La IA enfría el apetito por riesgo: el mercado entra en fase de semi-parálisis

Bankinter

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 16 feb, 2026 09:57
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Puntos clave
  • Según Bankinter, la incertidumbre sobre el impacto de la IA está reduciendo la tolerancia al riesgo y deja al mercado en una fase de semi-parálisis.
  • El repliegue hacia valores defensivos y la fuerte demanda de bonos reflejan abundante liquidez, pero también búsqueda de menor riesgo.
  • Semana previsiblemente floja: hoy sin Wall Street y con China cerrada; el foco irá a resultados (Palo Alto, Walmart) y a los datos del viernes.

Las bolsas atraviesan una fase de prudencia casi paralizante. Según señala Bankinter, la inseguridad sobre el verdadero impacto de la Inteligencia Artificial está reduciendo la tolerancia al riesgo y volviendo más tímido al mercado, hasta el punto de entrar en una especie de semi-parálisis. La semana pasada dejó esa sensación: un comportamiento reactivo, con escasa convicción y un repliegue claro hacia valores defensivos como infraestructuras, telecomunicaciones o farmacéuticas. Y ese tipo de rotación rara vez es una buena señal.

El giro hacia activos de menor riesgo se notó con claridad en el mercado de renta fija. La subasta de bonos estadounidenses a 30 años registró una demanda muy fuerte, con una TIR por debajo del 4,75%. Y, además, llamó la atención la emisión de Alphabet, que amplió el volumen frente a lo inicialmente anunciado y colocó incluso deuda a 100 años en libras con una demanda muy superior a la oferta. El mensaje es doble: liquidez hay, pero parte de ese dinero se está moviendo hacia activos percibidos como más seguros.

Lo importante no es solo que haya liquidez: es que, cuando el mercado duda, esa liquidez no compra riesgo… busca refugio.

Macro y resultados: el mercado no termina de coger tracción

En el plano macro, el buen dato de empleo en Estados Unidos tampoco ayudó a las bolsas. La creación de empleo superó lo esperado y la tasa de paro bajó al 4,3%, lo que enfrió la expectativa de que la próxima bajada de tipos de la Fed esté a la vuelta de la esquina. En el frente empresarial, la semana dejó contrastes: Cisco decepcionó con sus guías y sufrió un castigo severo, mientras que Applied Materials rebotó con fuerza tras publicar cifras y previsiones mejores de lo temido.

Pero, por encima de todo, siguió mandando la narrativa de la IA como factor desestabilizador. La irrupción de nuevas plataformas que amenazan con automatizar procesos y reducir intermediarios volvió a sacudir sectores tradicionales: desde aseguradoras hasta gestión de activos. Esa sensación de disrupción permanente alimenta un clima de inseguridad que terminó reflejándose en saldos semanales negativos, aunque no dramáticos, tanto en Wall Street como en Europa.

Esta semana: poco volumen, citas clave y la IA como juez

Mirando a la semana en curso, el escenario apunta a indefinición. Hoy Wall Street permanece cerrado y China estará fuera de mercado durante varios días, lo que reduce el volumen y favorece sesiones de rango estrecho. En resultados, Palo Alto podría orientar sobre el efecto de la IA en la ciberseguridad, mientras que Walmart aportará una referencia relevante sobre consumo y guías.

El viernes llegará un paquete macro importante: PIB de EE. UU. del 4T’25, deflactor PCE y PMIs en buena parte del mundo. Aun así, según Bankinter, el factor que seguirá marcando el pulso será el mismo: la incertidumbre sobre la IA.

Tras tres años excepcionales para las bolsas, los múltiplos ya no son modestos. Con valoraciones exigentes, el mercado necesita crecimiento y riesgo bajo. Lo primero se cumple; lo segundo, está en duda por la velocidad de la disrupción tecnológica.

De la amenaza al impacto real: por ahora se descuentan daños

La tesis de fondo es incómoda: la IA avanza a una velocidad inédita y sus consecuencias son difíciles de medir en tiempo real. Un día el mercado especula con el daño sobre aseguradoras, al siguiente sobre el negocio de gestión de activos y al otro sobre el software. Esa ausencia de conclusiones fiables lleva a interpretaciones a veces exageradamente destructivas.

A medio plazo, es razonable pensar que la IA será positiva por eficiencia y potencial de ventas. Pero a corto plazo —es decir, ahora— puede implicar ajuste de empleo y reducción del tamaño de ciertos sectores, incluso hasta niveles mínimos de relevancia. En esta primera etapa de asimilación, el mercado tiende a descontar más los riesgos que las ventajas.

Por eso, el escenario más probable sigue siendo el de estancamiento y observación. Podría haber algo más de tono si los resultados aportan tranquilidad, pero no parece que el mercado vaya a salir rápido de este bloqueo derivado del temor a la IA. En este contexto, conviene no esperar demasiado “bueno” por ahora.

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