Citi rompe el debate entre oro y bitcoin: juntos mejoran más la cartera que por separado

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Capitalbolsa | 17 abr, 2026 13:56
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Puntos clave

  • Citi sostiene que combinar pequeñas posiciones en oro y bitcoin ha mejorado la eficiencia de una cartera tradicional en la última década.
  • La firma defiende que dividir una asignación del 5% entre ambos activos ofrece un mejor equilibrio entre rentabilidad y diversificación que optar solo por uno.
  • El argumento gana peso en un entorno de dudas fiscales, primas de inflación más altas y mayor inestabilidad en los bonos.

La vieja discusión sobre si el oro o el bitcoin es el mejor activo alternativo para proteger una cartera empieza a girar hacia una conclusión más pragmática: quizá no haya que elegir uno u otro. Según un análisis de Citi, incorporar una pequeña exposición a ambos activos dentro de una cartera tradicional de bolsa y bonos habría permitido mejorar la rentabilidad en los últimos diez años sin asumir un incremento proporcional del riesgo.

La idea de fondo es bastante simple. El bitcoin ha sido presentado durante años como una especie de oro digital, pero la irrupción de los ETF al contado y su creciente integración en el sistema financiero han hecho que su comportamiento se parezca cada vez más al de otros activos de riesgo. Eso obliga a replantear su papel dentro de la cartera. Y, según Citi, la respuesta no pasa por sustituir al oro, sino por combinar ambos.

Una mezcla pequeña, pero más eficiente

El analista de Citi, Alex Saunders, defiende que una asignación del 5% al oro ya mejora de forma visible la eficiencia de una cartera. Pero añade un matiz importante: si esa asignación se divide entre oro y bitcoin, el resultado histórico ha sido todavía mejor. No se trata de convertir la cartera en una apuesta cripto, sino de usar ambos activos como piezas complementarias dentro de una estructura de inversión más clásica.

La tesis se apoya en que esa combinación habría funcionado especialmente bien frente a una cartera tradicional 60/40, tanto en escenarios de bonos más favorables como en momentos más complicados, marcados por el aumento de primas de inflación y por temores fiscales. Es decir, Citi no vende esta mezcla como una ocurrencia táctica pasajera, sino como una respuesta a un contexto macro que podría seguir presente durante bastante tiempo.

La conclusión de Citi no es que el bitcoin haya sustituido al oro. Es algo más matizado: juntos, en pequeñas dosis, pueden aportar más que por separado.

El bono deja de ser el gran estabilizador automático

Este enfoque cobra sentido en un momento en el que el viejo equilibrio entre renta fija y renta variable ha dejado de ser tan estable como antes. Cuando los bonos atraviesan fases de debilidad o volatilidad, el bitcoin puede llegar a comportarse mejor que el oro, según destaca Citi. La firma vincula esta observación a los recientes temores fiscales y al deterioro de algunos activos tradicionales en medio del conflicto en Oriente Medio.

La lectura es importante porque cuestiona una idea muy instalada: que el oro es siempre el activo refugio superior y que el bitcoin solo sirve para tomar riesgo. La realidad, según este análisis, es algo menos rígida. En determinados entornos, el bitcoin puede responder mejor de lo esperado, mientras que el oro sigue aportando su papel clásico de estabilizador y reserva de valor.

El mercado reciente da argumentos a la tesis

Citi subraya además que, en los dos últimos meses, el comportamiento relativo ha favorecido claramente al bitcoin. Mientras la criptomoneda ha avanzado en torno a un 9%, el oro al contado ha retrocedido cerca de un 4%. Ese diferencial no basta por sí solo para sacar conclusiones estructurales, pero sí refuerza la idea de que ambos activos no se mueven siempre igual y que, precisamente por eso, pueden convivir en cartera de forma eficiente.

También influye un elemento de posicionamiento. Citi considera que la popularidad relativa del oro frente al bitcoin hace que la mezcla sea tácticamente atractiva. Traducido: si el oro ya está muy presente en muchas carteras y el bitcoin sigue siendo una posición menos extendida en ciertos perfiles, la combinación puede ofrecer un punto de equilibrio interesante entre tradición y asimetría potencial.

Qué lectura deja para el inversor

La conclusión del estudio es bastante clara: en el entorno actual, oro y bitcoin no tienen por qué competir dentro de una cartera. Al contrario, una exposición reducida a ambos puede ayudar a mejorar el perfil global de inversión. No elimina el riesgo, ni convierte a la cartera en inmune a la volatilidad, pero sí sugiere que los activos alternativos pueden ser más útiles cuando se combinan con criterio que cuando se defienden como apuestas excluyentes.

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