Europa afronta una sesión de cautela pese al alivio de la inflación en EE.UU.

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Capitalbolsa | 16 jul, 2026 08:35
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Puntos clave
  • El IPC y el IPP de junio en Estados Unidos sorprendieron a la baja, pero el alivio procede principalmente del descenso de la energía.
  • La inflación subyacente continúa mostrando resistencia y el conflicto con Irán amenaza con trasladar nuevos costes a consumidores y empresas.
  • La moderación de los rendimientos de los bonos sostiene a las bolsas, aunque el mercado europeo afronta una sesión marcada por la cautela.

Los operadores europeos afrontan la jornada con un tono más reflexivo después de que los últimos datos de inflación de Estados Unidos hayan ofrecido cierto alivio, pero sin despejar los riesgos que siguen rodeando al escenario económico y geopolítico.

El índice de precios al productor estadounidense correspondiente a junio se situó claramente por debajo de las previsiones, prolongando la reacción favorable que ya había provocado el informe del IPC. Las cifras han ayudado a reducir temporalmente el temor a que el repunte del petróleo y la escalada entre Estados Unidos e Irán desencadenen una nueva aceleración inmediata de la inflación.

La energía explica buena parte del alivio

Sin embargo, la lectura detallada de los datos ofrece una imagen menos tranquilizadora. Tanto en el IPC como en el IPP, la moderación mensual estuvo impulsada en gran medida por la caída de los precios energéticos y, especialmente, de la gasolina.

En el caso de los precios al productor, la gasolina registró un descenso cercano al 12%, convirtiéndose en uno de los principales responsables de la deflación mensual. Los alimentos también mostraron cierta debilidad, pero el factor decisivo fue nuevamente la energía.

El descenso de la inflación general ofrece un respiro, pero no confirma que las presiones subyacentes hayan desaparecido.

Las medidas subyacentes continúan mostrando una mayor resistencia, especialmente cuando se analizan en términos interanuales. Esto sugiere que las empresas todavía afrontan presiones de costes que podrían terminar repercutiendo sobre los precios pagados por los consumidores.

Ormuz mantiene vivo el riesgo inflacionista

El conflicto entre Estados Unidos e Irán sigue siendo el principal foco de incertidumbre. La situación en el estrecho de Ormuz no afecta únicamente al precio del petróleo, sino también a las rutas comerciales, los costes de transporte, las cadenas de suministro y numerosas materias primas.

Si las restricciones al tráfico marítimo se prolongan, el incremento de los costes energéticos y logísticos podría trasladarse progresivamente a los precios industriales y, posteriormente, a la inflación al consumo. Por este motivo, el alivio aportado por los datos de junio podría resultar transitorio.

Estados Unidos e Irán continúan intercambiando ataques, aunque el presidente estadounidense mantiene abierta la posibilidad de una negociación. Donald Trump ha afirmado que Irán podría estar dispuesto a reunirse y alcanzar un acuerdo, una expectativa que por el momento contiene parcialmente la aversión al riesgo.

Petróleo estable y bolsas contenidas

El crudo West Texas se mantiene prácticamente estable en torno a los 79,50 dólares por barril, ligeramente por debajo de la referencia de los 80 dólares. Esta estabilización está permitiendo que los inversores adopten una postura de espera, después de varias sesiones de elevada volatilidad.

Wall Street logró cerrar ayer con avances moderados pese a las fuertes oscilaciones intradía. El S&P 500 ganó un 0,4%, mientras que el Nasdaq avanzó un 0,6%. Los futuros estadounidenses apuntan ahora a ligeras subidas cercanas al 0,1%, aunque el tono general sigue siendo prudente.

Los bonos ofrecen cierto apoyo

La evolución de la deuda estadounidense también está contribuyendo a mantener la calma. La rentabilidad del bono del Tesoro a dos años ha retrocedido hasta aproximadamente el 4,15%, desde niveles cercanos al 4,30%, mientras que el rendimiento del bono a diez años se estabiliza alrededor del 4,55%.

La ausencia de nuevas subidas en los rendimientos reduce temporalmente la presión sobre las valoraciones bursátiles y las condiciones financieras. No obstante, mientras continúe la confrontación entre Estados Unidos e Irán, los mercados seguirán expuestos a nuevos episodios de volatilidad y a un posible repunte de las expectativas de inflación.

La sesión europea comienza así con un equilibrio frágil entre unos datos macroeconómicos algo más favorables, la estabilidad provisional del petróleo y una incertidumbre geopolítica que continúa condicionando cualquier intento de recuperación sostenida.

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