El consenso prevé que Iberdrola supere los 7.700 millones de beneficio en 2028
- El consenso espera que el beneficio neto normalizado de Iberdrola crezca un 8,9% en 2026, hasta 6.786 millones de euros.
- Los márgenes operativos mejorarían de forma progresiva hasta 2028, pese a la ligera caída prevista de ingresos y EBITDA este año.
- El elevado esfuerzo inversor mantendrá el flujo de caja libre en negativo, mientras el dividendo continuará creciendo.
Las previsiones de consenso para Iberdrola reflejan un perfil de crecimiento estable de beneficios y mejora gradual de la rentabilidad, apoyado principalmente en la expansión de sus redes reguladas y en el aumento de la base de activos.
Según las estimaciones recopiladas por TIKR, los ingresos se situarían en 44.999,5 millones de euros en 2026, un 1,2% menos que los 45.546,8 millones registrados en 2025. Sin embargo, esta ligera caída de la facturación no impediría que el beneficio neto mantuviera un avance cercano al 9%.
El EBITDA se mantendría estable en 2026
El consenso espera que el EBITDA alcance los 16.566,9 millones de euros este año, prácticamente en línea con los 16.592,4 millones de 2025.
A pesar de esta estabilidad, el margen EBITDA mejoraría desde el 36,4% hasta el 36,8%, reflejando una combinación de mayor peso de los negocios regulados y disciplina operativa.
Para 2027 y 2028, las estimaciones apuntan a una aceleración del crecimiento. El EBITDA aumentaría un 5,6% en 2027, hasta 17.493 millones, y otro 6,4% en 2028, hasta 18.614 millones de euros.
Los márgenes operativos seguirán ampliándose
El EBIT aumentaría un 2,9% en 2026, hasta 10.572,5 millones de euros, con una mejora del margen desde el 22,6% hasta el 23,5%.
La progresión continuaría durante los dos ejercicios siguientes. El EBIT alcanzaría 11.268 millones en 2027 y 12.083 millones en 2028, mientras el margen operativo avanzaría hasta el 24,1% y el 25%, respectivamente.
El beneficio antes de impuestos normalizado mostraría una evolución similar, creciendo desde 8.424 millones en 2025 hasta 9.680 millones de euros en 2028.
El beneficio neto crecería cerca de un 9%
El beneficio neto normalizado alcanzaría los 6.785,7 millones de euros en 2026, un 8,9% más que el año anterior.
El consenso contempla nuevos avances del 5,4% en 2027 y del 7,9% en 2028, ejercicio en el que el beneficio superaría los 7.700 millones de euros.
El margen neto aumentaría progresivamente desde el 13,7% de 2025 hasta el 15,1% en 2026, el 15,3% en 2027 y el 16% en 2028.
El beneficio por acción normalizado subiría desde 0,92 euros hasta 1,01 euros en 2026. Para 2028, el consenso estima 1,16 euros, aproximadamente un 26% por encima del nivel de 2025.
La elevada inversión presionará la caja libre
El principal punto débil de las previsiones se encuentra en el flujo de caja libre. Después de generar 3.554 millones de euros en 2025, Iberdrola registraría una salida de caja cercana a 3.674 millones en 2026.
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El consenso mantiene el flujo de caja libre en negativo durante todo el periodo analizado, con salidas estimadas de 1.936 millones en 2027 y de 6.000 millones en 2028.
Estas cifras reflejan el intenso programa inversor de la compañía en redes eléctricas, generación renovable y nuevas infraestructuras. Por tanto, el flujo de caja libre negativo no responde necesariamente a una debilidad operativa, sino a una elevada utilización de capital para ampliar la base de activos.
La evolución de la deuda y la capacidad para financiar este crecimiento sin deteriorar significativamente las métricas crediticias serán variables importantes para la valoración.
Dividendo creciente hasta 2028
El consenso espera que Iberdrola mantenga una política de remuneración al accionista creciente. El dividendo aumentaría desde 0,68 euros por acción en 2025 hasta 0,73 euros en 2026, un avance del 6,9%.
Para los dos ejercicios posteriores, las estimaciones apuntan a pagos de 0,77 y 0,82 euros por acción, respectivamente.
Esto supondría un crecimiento acumulado del dividendo superior al 20% entre 2025 y 2028, respaldado por el aumento previsto del beneficio por acción.
Crecimiento visible, pero intensivo en capital
Las previsiones presentan a Iberdrola como una compañía capaz de mantener un crecimiento estable de beneficios, ampliar sus márgenes y elevar progresivamente el dividendo.
El consenso no espera un gran avance de las ventas en 2026, pero sí una mejora relevante de la rentabilidad. A partir de 2027, el crecimiento del EBITDA y del beneficio debería ganar velocidad.
El principal elemento que deberá vigilar el mercado será la financiación del programa inversor. Si las nuevas inversiones generan los retornos previstos y las redes mantienen su aportación creciente, Iberdrola podría sostener una trayectoria de crecimiento visible hasta 2028, aunque acompañada de mayores necesidades de capital.