El ex director ejecutivo de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, afirma que opera en bolsa a diario y que ni siquiera tiene ordenador.
- Lloyd Blankfein asegura que opera en bolsa todos los días desde su iPad y su móvil.
- El expresidente de Goldman Sachs mantiene el 98% de su cartera en activos de riesgo.
- Su exposición se concentra especialmente en tecnología, energía y servicios financieros.
Lloyd Blankfein, expresidente y exconsejero delegado de Goldman Sachs, sigue viviendo el mercado con la intensidad de un operador activo. Según explica Nora Redmond, el veterano banquero asegura que opera todos los días, aunque con una peculiaridad: no tiene ordenador. Sus herramientas son un iPad, el teléfono móvil y una red de contactos con la que contrasta información.
Blankfein describe la bolsa casi como una afición. Para él, seguir los mercados es algo parecido a lo que la música representa para muchas personas: una actividad constante, familiar y estimulante. La diferencia es que su “hobby” se apoya en décadas de experiencia en Goldman Sachs y en una fortuna estimada en torno a 1.800 millones de dólares.
Una cartera muy expuesta al riesgo
Lo más llamativo es la estructura de su cartera. Blankfein afirma que el 98% de su patrimonio financiero está invertido en activos de riesgo. Aproximadamente un 10% se encuentra en ETF, mientras que entre el 75% y el 90% está colocado directamente en acciones individuales.
Su concentración actual se dirige sobre todo a la tecnología. El antiguo directivo de Goldman menciona a los grandes hiperescaladores, como Microsoft y Nvidia, y también a compañías de segunda línea dentro del ecosistema tecnológico, como Oracle. A ello suma exposición a energía y servicios financieros, sectores que conoce bien por su trayectoria profesional.
El caso Blankfein muestra una idea incómoda para muchos inversores: la concentración puede funcionar, pero solo cuando se combina con conocimiento profundo, experiencia y capacidad para asumir volatilidad.
Información, contactos y lectura diaria
Blankfein asegura que no cuenta con un equipo dedicado para ayudarle a operar. Su método combina lectura diaria de actualidad financiera, seguimiento de medios como The Wall Street Journal, The New York Times o New York Post, y conversaciones directas con personas del mercado.
El exconsejero delegado de Goldman también sostiene que ha batido al mercado durante un tiempo prolongado, en buena parte por centrarse en sectores donde considera que tiene ventaja informativa y experiencia acumulada. En servicios financieros, además, conserva una posición importante en Goldman Sachs, la entidad que dirigió entre 2006 y 2018.
La lectura para el inversor particular no es copiar la cartera de Blankfein, sino entender que operar a diario exige una ventaja real. Sin método, el mercado no es música: es ruido.
La historia también deja un contraste interesante. Blankfein, criado en un complejo de vivienda pública en Brooklyn, reconoce que durante mucho tiempo le costó verse como una persona rica pese a su fortuna. Hoy, a los 71 años, sigue conectado al mercado no por necesidad, sino porque para él la bolsa continúa siendo el lenguaje natural de su vida profesional.