Los tres pilares del mercado alcista, bajo presión
Según recuerda Michael Santoli, el mercado no ha muerto, pero ha mostrado síntomas que deberían tomarse en serio. En la última semana, el S&P 500 volvió a sufrir otro retroceso del 3%-4%, el tercero en apenas cinco semanas, tras medio año sin correcciones relevantes.
El viernes, en su peor momento, el índice volvió al nivel de finales de septiembre, coincidiendo con los primeros indicios de fatiga: un entorno en el que la Reserva Federal ya había recortado tipos, el entusiasmo por la infraestructura de IA estaba en máximos y la temporada de resultados apuntaba a otro trimestre de gran solidez.
Los tres pilares del rally, cuestionados
Como destaca Santoli, esta vez no ha sido una corrección cualquiera: tres de los soportes psicológicos del mercado alcista han sido puestos en duda.
– La narrativa de la IA empezó a encontrar una batería de informes más prudentes. Varios análisis intentaron cuantificar cuán agresivas deben ser las previsiones de ingresos futuros para justificar el gasto masivo de los gigantes tecnológicos, especialmente en centros de datos y chips.
– La expectativa de que la Fed mantendría el ritmo de recortes fue cuestionada por un mensaje mucho más duro de parte de varios miembros del banco central, reduciendo la probabilidad de un recorte en diciembre.
– La confianza en un 2026 “limpio” en materia regulatoria se debilitó ante la posibilidad de que el Tribunal Supremo retrase la eliminación de aranceles, prolongando el entorno proteccionista.
Santoli apunta que, cuando los precios empiezan a oscilar, las preocupaciones latentes encuentran la forma de salir a la superficie, tengan o no fundamento.
Aristas técnicas y señales de techo
La dificultad de Nvidia para superar con claridad los 200 dólares ha coincidido con las advertencias de Michael Burry. A ello se suma el hecho de que Burry cerró su fondo justo cuando Warren Buffett publicó su carta final antes de ceder la dirección de Berkshire Hathaway. La combinación despertó dudas en todo Wall Street.
Pero Santoli insiste: quizá el Nasdaq 100 simplemente había corrido demasiado. El PER a futuro superó la zona de 28 veces beneficios, un nivel que no había quebrado de forma sostenida durante el actual mercado alcista impulsado por la IA.
Al mismo tiempo, la purga de valores de alta beta ha sido dura, pero no universal. Sectores defensivos como salud han actuado como refugio técnico mientras el dinero táctico se alejaba de las tecnológicas más tensionadas.
La Fed y el riesgo de “error de comunicación”
La incertidumbre sobre el recorte de tipos el 10 de diciembre mantendrá a los inversores en alerta, afirma Santoli. Si la Fed cambia el tono sin ofrecer claridad, el mercado podría interpretar que hay riesgo de un error de política monetaria.
Aunque las condiciones de consumo muestran grietas, el mercado también se aferra a un argumento recurrente: el impulso fiscal de 2026, que debería mejorar la renta disponible vía mayores devoluciones fiscales.
Por ahora —señala Santoli— el mercado interpreta el giro de la Fed como un ajuste de expectativas, no como un cambio estructural.
Fortaleza en resultados y paralelismos con 2017
Más de un tercio de las compañías del S&P 500 han mejorado sus previsiones de beneficios, algo que no se veía desde 2017 fuera del periodo pospandemia. Entonces, un fuerte optimismo dio paso a una oleada de volatilidad en 2018.
Santoli advierte: la historia no se repite, pero rima.
El debate sobre la burbuja de IA seguirá vivo
El debate no se apagará: para algunos no hay burbuja, para otros está naciendo y para otros ya ha explotado. Lo cierto es que el mercado está penalizando los excesos —Meta, Oracle, CoreWeave— y premiando la disciplina.
Un ejemplo: Coatue triplicó su posición en Alphabet el trimestre pasado, pese a que hace apenas un año no la incluyó entre sus 40 grandes tecnológicas para 2030.
En un entorno tan volátil, sentirse cómodo con cualquier visión de mercado es complicado, recuerda el propio Santoli.
Balance final
El bitcoin no logra estabilizarse y acumula una caída cercana al 25% en cinco semanas, un síntoma adicional de nerviosismo. Y aunque la corrección no parece el inicio del “gran golpe” —afirma Santoli— las primeras fases de un techo importante rara vez se perciben como dramáticas.
En resumen: el rally no está roto, pero sus cimientos están siendo sometidos al mayor test en meses.
Artículo reescrito a partir del análisis original de Michael Santoli (CNBC), mencionado periódicamente como fuente principal.