Goldman Sachs descarta una burbuja pese al auge récord de las salidas a bolsa
- Las OPV estadounidenses podrían superar los 200.000 millones de dólares en 2026.
- Goldman Sachs considera que el repunte refleja una normalización, no una burbuja.
- Hong Kong vive una fuerte recuperación, mientras Europa continúa rezagada por la falta de flujos domésticos.
El fuerte aumento de las salidas a bolsa en Estados Unidos ha reavivado el debate sobre si el mercado se encuentra ante una nueva burbuja. Sin embargo, Goldman Sachs considera que la actividad actual se parece más a una normalización del mercado de OPV que a la euforia observada durante otros episodios especulativos.
El volumen de las ofertas públicas de venta estadounidenses podría superar los 200.000 millones de dólares en 2026, lo que supondría un nuevo récord. No obstante, buena parte de esta cifra se explica por unas pocas operaciones de gran tamaño.
Según Ben Snider, estratega jefe de renta variable estadounidense de Goldman Sachs, la reapertura del mercado no representa una expansión generalizada. En lo que va de año se han producido unas 60 salidas a bolsa, una cifra todavía próxima a la mediana histórica y muy inferior a las casi 400 operaciones registradas durante el máximo de la burbuja tecnológica de 1999.
¿Normalización o señal de burbuja?
No todos los gestores comparten la lectura optimista de Goldman Sachs. Owen Lamont, vicepresidente sénior y gestor de carteras de Acadian Asset Management, considera que un fuerte incremento de las emisiones de acciones constituye una de las señales clásicas de una burbuja.
Las empresas suelen aprovechar los momentos en los que creen que sus acciones están sobrevaloradas para captar capital, por lo que Lamont recomienda no perseguir las nuevas cotizaciones inmediatamente después de su debut.
Otra preocupación es la capacidad del mercado para absorber la nueva oferta, especialmente cuando comiencen a vencer en 2027 los periodos de bloqueo que impiden a accionistas y directivos vender sus títulos tras una OPV.
Jay Ritter, director de la IPO Initiative de la Universidad de Florida, considera exagerado este temor. El experto recuerda que las empresas cotizadas estadounidenses devuelven anualmente alrededor de 1,6 billones de dólares a sus accionistas mediante dividendos y recompras, generando una amplia liquidez que posteriormente debe reinvertirse.
Europa tiene un problema de demanda, no de oferta
Las empresas europeas han captado más de 200.000 millones de euros mediante emisiones de capital durante los últimos doce meses. Sin embargo, una vez descontadas las amortizaciones y las recompras, la emisión neta continúa siendo ligeramente negativa.
Peter Oppenheimer y Guillaume Jaisson, estrategas de renta variable de Goldman Sachs, señalan que el principal problema europeo no es un exceso de nuevas acciones, sino la escasez de entradas de capital doméstico hacia la bolsa.
Esta falta de demanda explica que Europa haya registrado alrededor de 40 salidas a bolsa durante el último año, frente a una media histórica próxima a las 100 operaciones.
Hong Kong protagoniza la gran recuperación
El contraste con Hong Kong es significativo. Después de captar una media anual de solo 10.000 millones de dólares entre 2022 y 2024, las salidas a bolsa alcanzaron los 37.000 millones en 2025 y podrían llegar a 60.000 millones en 2026.
Goldman Sachs calcula que la oferta total de acciones en Hong Kong, incluyendo ampliaciones posteriores, podría alcanzar los 110.000 millones de dólares este año.
Si Fu, estratega sénior de renta variable china de Goldman, atribuye este repunte a la combinación de políticas más favorables, unas normas de cotización más flexibles y el aumento de las denominadas operaciones “A-to-H”, mediante las que empresas chinas ya cotizadas en el continente buscan también captar capital en Hong Kong.
Además, el comportamiento posterior de las nuevas compañías ha sido especialmente favorable. Las OPV de Hong Kong han generado una rentabilidad media cercana al 60% durante sus tres primeros meses de cotización, claramente por encima de los registros históricos.
Goldman estima que la demanda anual de acciones podría superar los 400.000 millones de dólares gracias a las recompras empresariales, los flujos procedentes de China continental y las compras de fondos soberanos internacionales.
La conclusión de Goldman Sachs es que el repunte mundial de las OPV no presenta todavía las características de una burbuja generalizada. Estados Unidos estaría normalizando su actividad, Europa continúa limitada por la falta de flujos y Hong Kong se beneficia de una combinación excepcional de liquidez, apoyo regulatorio y demanda internacional.