Goldman avisa: el verdadero riesgo para las carteras es un nuevo shock de tipos
- Goldman Sachs considera que las opciones put sobre bonos son una de las mejores coberturas ante un nuevo shock de tipos.
- El riesgo principal no es una recesión inmediata, sino que los tipos de corto plazo sigan elevados durante más tiempo.
- El banco se muestra menos favorable al oro como cobertura, por el impacto de los tipos reales altos y un dólar más fuerte.
Goldman Sachs ha identificado algunas de las coberturas más eficaces para un escenario de nuevo shock en los tipos de interés, en un momento en el que aumenta la incertidumbre sobre el rumbo de la Reserva Federal bajo la presidencia de Kevin Warsh.
Según recoge Lee Ying Shan, el banco considera que las opciones put sobre bonos figuran entre las herramientas más atractivas para proteger las carteras si se produce una nueva subida inesperada de las rentabilidades. Este tipo de instrumentos gana valor cuando los precios de los bonos caen y los rendimientos suben, compensando así posibles pérdidas en otros activos.
El mercado teme tipos altos durante más tiempo
La reunión de la Fed de la semana pasada fue interpretada por los inversores con un sesgo más agresivo de lo esperado. Warsh mantuvo los tipos oficiales en el rango del 3,50%-3,75%, pero su comunicación elevó la percepción de incertidumbre sobre los próximos movimientos del banco central.
Para Goldman, el riesgo no reside necesariamente en una subida inmediata de tipos, sino en un entorno en el que el mercado tenga que convivir con una parte corta de la curva persistentemente elevada. La rentabilidad del bono estadounidense a dos años se mueve en torno al 4,22%, reflejando esa tensión en las expectativas monetarias.
Las coberturas preferidas por Goldman
Goldman Sachs no considera que una fuerte repricing de tipos sea su escenario central, pero sí cree que merece la pena cubrir ese riesgo. Entre las estrategias más atractivas cita las puts sobre bonos corporativos investment grade, las opciones pagadoras de largo plazo en euros y dólares, y otras posiciones diseñadas para beneficiarse de caídas en los precios de los bonos y subidas en las rentabilidades.
La lógica es sencilla: si el mercado vuelve a descontar una Fed más dura, los bonos sufrirían, las rentabilidades repuntarían y estas coberturas podrían ganar valor. Goldman también advierte de que la incertidumbre en la comunicación futura del FOMC puede mantener elevada la volatilidad en los tipos de corto plazo.
El oro pierde atractivo como seguro
El banco se muestra menos convencido con el oro como cobertura en este escenario. El motivo es que los tipos reales más altos y un dólar fortalecido tienden a penalizar al metal precioso. Además, las opciones sobre oro se han encarecido en términos relativos frente a derivados sobre renta variable y tipos.
Esto no significa que el oro pierda completamente su papel defensivo, pero sí que, para un shock específicamente ligado a tipos de interés, Goldman ve más eficiente cubrirse directamente a través del mercado de bonos y derivados de tipos.
Menos riesgo de recesión, pero más incertidumbre monetaria
La caída del petróleo ha reducido parte de los temores sobre inflación y crecimiento. De hecho, los economistas de Goldman han rebajado la probabilidad de recesión en Estados Unidos durante los próximos doce meses al 15%, desde el 25% anterior.
Aun así, el mercado de opciones sigue asignando una probabilidad cercana al 41% a que la rentabilidad del bono estadounidense a dos años se mueva más de 50 puntos básicos en cualquier dirección durante los próximos seis meses. Es una señal de que los inversores no descuentan un giro extremo de los tipos, pero sí un escenario de elevada incertidumbre y persistencia en el tramo corto de la curva.
La conclusión de Goldman es que los inversores ya no están apostando por un reajuste dramático de tipos, sino por una curva en la que los costes de financiación de corto plazo podrían mantenerse más altos de lo esperado durante más tiempo.