SpaceX pierde el precio de su salida a bolsa y podría seguir cayendo

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Capitalbolsa | 16 jul, 2026 11:32
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Puntos clave
  • SpaceX llegó a cotizar por debajo de los 135 dólares fijados en su salida a bolsa por primera vez desde su debut.
  • La próxima liberación de cerca de 1.700 millones de acciones en manos de empleados e inversores iniciales amenaza con aumentar la presión vendedora.
  • La elevada valoración continúa dividiendo a los analistas, con estimaciones que oscilan desde menos de 800.000 millones hasta escenarios muy alcistas.

Las acciones de SpaceX han perforado por primera vez el precio de su salida a bolsa, apenas un mes después de comenzar a cotizar en el Nasdaq. El movimiento agrava las dudas sobre una valoración que el mercado empieza a considerar difícil de sostener a corto plazo.

La compañía fijó el precio de su oferta pública inicial en 135 dólares por acción y debutó el 12 de junio a 150 dólares. Tras alcanzar posteriormente un máximo de 225,64 dólares, la cotización llegó este miércoles a caer hasta 132,15 dólares, antes de recuperar terreno y cerrar en 135,27 dólares.

Desde su máximo intradía, la acción acumula una corrección superior al 40%, mientras SpaceX ha perdido más de 800.000 millones de dólares de capitalización. Su valor de mercado se sitúa ahora por debajo de 1,8 billones de dólares.

Perder el precio de la OPV tiene un importante efecto psicológico

El nivel de 135 dólares constituye una referencia especialmente relevante para los inversores. Por debajo de ese precio, quienes compraron en la oferta pública inicial comienzan a acumular pérdidas, mientras desaparece una parte del entusiasmo que acompañó al estreno bursátil.

La acción ya se había aproximado a esta zona durante las dos sesiones anteriores. Su ruptura intradía confirma que la demanda generada por el debut y por su posterior incorporación al Nasdaq 100 no ha sido suficiente para estabilizar la cotización.

El principal riesgo no es únicamente la pérdida del precio de salida a bolsa, sino la llegada de una oferta potencial de acciones mucho mayor durante las próximas semanas.

Cerca de 1.700 millones de acciones podrían quedar liberadas

La mayor amenaza a corto plazo procede del vencimiento de los periodos de bloqueo que impiden vender a empleados, antiguos trabajadores y otros accionistas iniciales.

Cerca de 1.370 millones de acciones de clase A podrían quedar disponibles para su negociación a comienzos de agosto, coincidiendo con la presentación de los resultados del segundo trimestre, siempre que se cumplan determinadas condiciones.

Posteriormente, otros 319 millones de títulos serían liberados automáticamente durante ese mismo mes. En conjunto, la oferta potencial ascendería a casi 1.700 millones de acciones.

No todos esos títulos serán vendidos. Sin embargo, es razonable esperar que algunos empleados e inversores iniciales aprovechen la liquidez bursátil para monetizar parte de sus participaciones.

Este proceso aumentaría el free float de SpaceX, actualmente limitado, y podría elevar de forma considerable tanto el volumen negociado como la volatilidad.

El impulso de los fondos pasivos podría estar agotándose

La reciente incorporación de SpaceX al Nasdaq 100 generó compras automáticas por parte de los fondos indexados y de otros vehículos pasivos que replican el índice.

Este flujo permitió sostener temporalmente la acción, pero no impidió que regresara hasta el precio de la OPV. Una vez completado el reajuste de las carteras indexadas, esa fuente extraordinaria de demanda pierde fuerza.

Si coincide con la liberación de acciones en manos de los inversores iniciales, la cotización podría enfrentarse a una combinación desfavorable: menor demanda técnica y mayor oferta disponible.

Una valoración sostenida por la narrativa

La vuelta al precio de salida no supone por sí misma una crisis para SpaceX. Sin embargo, refleja que la denominada prima narrativa asociada a Elon Musk, Starlink, los lanzamientos espaciales y la futura colonización de Marte deja poco margen para cualquier decepción operativa.

La compañía continúa valorada en cifras extraordinarias frente a sus ingresos y beneficios actuales. Esto obliga al mercado a descontar durante muchos años un crecimiento elevado de Starlink, una reducción de los costes de lanzamiento y el éxito comercial de nuevos proyectos.

El desacuerdo entre los analistas es muy amplio. Morningstar valoró SpaceX en aproximadamente 780.000 millones de dólares antes de su salida a bolsa, una cifra muy inferior a su capitalización actual.

En el extremo opuesto, Raymond James contempla en su escenario más optimista una cotización de 1.000 dólares, mientras Morgan Stanley considera posible que alcance los 600 dólares.

Los resultados de agosto serán decisivos

Los próximos resultados deberán demostrar que el crecimiento de Starlink y del negocio de lanzamientos es suficiente para respaldar una valoración cercana a 1,8 billones de dólares.

Los inversores vigilarán especialmente el aumento de suscriptores, la evolución de los márgenes, las necesidades de inversión y cualquier actualización sobre el programa Starship.

Una publicación sólida podría permitir que el precio de la OPV funcione como soporte. Sin embargo, unas cifras decepcionantes, combinadas con la liberación de acciones, podrían abrir una nueva fase bajista.

La cotización ha eliminado ya buena parte de las ganancias iniciales, pero sigue incorporando unas expectativas de crecimiento muy exigentes. Por ello, perder de forma consistente los 135 dólares aumentaría el riesgo de que el ajuste continúe antes de que el mercado encuentre una valoración más estable.

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