Calma engañosa en las bolsas europeas y aviso de Kramer sobre un giro del S&P 500
- Las bolsas europeas han cerrado prácticamente planas, con el foco en tecnología y en los PMIs de servicios.
- Los datos de actividad apuntan a un crecimiento moderado y refuerzan la cautela del mercado.
- Michael Kramer (Mott Capital Management) alerta de señales técnicas que podrían anticipar una corrección en el S&P 500.
Las bolsas europeas han cerrado planas en la jornada de hoy, en una sesión en la que el sector tecnológico ha vuelto a ser el principal foco de atención, junto con los datos de PMIs del sector servicios. Tras las fuertes oscilaciones de jornadas previas, los principales índices del continente se han movido en un rango estrecho, reflejando un tono claramente más prudente por parte de los inversores.
Los últimos PMIs de servicios publicados en la eurozona dibujan un escenario de crecimiento contenido, pero no recesivo, con lecturas que se mantienen en zonas cercanas a la estabilidad. Estos datos no han sido lo suficientemente negativos como para provocar ventas agresivas, pero tampoco lo bastante sólidos como para alimentar un nuevo tramo alcista, lo que ha favorecido un cierre plano en la mayoría de plazas europeas.
En este contexto, el mercado se ha movido en una especie de “tierra de nadie”: mejora de la inflación y de los costes financieros, pero dudas crecientes sobre la fuerza del ciclo y la capacidad de los beneficios empresariales para seguir sorprendiendo al alza.
Por sectores, la tecnología ha seguido muy vigilada tras la reciente volatilidad asociada al negocio de la inteligencia artificial, mientras que áreas más defensivas como energía o utilities han aportado cierto soporte a los índices. El resultado final ha sido una sesión de transición, con escasas variaciones en los principales indicadores, a la espera de nuevas referencias macro y empresariales que puedan decantar la balanza.
Lectura técnica de Michael Kramer: señales de aviso desde EE. UU.
En paralelo a este cierre plano en Europa, el análisis de Michael Kramer, fundador de Mott Capital Management, apunta a un trasfondo menos tranquilo en la renta variable estadounidense. Según explica Kramer, el mercado se encuentra inmerso en el deshacimiento de una potente estrategia de dispersión de volatilidad implícita ligada a la temporada de resultados, un patrón que históricamente ha precedido a correcciones relevantes en el S&P 500.
Tal y como detalla Michael Kramer en sus comentarios para Mott Capital Management, en las últimas semanas se ha ampliado de forma notable el diferencial entre la volatilidad implícita de las acciones individuales y la volatilidad implícita del propio índice. Este fenómeno se genera cuando los inversores compran volatilidad en valores concretos, normalmente por el riesgo de resultados, y al mismo tiempo venden volatilidad en el índice, manteniendo una apariencia de calma en el agregado, aunque por debajo haya fuertes movimientos dispersos.
Según Kramer, cada vez que esta combinación de alta volatilidad individual y bajas correlaciones ha aparecido en los últimos años, ha terminado desembocando en un techo de mercado y en una fase de corrección del S&P 500.
El propio Michael Kramer recuerda episodios recientes en los que, tras alcanzar extremos similares en este diferencial de volatilidad y en las correlaciones implícitas, el mercado acabó girando a la baja con fuerza. La lógica que expone es sencilla: una vez que la temporada de resultados se va agotando, la volatilidad de los valores individuales tiende a normalizarse, las correlaciones entre acciones repuntan y la supuesta “tranquilidad” del índice se quiebra, dejando al descubierto un exceso de optimismo previo.
Para Mott Capital Management, lo relevante no es tanto el día concreto en que pueda iniciarse la corrección, sino el hecho de que las condiciones que precedieron a caídas anteriores vuelven a estar presentes. Desde su punto de vista, el mercado habría entrado ya en la fase en la que se empieza a deshacer una operativa que se ha repetido casi en cada temporada de resultados: primero se amplía la dispersión y después, cuando ésta se contrae, llega el ajuste.
En resumen, mientras las bolsas europeas cierran hoy sin grandes cambios y digieren los PMIs de servicios, el análisis de Michael Kramer introduce una nota de cautela: las señales técnicas en la volatilidad y en las correlaciones apuntan a que, en Wall Street, el riesgo de una corrección significativa sigue muy presente.