A Wall Street le encantan las acciones de crecimiento, pero estas 10 "perdedoras" están listas para ganar.
- Mark Hulbert cuestiona la obsesión de Wall Street por las grandes historias de crecimiento, especialmente tras la euforia inicial con SpaceX.
- El argumento central es que las expectativas de crecimiento extremo rara vez se cumplen de forma persistente.
- El enfoque contrario apunta a compañías poco populares, con bajo crecimiento reciente, pero valoraciones más razonables.
Wall Street suele sentirse cómodo pagando múltiplos elevados por grandes historias de crecimiento. Sin embargo, Mark Hulbert plantea una lectura contraria: muchas veces, las mejores oportunidades no están en las compañías más populares, sino en aquellas que el mercado ha dejado temporalmente de lado.
El punto de partida es SpaceX. Hulbert considera poco probable que la compañía alcance la previsión de Elon Musk de generar 1 billón de dólares en ingresos anuales en 2030. Para lograrlo, tendría que crecer a una tasa anualizada superior al 120% durante cinco años, partiendo de unos ingresos de 18.700 millones de dólares en 2025.
El problema de pagar demasiado por el crecimiento
Según Hulbert, la historia demuestra que identificar de forma consistente a las próximas grandes compañías de crecimiento es mucho más difícil de lo que parece. Cita estudios que muestran escasa evidencia de persistencia en las tasas de crecimiento superiores a la media. Dicho de otra forma: que una empresa crezca mucho en un periodo no garantiza que pueda mantener ese ritmo durante años.
La conclusión es incómoda para el mercado actual: no siempre tiene sentido pagar una gran prima por una acción de crecimiento popular si las expectativas ya son extremadamente exigentes. En esos casos, el margen de error es muy reducido y cualquier decepción puede provocar fuertes correcciones.
La oportunidad contraria: valores castigados y baratos
El enfoque contrario consiste en buscar compañías que han tenido un crecimiento débil o negativo, pero que cotizan con valoraciones muy inferiores a las del mercado. En la lista elaborada por Hulbert, todas las compañías están recomendadas por dos o más boletines de inversión seguidos por su firma, y presentan ratios de valoración claramente más bajos que el S&P 500.
El PER medio estimado de estas diez acciones es de aproximadamente 11,8 veces, frente a las 21,5 veces del S&P 500. Es decir, cotizan a casi la mitad del múltiplo del mercado, precisamente porque los inversores no esperan demasiado de ellas.
Diez valores impopulares que podrían sorprender
La lógica de la lista
La tabla no reúne compañías de moda. De hecho, ocurre lo contrario: son valores con un crecimiento del EBITDA negativo en los últimos tres años. Precisamente por eso cotizan con múltiplos bajos y con expectativas reducidas.
Para un inversor contrario, esa combinación puede ser atractiva. Si una compañía popular necesita crecer de forma extraordinaria para justificar su precio, una acción castigada solo necesita hacerlo algo mejor de lo esperado para generar una sorpresa positiva.
Una advertencia para los inversores de crecimiento
La tesis de Hulbert no implica que todas estas compañías vayan a subir ni que SpaceX vaya a fracasar. El mensaje es más matizado: pagar cualquier precio por crecimiento esperado suele ser peligroso, especialmente cuando el mercado ya ha incorporado escenarios casi perfectos.
En cambio, los valores poco queridos pueden ofrecer una mejor relación riesgo-recompensa si el pesimismo es excesivo. En un mercado dominado por inteligencia artificial, megacapitalización y grandes OPV, esta lista recuerda que parte del dinero inteligente suele buscar oportunidades justo donde el consenso no quiere mirar.
La conclusión es clara: Wall Street sigue enamorada del crecimiento, pero las sorpresas positivas pueden venir de valores con expectativas muy bajas, múltiplos moderados y capacidad de normalizar beneficios.