¡Las Bolsas podrían caer un 40% en los próximos 12 meses!...Este sería el motivo.
- MarketWatch advierte de que la nueva oleada de grandes OPV podría actuar como drenaje de liquidez para el mercado.
- SpaceX, OpenAI y Anthropic podrían captar conjuntamente unos 200.000 millones de dólares.
- Algunos estudios sugieren que un exceso de emisión de acciones suele coincidir con fases de euforia y peores rentabilidades posteriores.
La salida a bolsa de SpaceX y las posibles OPV de OpenAI y Anthropic han reabierto un debate incómodo para Wall Street: si una oleada de grandes colocaciones puede terminar drenando liquidez del mercado y aumentando el riesgo de una corrección severa.
Según Mark Hulbert, de MarketWatch, el problema no está solo en la valoración de estas compañías, sino en el volumen de capital que podrían absorber. Si los inversores venden posiciones en compañías ya cotizadas para acudir a estas OPV, el efecto puede ser negativo para el conjunto del mercado.
El riesgo de que las OPV retiren dinero del mercado
El argumento parte de una idea defendida por el economista de Harvard Xavier Gabaix: una OPV puede funcionar como una retirada de efectivo del mercado secundario. Es decir, los inversores venden acciones de compañías establecidas para comprar títulos de nuevas empresas cotizadas.
Ese dinero no vuelve necesariamente al mercado de forma inmediata. Puede acabar en la caja de las empresas recién salidas a bolsa para financiar crecimiento, o en manos de fundadores e inversores iniciales que deciden monetizar parte de su participación.
Un posible impacto de un billón de dólares
Hulbert señala que SpaceX, OpenAI y Anthropic podrían captar conjuntamente en torno a 200.000 millones de dólares. A partir de investigaciones de Xavier Gabaix y Ralph Koijen, de la Universidad de Chicago, cada dólar retirado del mercado bursátil estadounidense podría provocar una reducción de hasta cinco dólares en la capitalización total del mercado.
Con esa relación, una captación agregada de 200.000 millones podría traducirse en una pérdida de valor de mercado cercana a un billón de dólares. La cifra no implica una relación mecánica exacta, pero sí sirve para explicar por qué el mercado puede volverse vulnerable cuando se acumulan grandes emisiones de acciones.
El precedente de 1929 y 2000
Otro foco de preocupación es el componente psicológico. Malcolm Baker, de Harvard Business School, recuerda que los periodos de fuerte volumen de OPV suelen coincidir con fases de euforia inversora. Y cuando el mercado llega a esos extremos, las rentabilidades posteriores tienden a ser inferiores a la media.
Los precedentes históricos más citados son incómodos: los récords anteriores de emisión de acciones en Estados Unidos se produjeron en 1929 y 2000, justo antes de dos grandes episodios de caída bursátil.
La advertencia de GMO
El análisis también cita estudios de la firma GMO, que han medido la relación entre el peso de las OPV sobre la capitalización total del mercado y la rentabilidad posterior de las bolsas. Según esas estimaciones, un aumento del 1% en ese peso se ha asociado históricamente con una caída de 7,5 puntos porcentuales en la rentabilidad del mercado durante los siguientes doce meses.
Aplicado al contexto actual, la combinación de SpaceX y las eventuales OPV de OpenAI y Anthropic podría representar un aumento cercano al 5% sobre el valor total del mercado estadounidense. La extrapolación más agresiva apuntaría a un riesgo de caída próximo al 40% en los siguientes doce meses.
Una señal de alerta, no una predicción automática
La tesis es potente, pero conviene interpretarla con cuidado. Que exista una relación histórica entre grandes emisiones y peores retornos futuros no significa que el mercado tenga que desplomarse de forma inmediata. El impacto dependerá de si el capital que acude a estas OPV procede de ventas de otras acciones, de inversores extranjeros, de renta fija o de liquidez nueva.
Aun así, el mensaje para los inversores es claro: una avalancha de megasalidas a bolsa en compañías de inteligencia artificial y tecnología espacial puede ser una señal de que el mercado está entrando en una fase de exceso. SpaceX ya ha mostrado que incluso las historias más atractivas pueden corregir con fuerza cuando la valoración descuenta demasiada perfección.
La conclusión no es abandonar el mercado, sino ser más selectivos. Si la liquidez empieza a concentrarse en unas pocas OPV de enorme tamaño, las compañías ya cotizadas podrían sufrir presión vendedora y el mercado tendría menos margen para absorber decepciones en beneficios, tipos o crecimiento.