Las bolsas celebran la esperanza de paz en Irán, pero la IA sigue siendo el verdadero foco de riesgo
- Las bolsas europeas cierran al alza por la expectativa de un posible avance hacia la paz en Irán.
- El petróleo cae con fuerza al descontarse una eventual reapertura del estrecho de Ormuz.
- El mercado sigue dominado por la inteligencia artificial, aunque empiezan a aparecer señales de cansancio en algunos líderes.
Las bolsas europeas han cerrado la sesión con tono claramente positivo, apoyadas en las noticias que apuntan a un posible avance diplomático entre Estados Unidos e Irán. La expectativa de un acuerdo marco que permita reducir las hostilidades y reabrir progresivamente el estrecho de Ormuz ha provocado una fuerte caída del petróleo y ha devuelto apetito por riesgo a los inversores.
| Más suben Ibex 35 | |||
|---|---|---|---|
| Aena | 24,64€ | 0,84 | 3,53% |
| BBVA | 19,97€ | 0,67 | 3,47% |
| IAG | 4,75€ | 0,15 | 3,31% |
| Sacyr | 4,68€ | 0,15 | 3,27% |
| Banco Santander | 10,74€ | 0,32 | 3,03% |
| Más bajan Ibex 35 | |||
| Repsol | 21,74€ | -0,52 | -2,34% |
| PUIG BRANDS B | 15,19€ | -0,08 | -0,52% |
| Naturgy | 29,62€ | -0,08 | -0,27% |
| Telefónica | 4,06€ | -0,01 | -0,20% |
| LOGISTA INTEGRA... | 33,40€ | 0,10 | 0,30% |
El movimiento, sin embargo, debe leerse con cierta prudencia. La sesión se ha desarrollado sin la referencia de Wall Street ni de Londres, ambos cerrados por festivo, lo que reduce la liquidez y puede amplificar las oscilaciones. Aun así, el mensaje de fondo es claro: el mercado quiere comprar la posibilidad de paz, aunque todavía no exista un acuerdo definitivo ni una solución completa al problema energético.
La paz en Irán da aire al mercado, pero la IA sigue siendo el gran motor
Según Juan Carlos Ureta, presidente ejecutivo de Renta 4 Banco, los últimos récords de Wall Street no son por sí solos una prueba inequívoca de burbuja. Que el S&P 500 haya superado por primera vez los 7.500 puntos, que el Nasdaq y el propio S&P acumulen ocho semanas consecutivas de subidas o que el Dow Jones haya marcado nuevos máximos históricos reflejan fuerza de mercado, pero no bastan para diagnosticar un exceso generalizado.
Lo que sí se aproxima más a una dinámica de burbuja es lo que ocurre alrededor de la inteligencia artificial. El ETF de semiconductores SOXX subió un 5,67% la semana pasada y acumula avances muy fuertes desde comienzos de año y en los últimos doce meses. A ello se suma la euforia en torno a las próximas salidas a bolsa de SpaceX, OpenAI y Anthropic, capaces de atraer enormes cantidades de capital bajo la premisa de que el crecimiento futuro justifica valoraciones muy elevadas.
El mercado no quiere bajarse del tren de la IA. La duda no es si hay excesos, sino cuánto tiempo puede seguir sonando la música antes de que los inversores decidan abandonar la pista.
Nvidia deja una señal incómoda
El punto más relevante de la semana ha sido la reacción a los resultados de Nvidia. Las cifras fueron espectaculares, con ingresos creciendo un 85% y beneficio interanual al alza de forma muy intensa. Sin embargo, la acción cayó un 4,4% en la semana, pese al aumento del dividendo y de las recompras.
La lectura es importante: cuando todo lo bueno está ya descontado, hacen falta noticias extraordinarias para seguir impulsando la cotización. Algo parecido ocurrió recientemente con Palantir. Esta frialdad ante resultados excelentes puede ser una primera señal de cansancio en el núcleo duro de la inteligencia artificial.
También han corregido Alphabet y Meta, aunque todavía no se puede hablar de una rotación generalizada fuera de las grandes tecnológicas. Amazon y Apple resistieron mejor, lo que sugiere que, por ahora, el ajuste es selectivo y no una venta indiscriminada del sector.
Main Street empieza a emitir señales menos cómodas
La otra señal relevante llegó desde Walmart. Sus resultados fueron peores de lo esperado y la compañía apuntó a la presión que empiezan a sentir los consumidores por la subida del gas y la gasolina. Para Ureta, este dato conecta directamente con la economía real, la llamada Main Street, y plantea dudas sobre la fortaleza del consumo estadounidense si la energía sigue tensionada.
Walmart cayó un 8,5% en la semana, aunque el Dow Jones logró avanzar gracias al fuerte comportamiento de IBM, que subió más de un 15% y tiene un peso superior en el índice por su sistema de ponderación por precio.
La Fed vuelve a complicar el escenario
El tercer gran foco sigue siendo la Reserva Federal. La llegada de Kevin Warsh se produce en un momento delicado, con unas actas que reflejan preocupación por la inflación y con los bonos estadounidenses en niveles exigentes. El tipo a 10 años se mueve en torno al 4,56% y el de 30 años cerca del 5,06%, lo que limita el margen para una política monetaria claramente expansiva.
La combinación es compleja: posible cansancio en inteligencia artificial, dudas sobre el consumo, inflación todavía elevada y un Tesoro estadounidense sometido a presión por el déficit. En Europa, además, el mercado empieza a descontar nuevas subidas de tipos, lo que añade otro factor de tensión.
El mercado celebra la posibilidad de paz en Irán, pero no debe ignorar que los grandes riesgos de fondo siguen ahí: valoración, consumo, inflación y tipos.
Una semana clave para confirmar o enfriar el rally
La semana arranca con el petróleo por debajo de los 100 dólares, tanto en el WTI como en el Brent, gracias a la expectativa de un posible acuerdo en Irán. Si se confirma una desescalada real, las bolsas podrían recibir un impulso adicional. Pero si el acuerdo se retrasa o queda en un simple marco sin compromisos concretos, el mercado podría devolver parte del entusiasmo.
Además, los inversores tendrán que vigilar el deflactor de gastos personales de abril en Estados Unidos, la confianza del consumidor, la segunda lectura del PIB del primer trimestre, los resultados de compañías como Salesforce y Costco, y los datos preliminares de inflación y confianza en Europa.
La conclusión de cierre es que los mercados siguen dentro de una tendencia muy fuerte, pero cada vez con más zonas sensibles. La paz en Irán puede dar oxígeno, pero la inteligencia artificial sigue siendo el verdadero centro de gravedad. Y si empiezan a aparecer dudas en Nvidia, Walmart o la Fed, muchos inversores podrían plantearse, aunque solo sea temporalmente, abandonar la pista de baile antes de que la música cambie de ritmo.