Goldman no teme una avalancha de OPVs: Wall Street puede absorber el récord de salidas a bolsa
- Goldman Sachs eleva su previsión de OPVs en EEUU para 2026 hasta 225.000 millones de dólares.
- La emisión total de capital corporativo podría alcanzar 675.000 millones, incluyendo ampliaciones, convertibles y SPACs.
- El banco cree que la demanda de acciones seguirá siendo suficiente, apoyada por recompras y actividad corporativa.
El mercado estadounidense podría vivir en 2026 un año récord en salidas a bolsa, pero Goldman Sachs no cree que ese aumento de oferta vaya a desbordar la demanda de renta variable. La firma ha elevado su previsión de ingresos brutos por OPVs desde 160.000 millones hasta 225.000 millones de dólares, apoyándose en un entorno más favorable para nuevas operaciones y en la posibilidad de que algunas de las mayores compañías privadas decidan cotizar este año.
Incluyendo ampliaciones de capital, convertibles y SPACs, Goldman calcula que la emisión total de acciones corporativas podría alcanzar los 675.000 millones de dólares. La cifra sería elevada en términos absolutos, pero no necesariamente problemática si se compara con el tamaño total del mercado estadounidense.
Un récord importante, pero manejable
Según Goldman Sachs, el volumen esperado de emisión equivaldría aproximadamente al 1% de la capitalización bursátil total de Estados Unidos. Este porcentaje se sitúa por debajo de la media histórica del 1,5% observada desde 1995, lo que sugiere que el mercado tiene capacidad para absorber la nueva oferta.
La actividad de OPVs ya se ha reactivado tras varios años de escasas colocaciones. En lo que va de ejercicio, 40 compañías estadounidenses han salido a bolsa, captando unos 28.000 millones de dólares. Es el mayor volumen hasta mayo desde 2021, aunque el número de operaciones sigue lejos de los excesos de anteriores ciclos.
De hecho, Goldman señala que el ritmo actual apunta a unas 100 OPVs en el conjunto del año, en línea con la media histórica de largo plazo, pero muy por debajo de las más de 250 registradas en 2021 o de las casi 400 de 1999.
El mensaje de Goldman es que el récord en dólares no implica necesariamente una burbuja de papel nuevo. La clave está en que el volumen relativo frente al tamaño del mercado sigue siendo asumible.
El verdadero riesgo: los vencimientos de lock-up
El mayor foco de atención no estaría tanto en las nuevas OPVs como en lo que puede ocurrir después, cuando expiren los periodos de bloqueo de acciones. Goldman recuerda que las grandes salidas a bolsa con un free float inicial inferior al 10% suelen ver cómo ese porcentaje aumenta hasta el 46% durante los doce meses posteriores.
Aplicando ese patrón, el banco estima que podrían aparecer cerca de 500.000 millones de dólares de oferta potencial adicional por vencimientos de lock-up en 2026, con una cantidad incluso superior en 2027.
Aun así, Goldman matiza que esa oferta no tiene por qué materializarse por completo. Muchos accionistas podrían mantener sus posiciones si el mercado sigue ofreciendo buenas condiciones, si las valoraciones son atractivas o si las compañías mantienen una narrativa de crecimiento convincente.
Las recompras actúan como gran contrapeso
El principal argumento de Goldman para defender que la oferta será absorbida está en la fuerte demanda corporativa de acciones. La firma prevé 1,3 billones de dólares en recompras brutas este año, incluso aunque el crecimiento de los programas de recompra se haya moderado por el enorme gasto de capital asociado a la inteligencia artificial.
Las autorizaciones de recompra ya han alcanzado un récord de 860.000 millones de dólares en lo que va de año, lideradas por grandes programas como el de Nvidia, por 80.000 millones. Este tipo de operaciones reduce la oferta neta de acciones en circulación y ayuda a compensar el impacto de nuevas emisiones.
Las recompras siguen siendo uno de los grandes soportes técnicos del mercado estadounidense. Aunque haya más OPVs, las compañías continúan retirando acciones del mercado a gran escala.
M&A y liquidez corporativa también ayudan
Goldman también destaca el papel de la actividad de fusiones y adquisiciones. En lo que va de año se han anunciado casi 900.000 millones de dólares en operaciones corporativas en Estados Unidos, un 48% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Este dinamismo también actúa como apoyo para la renta variable, ya que aumenta la demanda estratégica de compañías cotizadas, refuerza las primas de control y confirma que las empresas siguen dispuestas a utilizar capital para crecer, consolidar sectores o adquirir capacidades tecnológicas.
En conjunto, Goldman considera que la demanda corporativa de acciones debería superar tanto la emisión directa como la posible oferta procedente de vencimientos de lock-up durante 2026.
La lectura para el mercado
La conclusión es que 2026 puede ser un año récord para las OPVs sin que eso suponga automáticamente una presión bajista para Wall Street. La reapertura del mercado de salidas a bolsa suele ser una señal de confianza, especialmente si se produce en un entorno de beneficios sólidos, liquidez abundante y apetito por crecimiento.
El riesgo estará en la calidad de las compañías que salgan al mercado y en las valoraciones exigidas. Si las OPVs llegan con precios razonables y modelos de negocio sólidos, el mercado puede absorberlas. Si, por el contrario, se produce una avalancha de compañías sobrevaloradas o con escasa visibilidad de beneficios, aumentaría el riesgo de saturación.
Por ahora, Goldman mantiene una lectura constructiva: la nueva oferta será elevada, pero no suficiente para romper la demanda de acciones estadounidenses. Las recompras, la actividad corporativa y el tamaño del mercado siguen actuando como amortiguadores frente al aumento de papel nuevo.