La calma del mercado bursátil se está resquebrajando. Aquí te explicamos cómo prepararte para la conmoción de agosto.

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 24 jul, 2026 16:45 - Actualizado: 09:51
grietascb851

Puntos clave:

  • La volatilidad suele repuntar desde agosto y mantenerse elevada hasta octubre.
  • Las coberturas de corto plazo reaccionan mejor ante una crisis repentina.
  • Los productos ligados al VIX exigen una gestión especialmente cuidadosa.

La tranquilidad que ha dominado el mercado durante julio podría estar llegando a su fin. Lawrence G. McMillan advierte de que la volatilidad suele tocar mínimos durante este mes y comenzar a aumentar a partir de agosto, manteniéndose elevada con frecuencia hasta octubre.

Este patrón no se cumple todos los años, pero el comportamiento histórico del VIX desde 1989 muestra una secuencia recurrente: repunte de volatilidad al comienzo del año, relajación durante la primavera y julio, y un nuevo ascenso durante el tramo final del verano.

Agosto marca habitualmente un cambio de régimen

Julio suele ser el verdadero mes tranquilo para los mercados. A partir de agosto, la volatilidad realizada y la implícita tienden a aumentar, mientras octubre concentra históricamente algunos de los episodios más bruscos.

McMillan recuerda que octubre también es conocido como el “asesino de los bajistas”, porque numerosas correcciones han encontrado suelo durante ese mes antes de dar paso a una recuperación hacia final de año.

El riesgo no consiste en que agosto tenga que ser necesariamente negativo, sino en que un repunte rápido del VIX puede sorprender a un mercado excesivamente confiado.

La protección debe concentrarse en el corto plazo

Identificar un posible repunte de la volatilidad es más sencillo que elegir el instrumento adecuado. Comprar opciones o futuros del VIX con vencimientos demasiado lejanos puede ofrecer una protección limitada si la sacudida se produce de forma inmediata.

Cuando el mercado cae con rapidez, los gestores suelen acudir a opciones de venta sobre el S&P 500 con vencimientos próximos, porque proporcionan cobertura inmediata y tienen un menor coste nominal.

Este comportamiento impulsa con más fuerza los futuros del VIX de corto plazo que los contratos con vencimientos alejados. Por eso, McMillan considera más eficaces las exposiciones centradas en los próximos uno o dos meses.

No todos los productos de volatilidad funcionan igual

Los ETF y ETN vinculados al VIX replican normalmente posiciones en futuros, no el índice al contado. Esta diferencia puede generar resultados muy distintos según el vencimiento de los contratos que mantengan.

Productos de corto plazo como UVIX o VXX pueden reaccionar con mayor intensidad ante un repunte inmediato de la volatilidad. En cambio, vehículos de vencimiento medio como VIXM suelen responder menos porque mantienen contratos más alejados.

El autor prefiere las opciones sobre el VIX o sobre estos ETF, ya que permiten conocer de antemano la pérdida máxima. Los futuros pueden sufrir retrocesos importantes cuando el VIX baja y desaparece la prima temporal.

Cobertura, no apuesta direccional

McMillan plantea incluso la compra de opciones fuera de dinero, aproximadamente un 33% por encima del nivel de los futuros del VIX de corto plazo. El objetivo no sería obtener una pequeña ganancia con un movimiento moderado, sino disponer de una cobertura capaz de multiplicarse si se produce una explosión de volatilidad.

La estrategia tiene un coste: las opciones pueden vencer sin valor si el mercado permanece tranquilo. Por eso debe entenderse como un seguro limitado dentro de una cartera, no como una inversión permanente.

La conclusión es que la complacencia de julio puede estar agotándose. Prepararse para agosto no significa vender toda la cartera, sino revisar la exposición al riesgo, mantener liquidez suficiente y, cuando proceda, utilizar coberturas de corto plazo cuyo coste y pérdida máxima estén claramente definidos.

contador