SpaceX pierde 400.000 millones de dólares en valor al caer sus acciones por debajo del precio de cierre del día de su salida a bolsa.
- SpaceX cayó un 16,4% y cerró por debajo del precio de cierre de su primer día de cotización.
- La compañía perdió más de 400.000 millones de dólares de capitalización en una sola sesión.
- El mercado castiga la emisión de deuda y empieza a cuestionar la valoración tras el fuerte entusiasmo inicial.
SpaceX sufrió este lunes su peor jornada desde que comenzó a cotizar en bolsa hace menos de dos semanas. Según MarketWatch, las acciones cerraron en 154,60 dólares, con una caída del 16,43%, situándose por debajo de los 160,95 dólares a los que terminó su primer día de negociación.
El movimiento deja una lectura clara: cualquier inversor que comprara acciones de SpaceX después de su debut bursátil acumula ya pérdidas sobre el papel. La compañía, que había llegado al mercado con una enorme expectación, empieza a enfrentarse a una fase de digestión tras el fuerte interés inicial.
Una pérdida histórica de valor bursátil
La presión vendedora provocó una destrucción de valor de 400.800 millones de dólares en una sola sesión, la segunda mayor pérdida diaria de capitalización registrada por una compañía estadounidense, según datos citados por el medio.
Tras la caída, la capitalización de SpaceX se situó en torno a los 2,04 billones de dólares, ligeramente por detrás de Taiwan Semiconductor Manufacturing, que rondaba los 2,06 billones. Con ello, SpaceX descendió hasta el séptimo puesto entre las mayores compañías del mundo por valor bursátil.
La emisión de deuda aumenta las dudas
Uno de los factores que más inquietó al mercado fue la confirmación de que SpaceX planea emitir bonos sénior no garantizados para captar liquidez y refinanciar deuda existente. Los fondos se destinarían a cubrir un préstamo puente de 20.000 millones de dólares, vinculado a deuda acumulada por xAI, la compañía de inteligencia artificial de Elon Musk.
La decisión resulta llamativa porque SpaceX confirmó que dispone de 100.800 millones de dólares en efectivo y equivalentes, de los cuales más de 85.000 millones proceden de su salida a bolsa. Para los inversores, la cuestión no es solo la capacidad financiera de la compañía, sino la estructura de capital y el uso de los recursos tras una OPV de enorme tamaño.
El contrato con Reflection AI no compensa el castigo
La compañía también anunció un acuerdo para proporcionar capacidad de computación a Reflection AI, una startup centrada en modelos de inteligencia artificial de código abierto. El contrato generaría ingresos de 150 millones de dólares mensuales a partir de julio y se extendería hasta finales de 2029.
Sin embargo, el mercado no lo interpretó como un catalizador suficiente. Al igual que otros acuerdos de computación ligados a inteligencia artificial, el contrato puede cancelarse con un preaviso de 90 días tras los tres primeros meses, lo que limita su visibilidad real a largo plazo.
Una advertencia para el mercado de OPV e IA
La corrección de SpaceX llega en un momento de mayor presión sobre las compañías vinculadas a inteligencia artificial, megacapitalización y grandes salidas a bolsa. El desplome sugiere que el mercado empieza a distinguir entre historias de crecimiento estructural y valoraciones que descuentan demasiados años de ejecución perfecta.
SpaceX sigue siendo una compañía excepcional por escala, narrativa y capacidad de captar capital. Pero en bolsa, incluso las mejores historias pueden corregir con violencia cuando las expectativas se adelantan demasiado a los fundamentales.
La lectura para el inversor es directa: el problema no es que SpaceX haya dejado de ser una compañía estratégica, sino que el precio inicial incorporaba muy poco margen de error. Después de esta caída, el mercado exigirá más claridad sobre deuda, generación de caja, contratos de computación e independencia financiera entre los distintos proyectos de Elon Musk.