Señal “muy bajista” en las bolsas: Las compras con dinero prestado superan la de los máximos de 2000, 2007 y 2021
- La deuda utilizada para comprar acciones ha aumentado más de un 40% en doce meses, un ritmo asociado históricamente con techos de mercado.
- El endeudamiento crece mucho más rápido que el S&P 500, elevando el riesgo de ventas forzadas si la bolsa corrige.
- La concentración en inteligencia artificial y el auge de los ETF apalancados podrían amplificar cualquier movimiento bajista.
El uso de dinero prestado para comprar acciones ha alcanzado niveles que, en anteriores ocasiones, coincidieron con importantes máximos bursátiles. El fuerte aumento del endeudamiento de los inversores constituye, según Leuthold Group, una señal contraria especialmente preocupante para el mercado estadounidense.
La denominada margin debt, o deuda de margen, ha crecido más de un 40% durante los últimos doce meses. Este umbral únicamente se había observado en etapas próximas a los máximos de 2000, 2007 y 2021.
El apalancamiento crece más rápido que la bolsa
La deuda de margen permite a los inversores pedir dinero prestado a sus intermediarios financieros utilizando como garantía los valores que ya mantienen en cartera. Esta operativa aumenta la capacidad de compra y amplifica las ganancias cuando las cotizaciones suben, pero también multiplica las pérdidas cuando el mercado se gira.
El aspecto más inquietante es la velocidad con la que está creciendo el endeudamiento frente al comportamiento de la bolsa. Mientras el S&P 500 ha generado una rentabilidad total cercana al 22% durante el último año, la deuda de margen ha avanzado a un ritmo muy superior.
Leuthold estima que su crecimiento absoluto se sitúa en torno al 54%, mientras el crecimiento excedente respecto a la bolsa alcanza aproximadamente el 26%. Ambos indicadores superan los niveles que históricamente han activado sus señales de alerta.
Una señal presente en anteriores techos
El análisis histórico muestra que, cuando el crecimiento de la deuda de margen supera determinados umbrales, las rentabilidades posteriores del S&P 500 tienden a deteriorarse.
Leuthold señala que los avances del índice prácticamente desaparecieron durante los doce meses posteriores a episodios comparables. La razón es que, cuando disminuye el entusiasmo especulativo, los inversores reducen su apalancamiento y venden activos para devolver los préstamos.
Este proceso elimina una fuente importante de demanda para las acciones y puede ejercer una presión adicional sobre los precios.
Scott Opsal, director de inversiones de Leuthold Group, considera que la situación presenta un aspecto claramente bajista. A su juicio, cuando los inversores se vuelven demasiado optimistas, tolerantes al riesgo y agresivos en el uso de deuda, el mercado suele terminar moviéndose en la dirección contraria.
La deuda de margen alcanza 1,4 billones de dólares
Según los últimos datos disponibles de Finra, la deuda de margen alcanzó en mayo los 1,4 billones de dólares.
El nivel absoluto es relevante, pero el principal riesgo procede de su velocidad de crecimiento. Una desaceleración de los nuevos préstamos reduciría la capacidad compradora de los inversores, mientras una caída de las cotizaciones podría obligarles a disminuir rápidamente sus posiciones.
El endeudamiento no suele provocar por sí solo una corrección, pero sí puede hacer que una caída inicialmente moderada se vuelva más intensa y desordenada.
La IA concentra las apuestas apalancadas
El ciclo alcista de los últimos años ha estado respaldado en gran medida por la inversión vinculada con la inteligencia artificial. Según Leuthold, esta temática probablemente ha atraído a numerosos participantes que operan con dinero prestado.
Una señal de este aumento del apetito por el riesgo es el crecimiento de los ETF especulativos y apalancados. Los activos gestionados por estos productos prácticamente se duplicaron en apenas dos meses durante la primavera.
El problema es que una parte importante de las ganancias, la demanda y el apalancamiento se concentra en el mismo grupo de valores relacionados con centros de datos, semiconductores e infraestructuras para IA.
Si uno de estos segmentos comenzara a debilitarse con claridad, las pérdidas podrían extenderse rápidamente al resto de las posiciones mantenidas por los mismos inversores.
El riesgo de las llamadas de margen
Una corrección significativa podría activar las denominadas llamadas de margen. En estas situaciones, el intermediario exige al inversor que aporte más efectivo o garantías para mantener sus posiciones abiertas.
Cuando el cliente no puede hacerlo, el bróker procede a vender automáticamente parte de la cartera. Estas liquidaciones forzadas pueden provocar nuevas caídas, activar más llamadas de margen y generar un efecto de retroalimentación bajista.
La elevada concentración actual aumenta este riesgo. Si varias acciones ligadas al desarrollo de centros de datos comienzan a caer al mismo tiempo, las ventas forzadas podrían afectar a todo el grupo y trasladarse posteriormente al conjunto del mercado.
Una advertencia, no una señal de venta inmediata
El fuerte crecimiento de la deuda de margen no permite anticipar con precisión cuándo llegará una corrección. Los mercados pueden continuar subiendo durante un tiempo mientras el crédito y el apetito por el riesgo sigan aumentando.
Sin embargo, el indicador muestra que la bolsa depende cada vez más del apalancamiento y que su estructura se vuelve más vulnerable ante cualquier decepción en resultados, endurecimiento financiero o pérdida de confianza en la temática de inteligencia artificial.
La señal de Leuthold no implica necesariamente que el techo ya se haya producido, pero sí que el margen de seguridad se ha reducido y que una eventual corrección podría ser considerablemente más violenta por la acumulación de deuda y posiciones especulativas.