Estas fuerzas ocultas están impulsando el desbocado repunte del mercado de valores.
- El rally de Wall Street no se explica solo por los beneficios: las opciones y los ETF apalancados también están impulsando el movimiento.
- La compra masiva de calls y productos 0DTE ha elevado el riesgo de una compresión gamma a escala de mercado.
- Si bonos, inflación y petróleo vuelven al primer plano, el mismo mecanismo que ha acelerado las subidas puede amplificar las caídas.
El fuerte rebote de Wall Street desde los mínimos de marzo suele atribuirse a una temporada de resultados mucho mejor de lo esperado. Y es cierto que los beneficios han dado soporte al mercado. Según MarketWatch, las ganancias del S&P 500 en el primer trimestre crecieron un 27,7%, el ritmo más elevado desde finales de 2021.
Pero esa no es toda la historia. Detrás del avance también están actuando fuerzas técnicas menos visibles: una fuerte compra de opciones de compra, el uso creciente de derivados de muy corto plazo y la entrada de dinero en ETF apalancados. Todo ello ha contribuido a acelerar un rally que, por momentos, empieza a recordar a los excesos de otros ciclos de mercado.
La gamma vuelve a mandar en Wall Street
Normalmente, el mercado de acciones y futuros marca la pauta y las opciones reaccionan. Pero en las últimas semanas parece haber ocurrido lo contrario. La compra masiva de calls, incluidas opciones de vencimiento ultracorto conocidas como 0DTE, ha obligado a los creadores de mercado a cubrirse comprando acciones o futuros sobre índices.
Ese proceso puede alimentar una compresión gamma: cuando sube el mercado, los intermediarios necesitan comprar más para mantener sus coberturas equilibradas, lo que empuja todavía más los precios al alza. El resultado es un movimiento más rápido y vertical de lo que justificarían únicamente los fundamentales.
La clave técnica es importante: parte del rally puede estar siendo impulsado por la propia mecánica del mercado de opciones, no solo por mejores beneficios empresariales.
Un posicionamiento extremo en opciones
El índice Gamma de Squeeze Metrics ha alcanzado su nivel más alto desde 2021, señal de que el posicionamiento en opciones se ha vuelto muy exigente. Fabio Ruggeri, de MenthorQ, considera que el mercado se encuentra en niveles históricamente elevados de exposición gamma.
El problema es que estas dinámicas pueden funcionar en ambas direcciones. Mientras los precios suben, la cobertura de los creadores de mercado puede reforzar el avance. Pero si los inversores empiezan a recoger beneficios o a deshacer posiciones, el soporte técnico puede desaparecer rápidamente.
Daniel Roos, fundador de VolSignals y antiguo creador de mercado de opciones, considera anormal ver una dinámica de este tipo a escala de mercado. En otras ocasiones, una compresión gamma se ha visto en acciones concretas; ahora, el fenómeno parece estar influyendo sobre índices completos.
Los ETF apalancados también amplifican el movimiento
Además de las opciones, los ETF apalancados están contribuyendo a reforzar la subida. Estos productos buscan multiplicar los movimientos diarios de acciones o índices, lo que puede acelerar las ganancias en fases alcistas, pero también intensificar las pérdidas cuando el mercado gira.
Charlie McElligott, de Nomura, señala que los fondos que utilizan opciones para generar ingresos o protegerse frente a caídas también están influyendo en la estructura del mercado. En conjunto, el resultado es un mercado más dependiente de flujos técnicos y menos estable cuando cambian las condiciones.
- Opciones call: impulsan compras de cobertura por parte de creadores de mercado.
- 0DTE: aumentan la sensibilidad diaria del mercado a movimientos bruscos.
- ETF apalancados: magnifican las subidas, pero también las caídas.
- Fondos con derivados: modifican la dinámica tradicional entre contado, futuros y opciones.
Beneficios sólidos, pero liderazgo muy concentrado
Los fundamentales no son irrelevantes. La mejora de beneficios ha sido real y ha llevado a los analistas a revisar al alza previsiones para 2026 y ejercicios posteriores. Pero esa mejora está concentrada en un grupo reducido de compañías, principalmente vinculadas a semiconductores, energía e infraestructura de inteligencia artificial.
El rally también se ha vuelto mucho más estrecho que al inicio del año. Los inversores se han concentrado en nombres tecnológicos de moda, como Micron y Broadcom, mientras los riesgos macroeconómicos quedaban en segundo plano.
El mercado no está subiendo de forma homogénea. Está subiendo apoyado en beneficios fuertes, sí, pero también en concentración, momentum y flujos técnicos cada vez más extremos.
La baja correlación refleja un mercado más frágil
Otro indicador relevante es la fuerte caída de la correlación implícita. El índice de correlación implícita a tres meses de Cboe cayó hasta su nivel más bajo desde enero de 2025. Esto sugiere que los inversores esperan que las acciones se muevan de forma más independiente, en lugar de responder todas a una misma operación macro.
En principio, eso puede parecer positivo. Pero también indica que el mercado está cada vez más dominado por apuestas específicas en valores concretos, especialmente tecnológicas populares. Cuando la concentración aumenta y el mercado depende de pocos nombres, cualquier cambio de sentimiento puede tener consecuencias rápidas.
Goldman Sachs también ha señalado que la relación entre el Nasdaq-100 y su volatilidad implícita ha pasado a terreno positivo por cuarta vez en la última década. Esto puede sugerir que el elevado volumen de opciones ha contribuido al avance reciente del índice.
El viernes recordó que los riesgos macro no han desaparecido
La caída del viernes mostró que los riesgos macroeconómicos siguen presentes. El Nasdaq Composite cerró con un descenso del 1,5%, borrando las ganancias acumuladas durante la semana, mientras los inversores volvían a preocuparse por el repunte de los rendimientos de los bonos y por la falta de avances claros tras la visita de Trump a China.
La tensión en los bonos, la posibilidad de una inflación más persistente y el riesgo de que la Reserva Federal tenga que subir tipos vuelven a ser amenazas relevantes para un mercado que venía funcionando bajo una lógica de euforia técnica.
La lectura de mercado es que los beneficios siguen ayudando, pero la estructura del rally es más frágil de lo que parece. Si los bonos vuelven a presionar, las opciones y el apalancamiento pueden acelerar la corrección.
En definitiva, el rebote de Wall Street tiene apoyo fundamental, pero también una fuerte dimensión técnica. Las opciones, los derivados de corto plazo y los ETF apalancados han contribuido a empujar las acciones al alza. El riesgo es que, si cambian las expectativas sobre inflación, tipos o petróleo, esas mismas fuerzas de mercado dejen de actuar como motor y se conviertan en amplificador de volatilidad.