El petróleo vuelve a encender las alarmas tras el órdago geopolítico de Trump
- El Brent ha superado los 64 dólares y marca máximos desde finales de noviembre.
- El detonante: el arancel del 25% anunciado por Trump a países que negocien con Irán.
- El mercado vuelve a meter prima geopolítica en el precio del crudo.
El petróleo ha vuelto a ganar tracción y, esta vez, lo ha hecho con un catalizador claramente político. Según informa Europa Press, el barril de Brent (referencia en Europa) superó este martes el umbral de los 64 dólares y llegó a tocar los 64,36, un avance aproximado del 1,5% frente al cierre previo, en su nivel más alto desde el 20 de noviembre de 2025. En paralelo, el WTI (referencia en EE. UU.) subió en torno al 1,3% y alcanzó los 60,09 dólares, máximos desde el 5 de diciembre.
Cuando el mercado percibe riesgo de interrupciones (o de sanciones más duras), el crudo suele reaccionar antes que el resto de activos. No hace falta que falte petróleo hoy: basta con que el escenario sea más incierto mañana.
Qué ha impulsado la subida
El movimiento llega después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la aplicación con efecto inmediato de un arancel del 25% a cualquier país que haga negocios con Irán. La idea, en la práctica, añade un nuevo nivel de presión a un entorno ya cargado de factores geopolíticos. Europa Press recuerda que, además de este episodio, el mercado lleva días digiriendo la incertidumbre vinculada a la intervención estadounidense en Venezuela y el conflicto abierto entre Rusia y Ucrania.
En términos de balance anual, el arranque de 2026 también suma. En lo que va de año, el Brent acumula una subida cercana al 5% y el WTI ronda el 4,6%, lo que refuerza la sensación de que el precio vuelve a incorporar una prima de riesgo más visible que en el tramo final de 2025.
Por qué importa al mercado
Cuando el petróleo se mueve por titulares geopolíticos, el impacto se extiende rápidamente: inflación esperada, costes de transporte, márgenes de aerolíneas y consumo discrecional suelen ser los primeros en reaccionar. Un Brent por encima de 64 dólares no es, por sí solo, un nivel extremo, pero sí es un recordatorio de que el “suelo” del crudo puede desplazarse al alza si el mercado empieza a valorar escenarios más tensos.
- Si el anuncio se traduce en medidas operativas y qué países quedan realmente en el radar.
- La reacción de los grandes compradores de crudo iraní y posibles ajustes de flujos.
- Si la subida se consolida o queda en “pico” de riesgo geopolítico de corto plazo.
En resumen: el crudo vuelve a subir no por una mejora súbita de la demanda, sino porque el mercado está revalorizando el riesgo. Y en estos entornos, el precio suele moverse primero y las consecuencias (inflación, tipos y sensibilidad sectorial) se van filtrando después.