La confianza del consumidor en EE.UU. alcanza máximos desde diciembre y sorprende al mercado
- La confianza del consumidor estadounidense sorprendió al alza en mayo.
- Ni la subida de los combustibles ni la tensión en Oriente Próximo han quebrado por ahora la resiliencia del consumo.
- Tras ocho semanas de subidas en el S&P 500, el mercado podría necesitar una pausa saludable.
El consumidor estadounidense vuelve a mostrar una resistencia mayor de la esperada. Según Bret Kenwell, analista de mercado de eToro en Estados Unidos, el índice de confianza del consumidor de mayo superó las previsiones y alcanzó los 93,1 puntos, su nivel más alto desde diciembre.
El dato resulta llamativo porque llega en un contexto poco cómodo para los hogares: precios de la gasolina elevados, incertidumbre geopolítica en Oriente Próximo y dudas persistentes sobre la inflación. Pese a ello, la confianza no solo ha aguantado, sino que ha mejorado más de lo previsto.
Una mejora relevante, aunque todavía incompleta
La lectura positiva es que el consumidor estadounidense sigue sin romperse. Las empresas han mantenido en general un tono razonablemente optimista sobre la demanda, y hasta ahora ni el repunte de la energía ni el ruido geopolítico han provocado un deterioro claro del gasto.
Sin embargo, conviene no exagerar el optimismo. Aunque el índice ha mejorado, la confianza se mantiene todavía por debajo de los niveles previos a la aparición de las preocupaciones arancelarias del año pasado. Es decir, el consumidor está mejor de lo esperado, pero no en una situación plenamente normalizada.
La clave del dato no es que el consumidor esté eufórico, sino que sigue resistiendo en un entorno en el que muchos esperaban un deterioro más evidente.
Bolsa, devoluciones fiscales y efecto riqueza
Kenwell apunta a varios factores que pueden estar ayudando a sostener el ánimo de los hogares. Entre ellos destacan las devoluciones de impuestos y la fuerte recuperación de Wall Street, con el S&P 500 acumulando ocho semanas consecutivas de avances.
Ese efecto riqueza puede estar contribuyendo a que los consumidores se sientan algo más cómodos, incluso en un entorno de precios elevados. Si esta resiliencia se mantiene durante el verano, podría sentar las bases para una segunda mitad del año más sólida de lo que anticipaban los escenarios más prudentes.
Aun así, la pregunta de fondo sigue abierta: cuánto tiempo podrá resistir el consumidor si la inflación energética se mantiene elevada y los precios continúan presionando la renta disponible.
El mercado podría necesitar una pausa
El buen dato de confianza llega con las bolsas en una fase de fuerte recuperación. Precisamente por eso, Kenwell considera que al mercado podría venirle bien una pausa, aunque solo sea para consolidar el avance reciente.
Una rotación sectorial o una toma de beneficios moderada no tendría por qué interpretarse de forma negativa. Al contrario, podría ayudar a mejorar la estructura interna del mercado, reducir excesos de corto plazo y permitir que el rally se apoye sobre bases más amplias.
Tras un repunte tan intenso, una pausa ordenada sería más saludable que una subida vertical sostenida sin consolidación.
En conjunto, el informe de confianza del consumidor refuerza la idea de que la economía estadounidense mantiene más tracción de la esperada. Pero también deja una advertencia: la resiliencia actual dependerá de que la inflación, la energía y la tensión geopolítica no acaben erosionando el poder adquisitivo de los hogares durante los próximos meses.