El dólar afronta un riesgo inesperado si la Fed cambia de estrategia
- La Reserva Federal estudia si puede endurecer la política monetaria reduciendo su balance en lugar de subir los tipos.
- Deutsche Bank considera que esta estrategia no tendría por qué fortalecer al dólar.
- El precedente de Japón sugiere que reducir reservas sin elevar los tipos cortos puede ser incluso bajista para la divisa.
La Reserva Federal podría abrir una nueva vía para endurecer la política monetaria: reducir su balance de 6,8 billones de dólares en lugar de recurrir a nuevas subidas de los tipos de interés.
Kevin Warsh ha anunciado una revisión del denominado régimen de “reservas abundantes”, que obliga a la Fed a mantener una elevada cartera de bonos. La idea recupera uno de sus principales planteamientos durante su anterior etapa como gobernador, cuando criticó la expansión cuantitativa y el crecimiento del balance del banco central.
El precedente del Banco de Japón
George Saravelos, estratega de Deutsche Bank, señala que Japón ofrece una referencia útil. El Banco de Japón ha reducido gradualmente su balance, pero el yen ha seguido marcando mínimos en términos ponderados por comercio.
La conclusión es que el endurecimiento cuantitativo no resulta especialmente favorable para una moneda cuando no viene acompañado por tipos de interés más altos en los vencimientos cortos.
El problema de los rendimientos a largo plazo
Una reducción más agresiva de la cartera de bonos de la Fed también podría elevar los rendimientos de la deuda pública a largo plazo. Esto chocaría con el objetivo de la Administración estadounidense de contener los costes de financiación.
Con los costes de endeudamiento ya próximos a los máximos del ciclo, cualquier repunte adicional de las rentabilidades podría aumentar la presión sobre el Tesoro, las hipotecas y el crédito corporativo.
Deutsche Bank considera poco probable que la Fed adopte esta estrategia como principal herramienta contra la inflación. No obstante, si el banco central priorizara la reducción del balance frente a las subidas de tipos, la entidad lo interpretaría como un escenario claramente bajista para el dólar.