La temporada de resultados va ganando ritmo y amortigua la inestabilidad geopolítica
Renta 4 Banco
- Las bolsas europeas apuntan a una apertura ligeramente alcista pese a las fuertes correcciones registradas en Asia.
- Las tensiones entre Estados Unidos e Irán mantienen al Brent por encima de 85 dólares, aunque el impacto sobre los mercados continúa siendo limitado.
- TSMC bate previsiones y advierte de que no podrá atender toda la demanda de chips vinculada a la inteligencia artificial durante los próximos años.
Las bolsas europeas apuntan a una apertura ligeramente al alza, mientras los futuros del S&P 500 y del Nasdaq 100 cotizan prácticamente planos. El mercado intenta estabilizarse después de una sesión de fuertes correcciones en Asia, con el Kospi registrando descensos superiores al 6% ante las dudas sobre la sostenibilidad del rally tecnológico.
Las autoridades de Corea del Sur han anunciado medidas regulatorias para contener la extrema volatilidad provocada por los fondos cotizados apalancados. En sentido contrario, los resultados de Taiwan Semiconductor Manufacturing Company han superado las previsiones y vuelven a confirmar la fortaleza estructural de la demanda mundial vinculada con la inteligencia artificial.
El mercado contiene la inquietud geopolítica
En el plano geopolítico, los inversores continúan pendientes de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, en un escenario sujeto a una elevada volatilidad y con un bloqueo de facto del estrecho de Ormuz, acompañado de ataques cruzados entre ambas partes.
Estados Unidos ha completado una nueva jornada de ataques contra objetivos iraníes, mientras Teherán ha respondido con una ofensiva aérea sobre Kuwait. La Guardia Revolucionaria iraní también ha amenazado con cerrar todos los corredores de exportación energética de Oriente Medio.
Las autoridades iraníes han señalado expresamente que podrían activar a los hutíes de Yemen para atacar el tráfico marítimo en el Mar Rojo. Este escenario supondría interrumpir de forma simultánea el tránsito energético por el estrecho de Ormuz y el acceso al canal de Suez.
El barril de Brent se mantiene ligeramente por encima de los 85 dólares, lo que supone una subida cercana al 20% desde los mínimos de abril. Las rentabilidades de la deuda estadounidense prolongan sus moderadas caídas tras el dato de inflación, mientras las europeas permanecen relativamente estables.
El Libro Beige confirma un crecimiento moderado
La Reserva Federal publicó ayer su Libro Beige, que servirá como documento de referencia para preparar la reunión de política monetaria del próximo 29 de julio.
El informe constata un crecimiento sostenido, un mercado laboral estable y unas presiones sobre los precios todavía elevadas, aunque las expectativas de inflación presentan señales mixtas.
La actividad económica continuó expandiéndose a un ritmo de leve a moderado en 11 de los 12 distritos de la Reserva Federal. El consumo privado mantiene su resiliencia, aunque los hogares muestran una creciente sensibilidad a los precios, especialmente por el encarecimiento de los carburantes.
Esta situación está provocando un desplazamiento de la demanda hacia alternativas más económicas. En el mercado laboral, el empleo registró un avance modesto y las presiones salariales permanecieron contenidas.
Respecto a los precios, el tono general continúa siendo de crecimiento estable, aunque persisten las presiones procedentes de la energía, el transporte y los aranceles. Las perspectivas de inflación quedan, por tanto, muy condicionadas por la evolución del petróleo.
Divergencias dentro de la Reserva Federal
Kevin Warsh volvió a comparecer, en esta ocasión ante el Senado, manteniendo sin cambios sus principales mensajes. La atención se desplazó hacia otros miembros de la institución, que ofrecieron señales divergentes sobre la evolución de la inflación y los tipos de interés.
El presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, se mostró más optimista al señalar que existen indicios de que la inflación podría haber alcanzado su máximo.
Por su parte, la gobernadora Lisa Cook afirmó que el balance de riesgos se ha desplazado fuera del empleo, abriendo la puerta a posibles subidas de tipos si las presiones inflacionistas vuelven a intensificarse.
Pese a estas diferencias, el mercado de renta fija atribuye únicamente una probabilidad cercana al 10% a una subida de tipos en la reunión de julio.
El BCE vigila el encarecimiento de la energía
En Europa, Fabio Panetta, uno de los miembros habitualmente más moderados del Banco Central Europeo, advirtió de que las bolsas podrían estar infravalorando los riesgos derivados del aumento de los precios energéticos, el endurecimiento de las condiciones financieras y la persistente incertidumbre geopolítica.
Joachim Nagel, presidente del Bundesbank, señaló igualmente que el BCE vigilará de cerca la evolución de los costes energéticos en el actual contexto de tensiones crecientes entre Estados Unidos e Irán.
Tras la subida de 25 puntos básicos aprobada en junio, el mercado descuenta otro incremento de 25 puntos básicos durante el cuarto trimestre de 2026 y una subida adicional de la misma magnitud en el primer trimestre de 2027.
Ventas minoristas y encuesta manufacturera en Estados Unidos
La agenda macroeconómica será hoy más tranquila. En Estados Unidos se publicarán las ventas minoristas de junio, para las que se espera una desaceleración, y las primeras encuestas manufactureras de julio.
Entre ellas destaca el índice de actividad de la Reserva Federal de Filadelfia, donde el consenso anticipa una mejora respecto al mes anterior.
En el mercado de divisas sobresale el fuerte repunte de la libra esterlina, que ha alcanzado máximos de un año. El movimiento responde a las informaciones que apuntan al posible nombramiento de Shabana Mahmood como canciller del Tesoro, considerada un perfil más conservador desde el punto de vista fiscal.
TSMC no puede atender toda la demanda de chips
En el plano empresarial, el mercado estadounidense estará pendiente de los resultados de Netflix y Alcoa.
En Taiwán, TSMC ha publicado unas cuentas superiores a las estimaciones. Su equipo directivo ha advertido de que la compañía no dispone de capacidad suficiente para atender toda la demanda prevista durante los próximos años.
El fabricante anticipa que los cuellos de botella en la cadena de suministro de semiconductores avanzados podrían prolongarse más allá de 2030, reforzando la percepción de que la demanda estructural vinculada con la inteligencia artificial continúa siendo sólida pese a las recientes correcciones del sector tecnológico.