El oro pierde impulso: la Fed enfría el rally mientras Irán evita una caída mayor
Puntos clave
- El oro sigue mostrando apoyo de fondo, pero ha perdido fuerza desde el desplome de finales de enero.
- El cambio de tono de la Fed, menos proclive a recortar tipos, está limitando el impulso alcista del metal.
- La evolución de las conversaciones entre EE.UU. e Irán vuelve a ser la gran variable para el corto plazo.
El oro está teniendo dificultades para recuperar una dinámica alcista más contundente. Según explica Giuseppe Dellamotta, el metal no ha vuelto a ser el mismo activo desde la fuerte corrección de finales de enero. Y la diferencia principal está en la Reserva Federal, que ha dejado atrás el tono claramente acomodaticio y ahora se muestra mucho más neutral, en un entorno marcado por el repunte de la energía y por unos datos macroeconómicos que siguen resistiendo mejor de lo previsto.
Eso no significa que el oro haya perdido su soporte estructural. Sigue contando con factores favorables como unos tipos reales más bajos, unas condiciones financieras más laxas y un dólar menos fuerte. Pero todo eso, por sí solo, ya no está siendo suficiente para generar una aceleración clara al alza. El mercado necesita algo más.
La Fed frena el impulso, pero Irán limita el riesgo bajista
La lectura que plantea el análisis es bastante clara: mientras la Fed no vuelva a insinuar recortes de tipos, al oro le costará lanzar un nuevo tramo alcista potente. El giro menos dovish del banco central estadounidense ha enfriado parte del atractivo del metal como activo direccional.
Al mismo tiempo, las expectativas relativamente positivas sobre un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán ayudan a sostener el precio y a limitar caídas más profundas. Si las negociaciones vuelven a romperse, el metal podría sufrir una corrección algo mayor. Pero mientras el alto el fuego se mantenga, el escenario más probable es que las pérdidas sigan siendo contenidas.
El oro no está débil, pero tampoco está desatado. Sigue siendo un activo sostenido por el contexto, aunque sin el combustible monetario que necesitaría para acelerar con fuerza.
Niveles técnicos: estructura alcista, pero con resistencia clave por arriba
En gráfico diario, el oro sigue avanzando lentamente al alza, aunque con un momentum claramente más débil. El objetivo natural para los compradores pasa por atacar la directriz bajista situada en torno a la zona de 5.000. Ahí es donde previsiblemente aparecerá más resistencia. Si consigue romper esa referencia, el siguiente objetivo técnico estaría en el entorno de 5.400.
En el gráfico de cuatro horas, una línea de tendencia sigue definiendo el sesgo alcista de corto plazo. Mientras se mantenga, los compradores conservan el control táctico. Si esa directriz se rompe, los vendedores podrían ganar terreno y empujar el precio hacia la gran línea de tendencia ascendente, situada alrededor de 4.100.
En el gráfico horario, la clave está en una pequeña directriz bajista que marca la corrección actual. Si el precio la supera, aumentarán las opciones de un nuevo ataque a máximos. Si no lo logra, el mercado podría seguir presionando a la baja en el muy corto plazo. En resumen: el oro sigue con estructura positiva, pero necesita o bien un catalizador geopolítico más potente o bien una Fed otra vez más blanda para volver a ganar verdadera tracción.