La guerra en Irán golpea de lleno la confianza empresarial y frena el crecimiento previsto para 2026

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Capitalbolsa | 01 abr, 2026 16:45
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Puntos clave
  • La guerra en Irán ha dañado de forma clara las expectativas de crecimiento empresarial para 2026.
  • Casi seis de cada diez compañías que esperaban expandirse han visto truncadas esas previsiones.
  • La inestabilidad internacional y el encarecimiento energético vuelven a situarse en el centro del riesgo empresarial.

La guerra en Irán ya está dejando un efecto directo sobre la confianza empresarial global. Según un informe de Gedeth Network, el conflicto ha truncado las perspectivas de crecimiento del 59,6% de las empresas que confiaban en expandirse durante 2026, un giro muy relevante si se tiene en cuenta el nivel de optimismo que dominaba antes del estallido bélico.

El estudio, elaborado a partir de consultas a más de 50.000 compañías en 90 países, refleja hasta qué punto la guerra ha alterado el clima de negocio internacional. Antes del conflicto, apenas un 2% de las firmas esperaba un empeoramiento del entorno económico. Ahora, el encarecimiento de la energía y la mayor incertidumbre geopolítica han cambiado de forma notable esa percepción.

Ventas y empleo: del optimismo a la prudencia

Antes de la guerra, dos tercios de las empresas encuestadas esperaban aumentar sus ventas: un 41% hablaba de crecimiento moderado y un 26% confiaba en una mejora significativa. Solo un 6% temía entonces una caída de facturación. En empleo, el tono era algo más prudente: el 59% preveía estabilidad, el 29% apostaba por contratar más y el 12% contemplaba reducciones de plantilla.

La lectura es bastante clara: el tejido empresarial llegaba a 2026 con una base razonablemente constructiva, pero el shock geopolítico ha devuelto al primer plano riesgos que muchas compañías creían manejables o localizados. Ahora el problema ya no es solo el conflicto en sí, sino su capacidad para contagiar energía, costes, comercio y confianza.

El cambio no es menor: las empresas han pasado de ver 2026 como un año de expansión a contemplarlo con bastante más cautela por culpa de la guerra y del shock energético.

Tecnología e IA siguen siendo palancas, pero el riesgo exterior pesa más

Antes del conflicto, el sector tecnológico aparecía como el gran beneficiado para el 64% de los encuestados, por delante de energía, salud y servicios profesionales. Además, casi el 60% de las empresas veía en la inteligencia artificial y la digitalización la principal oportunidad de crecimiento, por encima incluso de la apertura a nuevos mercados.

Sin embargo, el informe deja claro que la inestabilidad internacional ha pasado a liderar la lista de riesgos para las compañías, por delante de muchas preocupaciones operativas o regulatorias. Es decir, la innovación sigue siendo una oportunidad, pero ya no basta para neutralizar el golpe que provoca un entorno global más frágil, más caro energéticamente y más difícil de planificar.

En paralelo, la diversificación internacional sigue apareciendo como una de las estrategias más repetidas para crecer, aunque el nuevo escenario obliga a replantear hasta qué punto la globalización sigue siendo una vía tan estable como muchas empresas daban por hecho hace solo unas semanas.

En definitiva, el mensaje del estudio es contundente: la guerra en Irán no solo está moviendo petróleo, inflación o divisas; también está golpeando de lleno la confianza de las empresas de cara a 2026. Y eso importa mucho, porque cuando las expectativas de crecimiento se deterioran tan rápido, el impacto suele terminar filtrándose a inversión, contratación y actividad real.

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