Se avecina una prueba importante para el mercado de valores, y Morgan Stanley advierte que la Reserva Federal no rescatará a los inversores.
- Morgan Stanley advierte de una prueba importante para la bolsa estadounidense.
- El riesgo principal no sería tanto una subida de tipos, sino el endurecimiento de la liquidez.
- Mike Wilson cree que la Fed de Kevin Warsh no acudirá rápidamente al rescate si el mercado corrige.
La bolsa estadounidense se enfrenta a una prueba relevante en las próximas semanas. Según Steve Goldstein, los estrategas de Morgan Stanley, liderados por Mike Wilson, advierten de que el mercado podría entrar en una fase más complicada a medida que se combinan dos factores incómodos: una liquidez más restrictiva y una desaceleración en el ritmo de mejora de las revisiones de beneficios.
La Fed de Warsh cambia el tono del mercado
Uno de los grandes debates del mercado es si la Reserva Federal, bajo el liderazgo de Kevin Warsh, ha dado realmente un giro más restrictivo o si simplemente está utilizando un lenguaje más duro para reforzar su credibilidad. Para Morgan Stanley, la llegada de Warsh ha servido precisamente para restaurar parte de esa credibilidad perdida en la lucha contra la inflación.
Los estrategas recuerdan que, desde su nominación, la relación entre el S&P 500 y el oro ha subido alrededor de un 40%, un movimiento que interpretan como una señal de mayor confianza en la política monetaria y en la capacidad de la Fed para volver a imponer disciplina.
El verdadero riesgo está en la liquidez
El punto central del análisis no está en una posible subida inmediata de tipos, sino en el endurecimiento de las condiciones de liquidez. Morgan Stanley señala que el programa de gestión de reservas de la Fed se ha reducido desde 40.000 millones a 10.000 millones de dólares mensuales, mientras que las recompras del Tesoro también se han recortado aproximadamente un 50%.
A esto se suma una aceleración del crecimiento del crédito. Para Wilson y su equipo, el balance neto es claro: la liquidez ya se está endureciendo y no parece probable que esa tendencia se revierta salvo que aparezcan tensiones relevantes en los mercados de financiación, un repunte de la volatilidad en bonos o algún deterioro claro en crédito.
Beneficios menos favorables y menor red de seguridad
El segundo factor de riesgo es que el ritmo de revisiones al alza de beneficios estaría tocando techo. Es decir, el mercado podría perder uno de los apoyos que ha sostenido las valoraciones en los últimos meses: la mejora progresiva de las expectativas de resultados.
Si la liquidez se contrae y las revisiones de beneficios empiezan a moderarse, el mercado quedaría más expuesto a una corrección. Y, según Morgan Stanley, el punto clave es que la Fed de Warsh podría estar menos dispuesta a actuar rápidamente para proteger a los inversores ante una caída de corto plazo.
Irán y el estrecho de Ormuz siguen en el radar
El frente geopolítico añade otra capa de incertidumbre. Durante el fin de semana se sucedieron titulares contradictorios sobre la situación en el estrecho de Ormuz, aunque el hecho relevante para los mercados es que Estados Unidos e Irán siguen conversando y que los petroleros han comenzado a moverse por esa vía estratégica.
La combinación de política monetaria más estricta, liquidez en retroceso, petróleo sensible a Oriente Medio y beneficios menos dinámicos configura un escenario menos complaciente para la bolsa. No significa necesariamente un cambio de tendencia inmediato, pero sí un mercado más vulnerable a decepciones.