El Punto de Ruptura del mercado de valores puede estar cerca
- Michael Kramer advierte de que el mercado puede estar cerca de un punto de ruptura técnico.
- La dispersión sigue históricamente elevada y las correlaciones muy bajas, una combinación que aumenta la fragilidad.
- La zona de 7.350-7.400 puntos en los futuros del S&P 500 puede activar ventas sistemáticas y acelerar la caída.
La caída del mercado del pasado 5 de junio puede haber sido solo un primer aviso. Según el análisis de Michael Kramer, de Mott Capital Management, la estructura interna del mercado sigue estirada y vulnerable, con señales que apuntan a un posible punto de ruptura si se pierden determinados niveles técnicos.
La tesis no se basa únicamente en titulares macroeconómicos o geopolíticos. Kramer pone el foco en la estructura mecánica del mercado: volatilidad, correlaciones, dispersión, posicionamiento de opciones y posibles flujos sistemáticos de venta. Su conclusión es que, aunque la caída reciente fue importante, todavía no se ha producido un verdadero cambio de régimen.
La volatilidad individual sigue demasiado alta
Uno de los puntos centrales del análisis es la enorme diferencia entre la volatilidad implícita de las acciones individuales y la volatilidad del índice. Kramer señala que el VIXEQ, que mide la volatilidad de los componentes del índice, se mueve alrededor de 45, mientras que el VIX del S&P 500 se sitúa cerca de 17,6.
Ese diferencial, de unos 27,5 puntos, se mantiene en niveles históricamente extremos. Para Kramer, esta brecha refleja un mercado en el que la especulación en valores individuales sigue muy viva, aunque la volatilidad agregada del índice parezca relativamente contenida.
La consecuencia es una dispersión muy elevada: muchas acciones se mueven de forma intensa por separado, pero el índice todavía no refleja completamente esa tensión. Este tipo de estructura puede funcionar durante un tiempo, pero también puede volverse inestable si las correlaciones empiezan a subir.
Correlaciones bajas: calma aparente, fragilidad real
Las correlaciones implícitas a tres meses siguen en niveles históricamente bajos, cerca de 10. Según Kramer, solo fueron más bajas en julio de 2024, justo antes de la ruptura del carry trade del yen.
Esto importa porque cuando las correlaciones están muy bajas, parece que el mercado está diversificado y controlado. Pero si empiezan a subir de golpe, muchas acciones pueden comenzar a moverse en la misma dirección al mismo tiempo. En un contexto de ventas, eso puede convertir una corrección ordenada en una caída más violenta.
La persecución en semiconductores aún no se ha roto
El sector de semiconductores sigue siendo otro foco de riesgo. Kramer señala que la volatilidad implícita y el sesgo en el sector continúan extremadamente elevados, muy por encima de su mediana de un año.
Las primas de las opciones de compra siguen siendo caras en los mayores valores del ETF de semiconductores SMH. Esto indica que el mercado todavía mantiene una fuerte disposición a perseguir subidas en los grandes nombres del sector, especialmente los ligados a inteligencia artificial.
Mientras esa dinámica no se rompa, el mercado puede seguir funcionando. Pero también implica que el posicionamiento continúa sobrecalentado. Si el apetito por calls se agota o cambia la narrativa, la reversión puede ser rápida.
Los niveles clave: 7.350-7.400 puntos
El elemento más importante del análisis está en los niveles de activación de flujos sistemáticos. Según los modelos internos citados por Kramer, los CTA se acercan a zonas que podrían desencadenar ventas automáticas en el mercado.
Ese rango crítico se sitúa entre 7.350 y 7.400 puntos en los futuros e-mini del S&P 500. Si se rompe esa zona, podrían activarse ventas sistemáticas que no dependerían de titulares, resultados empresariales ni datos macro, sino de reglas de posicionamiento.
Este tipo de presión puede ser especialmente peligrosa porque se retroalimenta. A medida que cae el mercado, ciertos modelos reducen exposición, lo que genera más ventas y refuerza el movimiento bajista.
El giro hacia gamma negativa
El posicionamiento de opciones también se ha deteriorado. Kramer explica que el mercado se está aproximando a una transición desde un régimen de gamma positiva, que tiende a estabilizar los movimientos, hacia un régimen de gamma negativa, que puede amplificarlos.
En gamma positiva, los flujos de cobertura de los dealers suelen amortiguar la volatilidad: compran cuando el mercado cae y venden cuando sube. En gamma negativa ocurre lo contrario: pueden verse obligados a vender cuando el mercado cae y comprar cuando sube, amplificando los movimientos.
Según Kramer, una ruptura por debajo de 7.400 podría llevar al S&P 500 a buscar apoyo en torno a 7.300, donde se concentra la siguiente zona relevante de gamma.
- Volatilidad individual: muy elevada frente a la volatilidad del índice.
- Correlaciones: históricamente bajas, pero vulnerables a una subida brusca.
- Semiconductores: la especulación en opciones sigue activa.
- Nivel crítico: 7.350-7.400 en futuros e-mini del S&P 500.
- Riesgo técnico: giro a gamma negativa y ventas sistemáticas.
Lectura para el mercado
La idea de fondo es que el mercado sigue sobrecalentado, aunque la superficie no parezca todavía rota. La caída del 5 de junio no limpió suficientemente el posicionamiento ni provocó una normalización clara de la dispersión y las correlaciones.
Mientras los niveles críticos aguanten, el mercado puede intentar estabilizarse. Pero si se pierde la zona de 7.350-7.400, el riesgo es que se active una fase de ventas más intensa, impulsada por opciones, CTAs y flujos mecánicos.
En definitiva, Michael Kramer advierte de que el punto de ruptura del mercado puede estar cerca. La dispersión extrema, las correlaciones bajas, la especulación en semiconductores y el deterioro de la gamma forman una combinación frágil. Si el S&P 500 pierde los soportes clave, la venta podría dejar de ser discrecional y convertirse en mecánica.