El oro pierde brillo: los grandes bancos rebajan sus previsiones
- Wall Street empieza a rebajar sus expectativas sobre el oro tras el tono más duro de la Fed.
- Bank of America, UBS, Deutsche Bank, Morgan Stanley y Goldman Sachs ven más difícil una subida adicional a corto plazo.
- El factor clave es el repunte de las expectativas de tipos, que eleva el coste de oportunidad de mantener oro.
El tono de Wall Street hacia el oro está cambiando. Después de meses de previsiones muy optimistas, varias grandes firmas han empezado a moderar sus objetivos tras el mensaje más restrictivo del nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh. Según explica Deena Zaidi en CNBC, el mercado ha pasado de descontar un escenario favorable para el metal precioso a asumir que la Fed podría mantener una política monetaria más dura durante más tiempo.
El oro sigue siendo un activo refugio y una cobertura frente a la inflación, pero tiene una debilidad evidente: no ofrece rentabilidad por cupón. Cuando suben las expectativas de tipos reales, mantener oro resulta menos atractivo frente a bonos u otros activos con rendimiento.
Bank of America enfría su escenario alcista
Bank of America, a través del equipo de materias primas liderado por Michael Widmer, considera ahora que existe un riesgo mucho mayor de que la Fed suba tipos este año. Ese cambio reduce claramente el margen de subida del oro a corto plazo.
La firma había manejado anteriormente un objetivo de 6.000 dólares por onza, pero ahora admite que ese escenario parece menos probable. La razón es sencilla: una inflación todavía incómoda puede forzar una política monetaria más restrictiva, lo que históricamente suele presionar al oro.
UBS, Deutsche Bank y Morgan Stanley también rebajan el tono
UBS también ha adoptado una postura más prudente. La estratega Joni Teves advierte de que el aumento de las rentabilidades y la posibilidad de futuras subidas de tipos han incrementado los riesgos bajistas para sus previsiones.
Deutsche Bank va más lejos en su análisis de escenarios. Según Michael Hsueh, si la Fed aplicara entre tres y cuatro subidas adicionales, el oro podría retroceder hacia la zona de los 3.800 dólares por onza. El metal cotizaba en torno a los 4.207 dólares al cierre de la sesión mencionada.
En Morgan Stanley, Amy Gower subraya que una Fed más dura puede afectar especialmente a los flujos hacia ETF de oro, muy sensibles a los tipos reales, al dólar y a las expectativas de política monetaria. Su anterior previsión de 5.200 dólares se vuelve ahora más exigente.
Goldman sigue constructivo, pero con cautela
Goldman Sachs mantiene una visión estructural positiva sobre el oro, pero ha recortado su precio objetivo para final de año desde 5.400 hasta 4.900 dólares por onza. La firma no espera recortes de tipos por parte de la Fed antes de la segunda mitad de 2027.
- A corto plazo: mayor riesgo de consolidación o corrección.
- A medio plazo: la tesis alcista sigue viva si persisten inflación, deuda elevada y demanda de bancos centrales.
- Factor clave: evolución de tipos reales, dólar y flujos hacia ETF.
El cambio de tono no implica necesariamente el fin del mercado alcista del oro, pero sí obliga a rebajar expectativas. El metal ha dejado de moverse solo por geopolítica o demanda refugio y vuelve a depender, de forma mucho más directa, del mensaje de la Fed y de la trayectoria de los tipos reales.