El mercado camina sobre el alambre: todo depende de la Fed en diciembre
Puntos clave
- Las Bolsas estadounidenses se mueven al filo de la navaja antes de la decisión de la Fed de diciembre, con probabilidades de recorte ya por encima del 80%.
- Noviembre, históricamente alcista, apunta a ser el peor desde 2008 para el S&P 500, con fuerte divergencia entre IA y el resto de la economía.
- Caen las TIRes del Treasury, sube el oro y la volatilidad intradía refleja un mercado muy dependiente de la liquidez y de las expectativas de tipos.
La sesión ha estado marcada por un mercado que sigue negociándose al límite, muy sensible a cualquier matiz sobre la próxima decisión de la Reserva Federal. Las probabilidades de un nuevo recorte de tipos en diciembre han repuntado por encima del 80%, frente a algo más del 40% hace apenas una semana, devolviendo el foco a la política monetaria como principal guía de las cotizaciones.
Nosotros pensamos que el mercado está en un punto en el que casi todo descansa sobre la Fed: la continuidad del ciclo alcista, el soporte a los activos de riesgo y, por extensión, el ánimo del inversor.
Rebote en tecnología, pero noviembre sigue siendo un mes débil
En la sesión, los índices han rebotado con fuerza tras los comentarios de varios miembros de la Fed a favor de nuevos recortes. El Nasdaq, muy cargado de tecnología, llegó a marcar subidas en torno al +2,5%–2,7%, el S&P 500 avanzó alrededor de +1,5%–1,6% y el Dow Jones subió en torno al +0,4%, con el sector de IA y los valores más sensibles a tipos liderando el movimiento.
- Fuerte tirón de tecnología e IA (Alphabet, Tesla, Amazon, etc.).
- Russell 2000 también al alza, apoyado por la caída de las rentabilidades.
- Oro prolongando su rally como activo refugio, mientras bitcoin vuelve a ceder terreno.
Pese al rebote, noviembre sigue siendo un mes complicado: el S&P 500 acumula aún una caída cercana al 2% y apunta a su peor noviembre desde 2008, lo que ilustra bien la fragilidad del sentimiento.
“Dos economías”: la de la IA y la del resto
Varios gestores recuerdan que hoy conviven dos economías: la que gira alrededor de la inteligencia artificial y la del “todo lo demás”. Mientras los grandes nombres de IA siguen sosteniendo buena parte de las ganancias del mercado, buena parte de los sectores tradicionales muestran síntomas de fatiga y menor tracción en beneficios.
Este desequilibrio hace que cualquier tropiezo en IA o giro en tipos pueda tener un impacto desproporcionado en el conjunto de los índices, tanto por peso en capitalización como por efecto riqueza sobre los hogares de mayor renta, que son los que están sosteniendo gran parte del consumo.
Lo que se juega el mercado en diciembre
El gran riesgo de corto plazo es que la Fed, o bien pausa los recortes en diciembre, o bien sugiera que el ciclo de bajadas está más cerca de su fin de lo que el mercado descuenta. Eso pondría en cuestión uno de los pilares clave del rally: la expectativa de una deuda cada vez más barata que sigue alimentando el capex en IA y la recuperación de los activos de riesgo.
En sentido contrario, recortes excesivos traerían el miedo a un rebrote inflacionista, reabriendo un escenario de tipos más altos durante más tiempo. El equilibrio de la Fed es cada vez más delicado, y el mercado lo sabe.
Reflexión de Capital Bolsa
Nosotros creemos que el actual mercado alcista necesita seguir recibiendo viento de cola de liquidez, ya sea vía bancos centrales o impulso fiscal, para mantenerse. Mientras tanto, la volatilidad intradía y los bandazos en las expectativas de tipos seguirán siendo la norma. En este entorno, nos parece prudente combinar exposición a los ganadores estructurales de IA con sectores más defensivos y liquidez táctica, evitando sobreapalancarse al “trade” de recortes de tipos.
En términos de valoración, el precio objetivo consenso para el S&P 500 a 12 meses se sitúa en el entorno de los 5.300 puntos, con una recomendación media neutral-ligeramente alcista. Eso indica que el mercado ve aún algo de potencial, pero cada vez más condicionado a que la Reserva Federal no falle en el delicado equilibrio entre crecimiento e inflación.