Europa abrirá a la baja: Trump prorroga la tregua con Irán, pero mantiene el pulso sobre Ormuz

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Capitalbolsa | 22 abr, 2026 08:53
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Puntos clave
  • Las bolsas europeas apuntan a una apertura bajista mientras persiste la tensión en torno al bloqueo del estrecho de Ormuz.
  • Trump ha ampliado el alto el fuego con Irán, pero su negativa a levantar el bloqueo sobre los puertos iraníes enfría el optimismo del mercado.
  • En Reino Unido, la inflación sube al 3,3% y refuerza el temor a una nueva presión energética sobre los precios en los próximos meses.

Europa se prepara para abrir a la baja en una sesión marcada, otra vez, por Oriente Medio. El mercado había recibido con cierto alivio la ampliación del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, pero ese respiro ha durado poco. La razón es clara: Donald Trump se niega a levantar el bloqueo sobre los puertos iraníes y mantiene el control sobre el estrecho de Ormuz, un punto crítico para el comercio energético mundial. Eso basta para que el ánimo inversor siga siendo frágil.

Los futuros apuntan a caídas del 0,3% en el FTSE británico, el DAX alemán y el CAC francés, mientras que el MIB italiano aguanta algo mejor, aunque sin fuerza real. Es una apertura que refleja bien el tono del mercado: no hay pánico, pero tampoco hay confianza suficiente como para comprar riesgo con comodidad.

Alto el fuego ampliado, pero sin verdadera distensión

Trump anunció una prórroga del alto el fuego de dos semanas con Irán, argumentando que el Gobierno de Teherán está “seriamente fracturado” y que necesita más tiempo para presentar una propuesta unificada que ponga fin a la guerra con Estados Unidos e Israel. Sobre el papel, eso debería ser una noticia tranquilizadora. Pero el problema es que el mercado ya ha entendido que extender la tregua no equivale a resolver el conflicto.

De hecho, las señales diplomáticas siguen siendo bastante pobres. El viaje previsto del vicepresidente JD Vance a Pakistán para una segunda ronda de conversaciones quedó en suspenso, e Irán habría comunicado a través de un intermediario que no acudirá a nuevas negociaciones por ahora. Es decir, hay más tiempo, sí, pero no hay un avance claro.

El mercado no está descontando paz. Está descontando simplemente que, de momento, no ha llegado aún un escenario peor.

Ormuz sigue siendo el verdadero problema

La gran piedra en el zapato sigue siendo Ormuz. Trump dejó claro en Truth Social que no piensa levantar el bloqueo y llegó a afirmar que el estrecho está “totalmente bloqueado” por su decisión. Ese mensaje impide que el mercado compre una narrativa de normalización, porque mantiene viva la amenaza sobre el suministro energético y sobre la estabilidad de los flujos comerciales en la región.

Es verdad que el petróleo ha moderado algo su tensión tras la ampliación del alto el fuego. Pero esa relajación no ha sido suficiente para reactivar el apetito por riesgo en Europa, precisamente porque la infraestructura de presión sigue intacta. Mientras el bloqueo continúe, el mercado entenderá que la diplomacia está condicionada y que cualquier nuevo tropiezo puede reactivar las subidas del crudo con rapidez.

La inflación británica recuerda que el daño ya se está filtrando

En medio de este contexto, Reino Unido ha publicado el primer dato de inflación que ya recoge el periodo posterior al inicio de la guerra con Irán. La tasa subió al 3,3% en marzo, frente al 3% del mes anterior, impulsada por el encarecimiento del combustible. No es un detalle menor. Es la confirmación de que el shock energético empieza a filtrarse a la economía real.

Y lo peor es que ese puede ser solo el principio. Algunas estimaciones ya apuntan a que la inflación británica podría superar el 4% en otoño si los precios de la energía y de los alimentos siguen presionando. Esto complica aún más el margen del Banco de Inglaterra y refuerza la idea de que el conflicto no solo afecta a las bolsas o al petróleo, sino también a las expectativas de tipos y crecimiento.

Cuando la geopolítica empieza a aparecer en la inflación, deja de ser solo ruido de mercado y pasa a ser un problema macro de verdad.

Resultados empresariales y tono de mercado

La sesión europea también tendrá un componente corporativo importante, con cuentas de nombres como L’Oréal, ABB, EssilorLuxottica, Nordea, Sandvik, Danone, Reckitt, Svenska Handelsbanken y Carrefour. En otro contexto, ese frente podría dominar la jornada. Pero ahora mismo todo pasa por un filtro mucho más exigente: el mercado solo prestará verdadera atención a los resultados si la tensión geopolítica no empeora durante el día.

La conclusión es bastante simple. Europa abre con cautela no porque el conflicto haya empeorado de forma dramática durante la noche, sino porque el mercado ya ha entendido que la prórroga del alto el fuego no arregla el problema central. Y ese problema se llama Ormuz, bloqueo naval y riesgo energético todavía latente.

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