Comentario Apertura: El petróleo marca el ritmo del mercado mientras crece la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz

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Capitalbolsa | 11 mar, 2026 09:10
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Puntos clave
  • Europa rebotó ayer con fuerza tras el desplome del petróleo, con bancos, tecnología y turismo liderando las subidas.
  • Wall Street mostró mucha más cautela por las noticias contradictorias sobre Ormuz y la evolución del conflicto con Irán.
  • El mercado sigue pendiente del crudo y del IPC de EEUU, aunque la guerra ha reducido el peso inmediato de los datos macro.

Las bolsas europeas vivieron ayer una sesión claramente alcista, favorecidas por la fuerte corrección del precio del petróleo, la mayor en una sola jornada desde marzo de 2022. Como explica Juan J. Fdez-Figares, el alivio en el crudo permitió un rebote visible en los sectores que más habían sufrido desde el inicio de la guerra con Irán, especialmente materias primas, bancos, tecnología y ocio y turismo. En cambio, el tono fue más débil en los segmentos más defensivos, con la alimentación como el único gran sector europeo que cerró en negativo, mientras la energía terminó prácticamente plana.

El petróleo dio oxígeno a Europa

El movimiento de fondo tuvo un detonante muy claro: el descenso del crudo. Según expone Fdez-Figares, el mercado recibió con alivio las declaraciones de Donald Trump sobre un posible final del conflicto, la posibilidad de flexibilizar algunas sanciones a países productores como Rusia y la disposición del G7 a liberar reservas estratégicas si fuera necesario. Todo ello redujo, al menos temporalmente, la presión sobre una de las principales amenazas para la economía global: un repunte más severo y duradero de la energía.

Ese alivio no solo se dejó ver en la renta variable. Otros activos que habían sido penalizados desde el estallido del conflicto, como los bonos, el oro y la plata, también repuntaron con fuerza. En el caso de la deuda, ese rebote se tradujo en una caída sensible de las rentabilidades en los mercados europeos de renta fija, señal de que parte de la tensión acumulada se relajó de golpe.

Idea clave: el mercado europeo no rebotó por una mejora estructural del escenario, sino por una moderación puntual del principal foco de presión: el petróleo.

Wall Street resistió, pero sin convicción

En Estados Unidos la sesión fue mucho menos limpia. Los grandes índices se movieron entre pequeñas subidas y pequeñas bajadas para cerrar casi sin cambios. Como señala el autor original, Wall Street ha resistido mejor que Europa desde el comienzo del conflicto, lo que también implica que tiene menos terreno que recuperar desde sus máximos recientes.

Además, durante la tarde se fueron acumulando noticias contradictorias sobre el estrecho de Ormuz, por donde pasa entre el 20% y el 25% del crudo mundial y una parte muy relevante del gas natural licuado. Primero circularon informaciones sobre el supuesto escolta de un petrolero por parte de la Armada estadounidense, algo que después fue desmentido. También reaparecieron las amenazas de la Guardia Revolucionaria iraní sobre un posible minado del estrecho y sobre un eventual bloqueo del paso del petróleo si continuaban los bombardeos de EEUU e Israel.

Ese flujo de titulares impidió que la caída del crudo se tradujera en una subida clara de la renta variable estadounidense. El mensaje del mercado fue bastante evidente: mientras Ormuz siga en el centro del riesgo, cualquier rebote puede quedarse a medio camino.

La AIE vuelve a escena

El frente energético sigue siendo el más importante. Según destaca Fdez-Figares, The Wall Street Journal informa hoy de que la Agencia Internacional de la Energía ha planteado la mayor liberación de reservas estratégicas de crudo de su historia. La propuesta superaría los 182 millones de barriles liberados en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania.

La decisión final podría conocerse a lo largo del día, y por ahora mantiene al mercado del petróleo en una especie de pausa tensa. El crudo se mueve esta madrugada sin una dirección clara, a la espera de saber si esa propuesta se concreta y, sobre todo, si basta para contener una crisis de oferta potencialmente mucho más grave.

Oracle anima la tecnología

Fuera del frente geopolítico, una de las noticias empresariales de mayor impacto llegó tras el cierre de Wall Street. Oracle publicó unos resultados trimestrales sólidos y acompañó las cifras con unas perspectivas especialmente positivas para su negocio de nube. La reacción del mercado fue inmediata, con un avance de más del 8% en las operaciones fuera de hora.

El dato es relevante porque la tecnológica venía de ser castigada con dureza, de modo que las cuentas han servido para devolver algo de confianza a un segmento del mercado que sigue siendo muy sensible tanto a los tipos como a la visibilidad de crecimiento.

Qué mira hoy el mercado

La atención de los inversores seguirá concentrada hoy en dos frentes. El primero, como viene ocurriendo desde hace días, será la evolución de la guerra en Oriente Medio y su impacto sobre el precio del petróleo. El segundo será la publicación en Estados Unidos del IPC de febrero. El consenso espera un repunte de la inflación general hasta el 2,5%, desde el 2,4% de enero, mientras que la subyacente se mantendría también en el 2,5%.

Ahora bien, como subraya el autor, se trata de unos datos que reflejan una realidad previa al deterioro geopolítico actual. Por eso siguen siendo relevantes, pero menos determinantes de lo habitual para la reacción de bolsas y bonos. Aun así, una lectura peor de lo previsto sería mal recibida, porque añadiría presión inflacionista justo en un momento en el que el mercado ya teme el efecto de la energía.

De cara a la apertura, el escenario más probable es el de unas bolsas europeas sin grandes movimientos, quizá con un ligero sesgo bajista. La prudencia domina porque nadie quiere tomar posiciones agresivas mientras el petróleo siga respondiendo en tiempo real a cada novedad sobre Irán y Ormuz.

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