El Nasdaq registra la mayor caída de puntos de su historia: lo que los inversores deben saber sobre la venta masiva del viernes.
• El Nasdaq sufrió su mayor caída diaria en puntos de la historia, con un desplome del 4,2%.
• El S&P 500 perdió 1,8 billones de dólares de capitalización en una sola sesión.
• La presión se concentró en semiconductores, IA y grandes tecnológicas tras el fuerte dato de empleo de mayo.
Wall Street vivió el viernes una de las sesiones más duras de los últimos meses. El Nasdaq Composite se desplomó más de 1.121 puntos, lo que supuso una caída del 4,2% y su mayor retroceso diario en puntos de la historia. El S&P 500, por su parte, cedió un 2,6%, borrando cerca de 1,8 billones de dólares de capitalización bursátil entre sus componentes.
Según MarketWatch, la venta masiva llegó después de un potente rally de dos meses en la renta variable estadounidense, especialmente concentrado en las compañías vinculadas a la inteligencia artificial, los semiconductores y la infraestructura de centros de datos. El mercado, que venía descontando un escenario casi perfecto, encontró varios motivos para recoger beneficios de forma agresiva.
El empleo fuerte reaviva el miedo a la Fed
El primer detonante fue el informe de empleo de mayo en Estados Unidos. La economía creó 172.000 puestos de trabajo, muy por encima de los 88.000 previstos por el consenso. En circunstancias normales, un dato así sería una señal positiva. Pero en el contexto actual el mercado lo interpretó de otra forma: si la economía sigue mostrando fortaleza, la Reserva Federal tendrá menos margen para relajar su política monetaria.
La rentabilidad del bono estadounidense a 10 años repuntó hasta el entorno del 4,5%, reflejando el temor a que los tipos se mantengan elevados durante más tiempo o incluso a que el mercado vuelva a descontar nuevas subidas antes de final de año.
La lectura fue clara: buenas noticias económicas se convirtieron en malas noticias para la bolsa porque reducen la probabilidad de una Fed más acomodaticia. Ese cambio de expectativas golpea especialmente a los valores de crecimiento.
El gran golpe llegó por los semiconductores
La venta fue especialmente dura en el sector de los chips. El PHLX Semiconductor Index cayó un 10,3%, su peor sesión desde marzo de 2020, y eliminó alrededor de 1,2 billones de dólares de valor bursátil entre las compañías del sector.
El problema no fue solo el dato macro. La tecnología venía de una subida casi parabólica, impulsada por la narrativa de la inteligencia artificial, la demanda de memoria de alto ancho de banda, los cuellos de botella en componentes clave y la inversión masiva en centros de datos.
Uno de los ejemplos más claros fue Micron Technology, que había subido cerca de un 170% desde finales de marzo hasta el cierre del jueves. Cuando un valor o un sector sube con esa violencia, cualquier decepción puede provocar una corrección igualmente agresiva.
Broadcom pinchó parte de la euforia por la IA
La publicación de resultados de Broadcom fue uno de los puntos de inflexión. Según varios analistas citados por MarketWatch, la guía de la compañía quedó por debajo de lo que el mercado esperaba. No fue necesariamente un desastre empresarial, pero sí bastó para romper la idea de que cualquier empresa relacionada con la IA era prácticamente inmune a las decepciones.
Broadcom cayó cerca de un 8%, Micron más de un 13% y el daño se extendió a buena parte del ecosistema de semiconductores. El mensaje del mercado fue contundente: las valoraciones de la IA ya no permiten errores.
El mercado no está cuestionando la tendencia estructural de la inteligencia artificial, pero sí está empezando a exigir más disciplina en valoración, beneficios reales y financiación del crecimiento.
La posible ampliación de Meta añadió presión
Otro factor que agravó las ventas fue la información de que Meta Platforms estaría considerando una gran emisión de acciones, similar a la anunciada recientemente por Alphabet. Esto abrió un debate incómodo para las grandes tecnológicas: cómo financiar el enorme gasto en inteligencia artificial.
Si las compañías recurren a deuda o ampliaciones de capital para financiar inversiones gigantescas en centros de datos, chips y capacidad computacional, el mercado puede empezar a penalizar la posible dilución y el deterioro de los flujos de caja. Si, por el contrario, reducen el gasto, podrían debilitar su posición competitiva en IA. Ninguna de las dos alternativas es especialmente cómoda para las cotizaciones.
Rotación hacia sectores defensivos
La caída no fue completamente generalizada. Mientras tecnología y semiconductores sufrían fuertes pérdidas, algunos sectores defensivos resistieron mejor. El sector de consumo básico subió alrededor de un 1,6%, y Coca-Cola avanzó cerca de un 3,5%.
Esto sugiere que no estamos ante una salida indiscriminada de la bolsa, sino ante una rotación desde los valores más caros y más ligados a crecimiento hacia compañías más estables, defensivas y con menor sensibilidad a los tipos de interés.
En conjunto, el viernes dejó una advertencia importante para los inversores: el mercado puede seguir creyendo en la inteligencia artificial, pero las valoraciones extremas necesitan resultados impecables, financiación clara y un entorno de tipos favorable. Si alguno de esos tres pilares falla, la corrección puede ser muy violenta.