La Fed endurece su mensaje y abre la puerta a nuevas subidas de tipos
- Philip Jefferson abre la puerta a nuevas subidas si la inflación no retoma pronto una senda descendente.
- Lorie Logan y Jeffrey Schmid refuerzan el mensaje restrictivo de la Reserva Federal.
- Los dirigentes restan importancia a la moderación puntual del IPC y el IPP de junio.
Varios dirigentes de la Reserva Federal han endurecido su discurso y han advertido de que los tipos de interés podrían tener que subir de nuevo si la inflación no muestra pronto una moderación más convincente.
Steve Goldstein destaca que el mensaje más relevante fue el del vicepresidente de la Fed, Philip Jefferson, quien señaló que el banco central debería considerar un aumento de los tipos si las presiones inflacionistas no disminuyen en los próximos meses.
Logan pide tipos moderadamente más altos
La presidenta de la Reserva Federal de Dallas, Lorie Logan, defendió la conveniencia de aplicar unos tipos de interés “moderadamente más altos”. Logan, con derecho a voto, considera que la inflación continúa siendo demasiado elevada y que una actuación preventiva reduciría el riesgo de tener que adoptar medidas más agresivas posteriormente.
En una línea similar, el presidente de la Fed de Kansas City, Jeffrey Schmid, afirmó que la inflación sigue siendo excesiva. Sus comentarios refuerzan la percepción de que una parte importante del banco central mantiene una posición claramente restrictiva.
La mejora de junio no convence
Las declaraciones llegan después de que los datos de IPC e IPP de junio mostraran una moderación mayor de la esperada. Sin embargo, los dirigentes de la Fed parecen considerar que esas cifras pueden responder a factores temporales y que todavía no confirman una tendencia sostenible hacia el objetivo del 2%.
Arne Petimezas, director de investigación de tipos de interés de AFS Group, interpreta que Jefferson está restando relevancia a las lecturas especialmente bajas de inflación publicadas en junio.
El mensaje conjunto sugiere que la Reserva Federal seguirá dando prioridad al control de los precios, incluso aunque ello implique mantener unas condiciones financieras restrictivas durante más tiempo. Para los mercados, esto supone un nuevo obstáculo, especialmente para los valores de crecimiento y tecnología, más sensibles a los movimientos de los rendimientos de los bonos.