El mercado eleva al 84,5% la probabilidad de que la Fed mantenga los tipos en julio
- El IPC más débil de lo esperado ha reducido las apuestas por nuevas subidas de tipos de la Reserva Federal.
- El mercado asigna un 84,5% de probabilidad a que la Fed mantenga los tipos sin cambios en julio.
- Aun así, los futuros todavía reflejan una probabilidad relevante de que el banco central vuelva a endurecer su política antes de finalizar el año.
El dato de inflación de junio en Estados Unidos ha llevado a los operadores a reducir sus expectativas de nuevas subidas de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal durante los próximos meses.
La moderación del IPC, más intensa de lo anticipado por Wall Street, ha reforzado la posibilidad de que el banco central estadounidense mantenga una postura de espera en su próxima reunión de política monetaria.
Según las probabilidades reflejadas por los futuros sobre los fondos federales, los inversores asignan ahora un 84,5% de probabilidad a que la Fed mantenga el tipo oficial en el rango actual del 3,50% al 3,75% durante su reunión de julio.
La probabilidad de una subida inmediata de 25 puntos básicos se ha reducido hasta el 15,5%.
El IPC enfría el escenario de nuevas subidas
La reacción del mercado se produce después de que el índice de precios al consumo mostrara una desaceleración claramente superior a la prevista.
El IPC general cayó un 0,4% mensual en junio, frente al descenso del 0,1% esperado, mientras que la tasa interanual se moderó hasta el 3,5%, desde el 4,2% anterior.
La inflación subyacente también ofreció una sorpresa favorable. La variación mensual fue del 0,0%, frente al 0,2% previsto, y la tasa anual descendió hasta el 2,6%.
Estas cifras reducen la presión sobre la Reserva Federal para reaccionar de forma inmediata mediante un nuevo endurecimiento monetario.
El riesgo de subida no ha desaparecido por completo
A pesar de la mejora del dato, los operadores todavía no descartan completamente que la Reserva Federal vuelva a elevar los tipos antes de que termine el año.
Los futuros reflejan una probabilidad del 41,9% de que el tipo oficial se sitúe en diciembre entre el 3,75% y el 4,00%, lo que implicaría una subida de 25 puntos básicos respecto al rango actual.
El mercado también continúa contemplando, aunque con una probabilidad menor, un escenario en el que la Fed eleve los tipos hasta el rango del 4,00% al 4,25% antes de finalizar diciembre.
La diferencia es que, tras el IPC de junio, estas posibilidades han perdido fuerza frente al escenario de mantenimiento de los tipos.
La Fed necesitará confirmar la tendencia
Una sola lectura de inflación no será suficiente para garantizar que el ciclo de endurecimiento monetario haya concluido definitivamente.
La Reserva Federal seguirá observando la evolución de los precios de los servicios, los salarios, el mercado laboral y las expectativas de inflación.
También resultará decisivo comprobar si el reciente encarecimiento del petróleo por las tensiones entre Estados Unidos e Irán termina trasladándose a los combustibles, el transporte y otros costes de la economía.
Si las presiones energéticas vuelven a impulsar la inflación durante el verano, la Fed podría recuperar una postura más restrictiva.
Una lectura favorable para bonos y sectores sensibles a los tipos
La reducción de las expectativas de endurecimiento monetario suele beneficiar a los bonos del Tesoro, ya que disminuye la presión sobre sus rentabilidades.
En bolsa, el entorno también puede favorecer a los sectores más sensibles al coste del dinero, como el inmobiliario, las utilities y las compañías de crecimiento con valoraciones elevadas.
Estas empresas se ven penalizadas cuando aumentan los tipos de descuento y los costes de financiación. Por tanto, una menor probabilidad de nuevas subidas puede respaldar sus valoraciones.
También podría debilitar al dólar si los inversores consideran que el diferencial de tipos frente a otras economías dejará de ampliarse.
El mercado pasa de temer nuevas subidas a esperar una pausa
La principal consecuencia del informe de junio es un cambio en el equilibrio de riesgos percibido por los inversores.
Antes del dato, la posibilidad de nuevas subidas de tipos había ganado fuerza ante la persistencia de la inflación y el aumento de los precios energéticos. Tras la publicación, el escenario dominante vuelve a ser el de una Fed que mantiene los tipos y espera nuevas evidencias.
La probabilidad de una pausa en julio es ahora claramente superior, aunque el mercado todavía reserva una posibilidad significativa a una subida antes de finalizar el año.
La evolución de los próximos informes de inflación y empleo será la que determine si el dato de junio representa el comienzo de una tendencia más duradera o simplemente una mejora puntual.