Bernstein afirma que el futuro de la tecnología es cuántico. Estas dos acciones tienen el mayor potencial de crecimiento.
- Bernstein cree que la computación cuántica será una de las próximas grandes fases de la tecnología.
- La firma destaca dos valores con una relación riesgo-retorno especialmente atractiva dentro del sector.
- El mercado aún no estaría valorando una cuota significativa de largo plazo para estas compañías.
La próxima gran frontera tecnológica podría no estar solo en la inteligencia artificial, sino también en la computación cuántica. Según Bernstein, aunque todavía es pronto para saber quiénes serán los ganadores definitivos del sector, hay dos compañías que ya presentan un potencial especialmente interesante para los inversores.
La firma considera que la computación cuántica no sustituirá al hardware tradicional, sino que funcionará como un acelerador especializado. En su opinión, el futuro de la computación avanzada estará formado por una arquitectura de tres pilares: CPU, GPU y QPU, es decir, procesadores centrales, gráficos y cuánticos.
Un mercado aún muy temprano
Bernstein advierte de que el sector está todavía en una fase inicial. En él conviven compañías puras de computación cuántica con gigantes tecnológicos como IBM, Google, Microsoft o Intel. Sin embargo, la firma no espera un mercado de ganador único.
La razón es que existen distintas arquitecturas cuánticas, cada una con ventajas y limitaciones. Algunas podrían estar mejor posicionadas para aplicaciones comerciales de corto plazo, mientras otras podrían tener más recorrido a largo plazo en computación cuántica escalable y tolerante a fallos.
La tesis de Bernstein es que la computación cuántica puede convertirse en la siguiente gran capa de crecimiento tecnológico, pero todavía no está claro qué arquitectura dominará.
Dos valores con potencial destacado
Dentro de ese escenario, Bernstein destaca especialmente a Rigetti Computing e Infleqtion. La primera está vinculada a la tecnología superconductora, mientras que la segunda trabaja con átomos neutros. Según la firma, las valoraciones actuales apenas descuentan una cuota de mercado futura del 4% y el 2%, respectivamente.
La lectura es clara: si cualquiera de estas compañías logra capturar una oportunidad mayor de la que hoy descuenta el mercado, el potencial de revalorización podría ser relevante.
- Rigetti Computing: exposición a tecnología superconductora y avance en procesadores cuánticos.
- Infleqtion: apuesta por átomos neutros, con validación adicional por su colaboración con Nvidia.
- Riesgo común: sector temprano, elevada volatilidad y visibilidad limitada sobre los ganadores finales.
- Potencial: si la adopción cuántica acelera, las compañías puras podrían beneficiarse de forma desproporcionada.
Rigetti e Infleqtion ganan apoyo de los analistas
En el caso de Rigetti, Mizuho mantiene una visión positiva y destaca que la compañía sigue refinando su tecnología superconductora basada en chiplets. Además, señala que cuenta con una posición de caja sólida y que la venta reciente de un procesador cuántico de 9 cúbits a la Universidad de Saskatchewan podría mejorar el sentimiento del mercado.
El precio objetivo de Mizuho implica un potencial cercano al 60% desde los niveles recientes. En conjunto, el consenso de analistas mantiene una recomendación favorable sobre la acción, con un precio objetivo medio que apunta a una subida superior al 30%.
Para Infleqtion, Citi y BTIG también se muestran optimistas. Ambas firmas iniciaron cobertura con recomendación de compra, con potenciales estimados de entre el 37% y el 51%. Citi destaca especialmente la capacidad de la empresa para generar ingresos en sensores cuánticos mientras avanza en computación cuántica.
La colaboración de Infleqtion con Nvidia refuerza la percepción de que sus soluciones podrían encajar tanto en aplicaciones actuales de IA como en futuros desarrollos de computación cuántica.
La conclusión de Bernstein es prudente pero interesante: aún es demasiado pronto para declarar ganadores definitivos, pero la computación cuántica empieza a perfilarse como una de las grandes narrativas tecnológicas de los próximos años. Para inversores dispuestos a asumir volatilidad, las compañías puras mejor posicionadas podrían ofrecer una exposición temprana a un mercado con fuerte potencial de crecimiento.