Un pequeño aperitivo sobre la libra antes de que llegue lo importante

Ismael De la Cruz

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 19 ago, 2019 11:53
cb libra bajaosh11

El nuevo primer ministro Boris Johnson ha dicho en repetidas ocasiones que Reino Unido abandonará la UE en la fecha límite del 31 de octubre con o sin un acuerdo, lo que alimenta la preocupación de que se dirijan a una salida desordenada y avive el pesimismo hacia la libra. Pero ese no es el único problema.

La economía del Reino Unido se contrajo en el segundo trimestre por primera vez desde el año 2012. El sector manufacturero fue el más castigado, con una caída del 2,3%, su peor dato desde abril del 2009. Reino Unido entraría técnicamente en recesión si el PIB del tercer trimestre vuelve a ser negativo, un dato que se conocerá el próximo 11 de noviembre.

El Banco de Inglaterra calcula que existe un 33 % de riesgo de una recesión a principios del 2020 incluso con una retirada negociada y ha advertido de que las consecuencias de un Hard Brexit serían aún más duras. De hecho, el Brexit es el elemento más citado en los profit warnings lanzados por las empresas británicas en el segundo trimestre del año.

Hay unas fechas claves en todo este asunto:

3 de septiembre: el Parlamento británico retoma su actividad.

Del 29 de septiembre al 2 de octubre: se celebra la convención del Partido Conservador, decisiva para determinar lo que sucederá.

17 y 18 de octubre: la UE celebra una cumbre, la última ocasión para alcanzar un acuerdo antes de la fecha prevista para que se materialice el Brexit el 31 de octubre.

A pesar de todo, aunque hablásemos de un Brexit acordado, las previsiones apuntan a un crecimiento irrisorio del 1% para el próximo año 2020, a lo que habría que añadir una inflación del 4,1% y una libra esterlina debilitándose. La comparativa es muy significativa, ya que se establece que el PIB del Reino Unido sería un 5% más bajo respecto a un PIB con un Brexit negociado.

Pero vayamos con la libra esterlina. La libra, si bien es cierto que acumula una severa depreciación desde el referéndum de junio de 2016, su potencial de depreciación es incuestionable ante la incertidumbre política y la creciente fragilidad de la economía.

De repente, la idea de la paridad de la libra parece menos descabellada a medida que aumenta el riesgo de que Reino Unido se separe de la Unión Europea sin un acuerdo. Morgan Stanley es quien más lo cree. Pero el Banco de Inglaterra también dijo en noviembre que la moneda podría caer incluso por debajo de 1 dólar en un análisis sobre los posibles escenarios del Brexit, pero ésto sería en el peor de los casos. De momento, los cálculos basados ​​en el mercado de opciones mostraron alrededor de un 6,4% de posibilidades de ver la paridad paridad en el próximo año, notablemente superior al 0,2% de principios de marzo. La realidad es que el consenso del mercado va por otros derroteros y cree que la libra caerá a 1.10 dólares si el Reino Unido sale del bloque sin un acuerdo.

Gráfico: CFTC

La libra ha caído más de un 7% en los últimos tres meses, el peor desempeño entre las principales monedas de los mercados desarrollados. Pero la semana que ha finalizado ha logrado frenar la sangría y rebotar al alza frente al dólar y frente al euro. Frente a la divisa comunitaria (subidas en eur/gbp) fue llegar a su primera resistencia de 0,9307 y no poder con ella, comenzando a caer 200 pipos.