¿Es momento de comprar acciones con impulso tras la fuerte caída de julio? Esto es lo que nos dice la historia.
- El factor momentum ha corregido un 10,6% desde sus máximos de junio.
- En episodios anteriores, el ETF SPMO ganó de media un 12,4% a tres meses y más del 24% a un año.
- La historia favorece las compras graduales, aunque la caída todavía podría ampliarse antes de estabilizarse.
La fuerte caída de julio en las acciones con mayor impulso bursátil puede estar abriendo una oportunidad de compra, aunque los inversores deberán estar preparados para soportar más volatilidad a corto plazo.
Según explica Joseph Adinolfi en MarketWatch, el índice S&P 500 Momentum entró recientemente en territorio de corrección tras caer un 10,6% desde el máximo histórico alcanzado el pasado 22 de junio.
El ajuste llega después de un segundo trimestre excepcional, en el que el índice avanzó más de un 44%, su mejor comportamiento trimestral desde que existen registros. Las mayores ventas se han concentrado en semiconductores y compañías vinculadas a las infraestructuras de inteligencia artificial.
Qué ocurrió después de correcciones similares
Los datos históricos ofrecen una lectura favorable para quienes mantienen un horizonte de inversión de varios meses. Dow Jones Market Data analizó los episodios en los que el ETF Invesco S&P 500 Momentum —SPMO— cayó al menos un 10% desde un máximo reciente.
- Tres meses después: rentabilidad media del 12,4%.
- Seis meses después: avance medio del 17,5%.
- Doce meses después: ganancia media superior al 24%.
- Tasa de éxito: alrededor del 90% de los episodios terminaron con rentabilidades positivas.
El comportamiento no fue positivo en todos los casos. Las correcciones iniciadas en 2022 generaron retornos débiles o negativos durante varios meses. Sin embargo, en la mayoría de los episodios analizados, las pérdidas fueron recuperadas con rapidez.
La caída podría no haber terminado
Los datos también invitan a la prudencia. Durante las últimas correcciones, la caída máxima media del ETF SPMO se aproximó al 15%. Si el descenso actual se ha limitado por ahora al 10,6%, todavía podría quedar margen adicional de ajuste.
Además, algunas estrategias más agresivas han sufrido pérdidas mucho mayores. Una cartera de alto riesgo construida por Goldman Sachs con posiciones largas y cortas llegó a retroceder más de un 30% desde sus máximos.
Por este motivo, Travis Prentice, director de inversiones de Informed Momentum Company, considera que el entorno puede ser atractivo para obtener exposición a largo plazo, pero advierte de que el comportamiento inmediato podría seguir siendo turbulento.
Una fuerte rotación dentro del mercado
La caída del momentum refleja también una importante rotación de carteras. Según Bespoke Investment Group, las 47 acciones del Russell 1000 que habían duplicado su precio durante la primera mitad de 2026 acumulan una caída media del 21,6% desde comienzos de julio.
En sentido contrario, las 17 compañías que habían perdido al menos la mitad de su valor durante el primer semestre han rebotado de media un 10,6%. Mientras los semiconductores y otras empresas relacionadas con la IA han sufrido fuertes ventas, los sectores de energía, banca y distribución minorista han ganado protagonismo.
La composición del momentum también cambiará
Melissa Brown, responsable global de investigación de decisiones de inversión en SimCorp, recuerda que las acciones consideradas de “impulso” no son siempre las mismas. Cuando cambia el liderazgo del mercado, los modelos terminan incorporando a las compañías que muestran una nueva tendencia alcista.
Este proceso puede tardar en reflejarse en los grandes fondos cotizados. El ETF SPMO reajusta su cartera cada seis meses, mientras que el iShares MSCI USA Momentum Factor ETF —MTUM— lo hace trimestralmente.
La conclusión histórica es favorable, pero no exenta de riesgos: las correcciones del momentum han ofrecido buenas oportunidades de compra a medio y largo plazo, aunque entrar de una sola vez puede resultar prematuro. Una estrategia escalonada permitiría aprovechar nuevas caídas sin depender de acertar exactamente con el suelo del mercado.