
La corrección de las tecnológicas asiáticas no implica necesariamente el final del ciclo de inteligencia artificial, pero sí confirma que el mercado está entrando en una fase más exigente. Las compañías con beneficios visibles, balances sólidos y posición competitiva clara deberían resistir mejor que aquellas sostenidas solo por expectativas futuras.
- Semiconductores: siguen siendo estratégicos, pero pueden sufrir tomas de beneficios si las valoraciones no se apoyan en resultados.
- Big Tech: podría verse presionada si nuevas OPV absorben capital del mercado.
- SoftBank: continúa siendo un vehículo muy expuesto a la narrativa de IA, pero también a sus excesos.
- Defensa japonesa: podría beneficiarse de una rotación sectorial si la tecnología sigue corrigiendo.
En definitiva, la sesión asiática deja una señal de advertencia. La IA sigue dominando el relato inversor, pero el dinero empieza a moverse con más cautela. En este contexto, la clave ya no es estar simplemente expuesto a tecnología, sino elegir qué compañías pueden justificar sus valoraciones con resultados reales.