SpaceX prepara la mayor OPV de la historia con una valoración de 1,75 billones
- SpaceX prepara una OPV histórica, con una valoración cercana a los 1,75 billones de dólares.
- La compañía espera captar unos 74.400 millones de dólares netos, cifra que podría alcanzar los 85.700 millones si los bancos colocadores ejercen sus opciones.
- Elon Musk mantendrá el control efectivo de la compañía, con hasta el 82,4% del poder de voto tras la salida a bolsa.
SpaceX ya ha puesto cifras oficiales a la que podría convertirse en la mayor salida a bolsa de la historia. Según recoge William Gavin en MarketWatch, la compañía espacial de Elon Musk prevé colocar sus acciones a 135 dólares por título, lo que situaría su valoración cerca de los 1,75 billones de dólares.
La operación, todavía sujeta a posibles ajustes en función de la demanda, contempla la emisión de 555.555.555 acciones ordinarias Clase A. SpaceX tiene previsto cotizar en el Nasdaq y en Nasdaq Texas bajo el ticker SPCX, con un estreno que podría producirse tan pronto como la próxima semana.
Una OPV que pulverizaría todos los récords
La magnitud de la operación es extraordinaria. SpaceX espera obtener unos 74.400 millones de dólares netos tras descontar comisiones, gastos de colocación y otros pagos previstos. Si los bancos colocadores ejercen íntegramente sus opciones de compra adicionales, la cifra podría elevarse hasta los 85.700 millones de dólares.
Con esos importes, la OPV superaría con enorme distancia el récord histórico de Saudi Aramco, que captó 25.600 millones de dólares en su salida a bolsa de 2019. Además, SpaceX recaudaría más dinero que todo el mercado estadounidense de OPV acumulado hasta mayo, que rondaba los 51.000 millones de dólares según los datos citados por MarketWatch.
La operación no solo será relevante por el tamaño. También pondrá a prueba hasta qué punto el mercado está dispuesto a pagar una valoración gigantesca por una de las historias de crecimiento más potentes del mundo tecnológico.
Musk conservará el control de SpaceX
Uno de los puntos más importantes de la documentación es la estructura de voto. Tras la OPV, SpaceX tendrá más de 7.380 millones de acciones Clase A en circulación y cerca de 5.700 millones de acciones Clase B. Estas últimas tendrán un poder de voto diez veces superior al de las acciones Clase A.
Esto permitirá que las acciones Clase B concentren el 88,5% del poder de voto de la compañía. Elon Musk, por su parte, será propietario de más de 849 millones de acciones Clase A y más de 5.200 millones de acciones Clase B, lo que representa el 91,6% de todos los títulos Clase B.
En la práctica, Musk controlará hasta el 82,4% del poder de voto de SpaceX después de la salida a bolsa. La propia compañía reconoce en su documentación que, como resultado, Musk podrá controlar el desenlace de los asuntos que requieran aprobación de los accionistas.
Una valoración que exige ejecución perfecta
La salida a bolsa llega rodeada de una enorme expectación. SpaceX combina liderazgo en lanzamientos espaciales, el negocio de satélites Starlink, contratos gubernamentales y una posición tecnológica difícil de replicar. Pero una valoración próxima a los 1,75 billones de dólares deja poco margen para decepciones.
El mercado no solo comprará una compañía espacial. Comprará una narrativa de dominio industrial, crecimiento global y ejecución impecable durante años. Eso implica que cualquier retraso en Starship, presión en márgenes de Starlink, dependencia excesiva de contratos públicos o aumento de competencia podría tener impacto relevante en la cotización.
SpaceX puede ser una compañía excepcional, pero el precio de salida ya descuenta una parte muy elevada de ese futuro. La clave para el inversor será no confundir calidad empresarial con oportunidad de compra a cualquier valoración.
El gran test para el mercado de OPV
La operación de SpaceX puede marcar un antes y un después para el mercado de salidas a bolsa. Si la demanda es fuerte y la acción responde bien, podría reabrir la puerta a nuevas colocaciones de gran tamaño en tecnología, inteligencia artificial, defensa, espacio y compañías privadas de crecimiento.
Pero también elevará el nivel de exigencia para el mercado. Una OPV de hasta 85.700 millones de dólares absorberá una enorme cantidad de capital y obligará a los inversores a valorar si el potencial de SpaceX compensa los riesgos de entrar en una compañía que debutará con una capitalización propia de las mayores empresas cotizadas del mundo.
La conclusión es clara: SpaceX llega al mercado con una historia única, una escala sin precedentes y el control reforzado de Elon Musk. Pero precisamente por eso, la operación debe analizarse con frialdad. El entusiasmo inicial puede ser enorme, aunque la valoración deja un margen de seguridad muy reducido.