Comentario Media Sesión: El Ibex 35 mantiene los 18.000 puntos con un fuerte rebote tras la tregua entre EE.UU. e Irán
- El Ibex 35 sube un 3,39% a media sesión y se mantiene por encima de los 18.000 puntos en las primeras horas de la tregua entre EE.UU. e Irán.
- El gran catalizador del rebote sigue siendo el desplome del petróleo, con el Brent en torno a 94 dólares y el WTI cerca de 95 dólares.
- Los valores más ligados al ciclo lideran las subidas, mientras Repsol corrige con fuerza por el giro brusco del crudo.
El Ibex 35 sigue aprovechando el alivio geopolítico derivado de la tregua temporal entre Estados Unidos e Irán y a media sesión mantiene un avance del 3,39%, hasta los 18.034 puntos. El mercado español se suma así a la ola compradora que recorre Europa tras evitarse, al menos por ahora, el peor escenario en Oriente Medio.
La lógica del movimiento es bastante clara. Si se reduce el riesgo de una escalada duradera en torno al estrecho de Ormuz, cae con fuerza la prima geopolítica del crudo, se enfrían las expectativas de un shock energético más severo y la renta variable reacciona con una rápida recompra de riesgo. Eso es exactamente lo que está ocurriendo hoy.
El petróleo sigue marcando el paso
El factor decisivo vuelve a ser el petróleo. A media sesión, el Brent cotiza alrededor de los 94 dólares tras caer cerca de un 15%, mientras el WTI se mueve sobre los 95 dólares con una bajada todavía más intensa, superior al 17%. Pese a ese desplome, el crudo sigue claramente por encima de los niveles previos al conflicto, lo que indica que el mercado elimina parte del miedo extremo, pero no da por cerrada la crisis.
Esta corrección del petróleo actúa como un auténtico alivio para Europa y, en particular, para una bolsa como la española, muy sensible al sentimiento general del mercado y a la evolución del coste de la energía. Menos presión sobre el crudo implica menos temor a una espiral inflacionista y menos castigo sobre los sectores más cíclicos.
Cíclicos arriba, Repsol abajo
El comportamiento de los valores del índice refleja bastante bien el cambio de narrativa. Las mayores subidas corresponden a compañías ligadas al ciclo y a la recuperación del apetito por riesgo, con ArcelorMittal, IAG, Indra, Banco Santander y Acerinox entre los más alcistas. Es decir, el dinero vuelve a buscar exposición a una mejora del sentimiento económico global.
En el lado contrario, Repsol encabeza las caídas por una razón obvia: si el petróleo corrige con esta violencia, el apoyo táctico que había ganado durante la fase más aguda del conflicto desaparece de golpe. También aparecen entre los más débiles algunos perfiles más defensivos o menos beneficiados por este giro brusco del mercado.
Europa acompaña y la renta fija se relaja
El rebote no es un fenómeno aislado del mercado español. El resto de las grandes bolsas europeas también avanza con fuerza, con alzas relevantes en Londres, París, Fráncfort, Milán y en el Euro Stoxx 50. La reacción es claramente paneuropea y confirma que el movimiento responde a un alivio global de riesgo más que a factores específicos de cada índice.
En paralelo, el mercado de deuda también muestra señales de descompresión. El rendimiento del bono español a diez años retrocede frente al cierre previo, mientras la prima de riesgo apenas se mueve. El euro, además, gana algo de terreno frente al dólar, otro síntoma de que el mercado reduce posiciones defensivas y vuelve a asumir algo más de riesgo.
El alivio existe, pero la tregua sigue siendo frágil
Ahora bien, conviene no vender esto como una normalización completa. La tregua entre Washington y Teherán es temporal, está condicionada a la apertura segura de Ormuz y sigue dependiendo del desarrollo de unas negociaciones que apenas empiezan. El propio mercado del petróleo, todavía muy por encima de sus niveles previos a la guerra, deja claro que la prima geopolítica no ha desaparecido del todo.
Por tanto, el comportamiento del Ibex 35 tiene todo el sentido del mundo en el corto plazo, pero sigue siendo, en esencia, un rally de alivio. Muy potente, sí. Muy lógico también. Pero aún apoyado sobre una base frágil. Si la negociación avanza, el rebote puede consolidarse. Si se rompe la tregua o aparecen nuevas restricciones reales en Ormuz, el mercado volverá a recordarlo con rapidez.